
Rescripto
R.P. Rigoberto Colunga Hernández, M.G.
Párroco
Parroquia San Ignacio de Loyola
Monterrey, Nuevo León
Estimado padre Rigoberto:
Recibe, junto con tu comunidad parroquial, un paternal saludo y mi felicitación por los 75 años de erección parroquial que celebrarán el próximo 12 de octubre de 2027. Este aniversario nos invita a dar gracias al Señor por una historia de fe compartida, sostenida por la oración, la vida sacramental y el servicio fraterno de tantas generaciones. Recordamos con gratitud al Excelentísimo Sr. Don Alfonso Espino y Silva, quien erigió esta parroquia, y encomendamos su eterno descanso a la misericordia de Dios.
La entrega de los fieles y el camino recorrido como comunidad te han movido a solicitar la celebración de un año jubilar. Deseo que este tiempo de gracia les ayude a reconocer los dones recibidos, renovar su encuentro con Cristo y fortalecer su compromiso de ser una Iglesia cercana, que acoge, acompaña y comparte la alegría del Evangelio.
Así, por las presentes letras CONCEDO la celebración de un
AÑO JUBILAR EN LA PARROQUIA SAN IGNACIO DE LOYOLA
EN MONTERREY, NUEVO LEÓN,
CON MOTIVO DE SUS 75 AÑOS DE ERECCIÓN
del 12 de octubre de 2026 al 12 de octubre 2027.
Como don especial para esta celebración, en uso de mi autoridad como Obispo diocesano de esta Iglesia local, en conformidad a la norma 7, 1 del Enchiridium Indulgentiarum, les concedo, por el presente rescripto, el don de la indulgencia parcial a todos los fieles que se unan a la celebración de este año jubilar según de las siguientes formas:
Se concede indulgencia parcial a todos los fieles que participen de la Misa de acción de gracias por el inicio de este festejo, ya sea de manera presencial o virtual, así como en la Misa solemne de clausura, el día 12 de octubre de 2027. Se concede indulgencia parcial a los enfermos de tu comunidad parroquial que, no pudiendo participar en la Santa Misa por su enfermedad, reciban la visita de un enviado de la parroquia (misionero, ministro extraordinario de la comunión, catequista, etc.) que les proclame el evangelio dominical de la semana en curso. Esta concesión se da una vez por semana desde la Misa de acción de gracias por el inicio de este festejo hasta la Misa solemne del 12 de octubre de 2027. Se concede indulgencia parcial a todos los fieles que participen de la Santa Misa dominical, incluidas las de precepto del sábado por la tarde, en el templo parroquial de su comunidad o, cualquier día de la semana, en las misas de barrio que puedas organizar durante el año jubilar.Para entender las gracias de la indulgencia parcial y las disposiciones requeridas en el derecho para ganarlas, se deberá atender lo dispuesto en la norma 4 del Enchiridium indulgentiarum: al fiel cristiano que, al menos con corazón contrito, realiza la obra enriquecida con indulgencia parcial, se le concede por obra de la Iglesia una remisión de la pena temporal del mismo valor que por su acción ya recibe. Será importante, padre, que expliques a la comunidad cuál es la gracia propia de este don: la indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos (c. 929).
Si bien no son necesarias como requisito para ganar las gracias de la indulgencia parcial, conviene que en razón de este año jubilar promuevas la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Romano Pontífice, que en caso de querer ganar una indulgencia plenaria sí son necesarias (norma 20 §1 Enchiridium indulgentiarium ).
Te pido que hagas lectura pública de este rescripto en la Misa que presidirás en la comunidad. Que este año jubilar sea una ocasión fecunda para agradecer el pasado, vivir con fe el presente y abrirse con esperanza a la misión que el Señor les confía.
A ti y a todos los fieles de esta querida parroquia les envío mi bendición y los encomiendo al amparo maternal de la santa patrona de nuestra Iglesia: ¡Virgen Santísima del Roble, cúbrenos con tu manto!