Con motivo de la celebración de Nuestra Señora de la Merced, la Arquidiócesis de Monterrey invita a las comunidades parroquiales a unirse en oración y solidaridad con las personas privadas de la libertad y sus familias.
En el marco de la celebración de Nuestra Señora de la Merced, patrona de los presos y cautivos, que tendrá lugar el próximo jueves 24 de septiembre, el arzobispo de Monterrey, Mons. Rogelio Cabrera López, convocó a las comunidades parroquiales a realizar una Hora Santa dedicada especialmente a las personas privadas de la libertad.
A través de un comunicado dirigido a párrocos, administradores parroquiales y rectores de templos, el Arzobispo señaló que esta celebración representa una oportunidad para fortalecer la cercanía pastoral con quienes viven en los centros penitenciarios, así como con sus familias y con quienes trabajan en su atención y reinserción social.
Mons. Rogelio Cabrera López recordó las palabras del Santo Padre León XIV: «Ningún ser humano coincide con lo que ha hecho», como una invitación a reconocer que, independientemente de las circunstancias o errores cometidos, toda persona conserva su dignidad y puede abrirse a un camino de conversión, reconciliación y esperanza.
Por ello, pidió que el jueves 24 de septiembre se lleve a cabo en cada comunidad parroquial una Hora Santa por las personas privadas de la libertad, sus familias y quienes les brindan acompañamiento. Para este momento de oración, se proporcionará a las comunidades un esquema preparado especialmente para la ocasión.
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Además de la oración, la Arquidiócesis de Monterrey invitó a los fieles a participar en una campaña de recolección de artículos de higiene personal, que serán recibidos a través de las Cáritas parroquiales y posteriormente destinados a las personas privadas de la libertad, conforme a las indicaciones que se proporcionen para su recepción y entrega.
El llamado también se extiende a quienes deseen ofrecer su tiempo y capacidades mediante la Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis de Monterrey. El acompañamiento, la escucha y la cercanía, señala el comunicado, pueden convertirse en signos concretos de la misericordia de Dios y contribuir a mantener viva la esperanza de quienes atraviesan esta realidad.
Las personas interesadas en conocer más sobre la Pastoral Penitenciaria pueden comunicarse al correo: penitenciaria.sanpedroysanpablo.mty@iglesiademonterrey.com o al teléfono 81 1690 3455.
Finalmente, el Arzobispo encomendó esta iniciativa a la intercesión de Nuestra Señora de la Merced, para que ayude a la comunidad cristiana a reconocer el rostro de Cristo en quienes se encuentran privados de la libertad y a acercarse a ellos con misericordia, respeto y esperanza.
Con esta invitación, la Arquidiócesis de Monterrey busca que la oración, la solidaridad y el acompañamiento pastoral lleguen también a los centros penitenciarios, como expresión del amor de Dios que consuela, perdona y abre caminos de vida nueva.