
Comunicado
A todos los responsables de los Movimientos Eclesiales y Asociaciones de Laicos de nuestra Iglesia de Monterrey, ¡la paz esté con ustedes!
Estimados hermanos:
Con el deseo de que la paz, la alegría y la esperanza que brotan del encuentro con el Señor fortalezcan su vida en este inicio del año 2026, me dirijo a ustedes para compartir un acontecimiento de especial relevancia para nuestra Iglesia particular.
Los días 15 y 16 de noviembre de 2026, la Arquidiócesis de Monterrey tendrá la gracia de ser sede de la ULTREYA NACIONAL del Movimiento de Cursillos de Cristiandad , un evento de profunda significación evangelizadora y de comunión eclesial y en el que se prevee la participación de aproximadamente diez mil cursillistas provenientes de todo el país, hombres y mujeres comprometidos con la vivencia y la difusión del Evangelio en sus ambientes. De ellos se estima que entre el 70 y el 80 % requerirá apoyo de hospedaje durante su estancia en nuestra ciudad.
Conscientes de que la evangelización se construye desde la fraternidad y la caridad vivida, a nombre del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y en el mío propio, solicito su valiosa colaboración pastoral para que se promueva y apoye la iniciativa: “Hospeda a un hermano cursillista”. Nuestra meta es que ningún hermano se vea impedido de participar por falta de recursos para alojamiento. Por ello, les pido animar a los miembros de sus movimientos a abrir generosamente sus corazones y hogares, y acoger a uno o más cursillistas durante los días del evento.
Este gesto, sencillo pero profundamente evangélico, representa una auténtica acción misionera y una oportunidad privilegiada para que vivamos el espíritu de acogida propio del discípulo de Cristo.
Los días previstos para el hospedaje serán el 14 y 15 de noviembre, información que les agradeceré puedan comunicar oportunamente. Posteriormente, el equipo organizador se pondrá en contacto con ustedes para compartir la estrategia pastoral y logística que permita recabar los datos de las familias que, generosamente, deseen colaborar.
Para nuestra Arquidiócesis será una verdadera bendición contar con su apoyo, su oración y el compromiso solidario en la preparación y realización de este importante acontecimiento eclesial, que sin duda fortalecerá la vida cristiana y el ardor apostólico de quienes participen.
Agradecemos de antemano su generosidad y nos encomendamos a la protección de Nuestra Señora del Roble, patrona de nuestra Arquidiócesis.
Que el Espíritu Santo siga guiando sus carismas para bien de la Iglesia.