
Decreto
A toda la Iglesia que peregrina en Monterrey, ¡la paz esté con ustedes!
Con gratitud al Señor, contemplo el camino recorrido por la comunidad de San Nicolás de Bari, en Juárez, N.L., y deseo hacer llegar mi saludo y oración a quienes la han sostenido con su presencia, su servicio y su amor a la Iglesia: fieles laicos, seminaristas, religiosas, diáconos, agentes de pastoral, familias y sacerdotes que han acompañado su caminar. En ella reconozco una presencia de Iglesia que, con el paso de los años, ha ido tomando rostro propio entre las familias, los niños, los jóvenes, los enfermos y todos aquellos que han encontrado en esta comunidad un lugar para acercarse al Señor, celebrar la fe y vivir la caridad cristiana.
Esta comunidad ha vivido un proceso gradual de consolidación pastoral: en el año 2016, bajo el Prot. No. 820, fue erigida como Misión Parroquial Espíritu Santo-San Nicolás de Bari, con el propósito de responder con mayor cercanía a las necesidades espirituales de los fieles. Posteriormente, en julio de 2017 (Prot. No. 476/2017), considerando las necesidades espirituales del lugar y el crecimiento de la vida comunitaria, fue suprimida dicha Misión Parroquial y erigida la Cuasi-Parroquia San Nicolás de Bari.
Desde entonces, con la colaboración de sus sacerdotes y el compromiso perseverante de muchos fieles, se ha ido fortaleciendo la celebración de los sacramentos, la formación catequética, la atención pastoral y la organización propia de una comunidad llamada a servir con mayor estabilidad al Pueblo de Dios.
Hoy, al constatar el camino realizado, la madurez alcanzada, los frutos de su vida pastoral, así como su estabilidad organizativa y administrativa, y después de haberlo consultado con mi Consejo Episcopal y al Consejo Presbiteral, he decidido, por mi autoridad como Obispo de esta Iglesia local (cf. c. 515 §1), extinguir la Cuasi-Parroquia San Nicolás de Bari y en su lugar, sin modificar nada en cuanto a territorio, estructura e integración a la arquidiócesis,
Erigir la Parroquia San Nicolás de Bari
en Juárez, Nuevo León,
Esta, en cuanto persona jurídica, hereda todos los derechos, obligaciones, beneficios y bienes de la extinta cuasi-parroquia, particularmente los libros parroquiales, así custodiará en su archivo los libros de bautismos, confirmaciones, comuniones y matrimonios que ahí fueron recabados durante este tiempo. Al tiempo, deberá iniciar los propios libros según la norma del derecho y las legítimas costumbres de nuestra Iglesia.
Para dar continuidad al acompañamiento pastoral que esta comunidad ha recibido, he decidido encomendar la cura pastoral de la nueva parroquia al Pbro. Jaime Francisco Correa Martínez, quien hasta ahora ha servido como administrador parroquial, y a quien le será entregado su nombramiento en documento a parte, confiando en que seguirá sirviendo a esta comunidad con cercanía, prudencia pastoral y fidelidad a la misión de la Iglesia.
Este decreto se ejecutará con su lectura pública en la misa que presidiré en esa comunidad hoy mismo, debiendo considerarse este día como la fecha de erección de esta comunidad.
Confío a Nuestra Señora del Roble, patrona de nuestra Iglesia, y a San Nicolás de Bari, la vida y santidad de todos sus fieles.
¡San Nicolás de Bari, ruega por nosotros!
¡Venerable padre Raymundo Jardón, ruega por nosotros!