La Universidad de la Arquidiócesis de Monterrey y el Instituto de Filosofía Joseph Ratzinger – Benedicto XVI firmaron este 15 de mayo un convenio de colaboración académica que busca fortalecer la formación filosófica, humana y espiritual al servicio de la Iglesia y de la sociedad.
El acto se realizó en un ambiente de fraternidad y comunión eclesial, contando con la presencia de Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey; Carlos Alberto Santos García; el presbítero Martín Eduardo Martínez Quiroga, rector de la UNIAM; así como el presbítero Francisco Javier Cantú Garza, director del IFRABE, además de sacerdotes, directivos y colaboradores de ambas instituciones.
Durante su mensaje de bienvenida, el rector de la UNIAM destacó que este convenio representa “la voluntad de caminar juntos” entre dos instituciones hermanas nacidas en el corazón de la Arquidiócesis de Monterrey, compartiendo una misión común de formación integral.
“En una sociedad marcada muchas veces por la prisa, la superficialidad y la fragmentación del pensamiento, la filosofía sigue siendo un espacio privilegiado para la búsqueda de la verdad, el diálogo y la reflexión crítica”, expresó el padre Martín Eduardo Martínez Quiroga.
Asimismo, subrayó que el acuerdo permitirá generar mayores oportunidades de servicio educativo y fortalecer la misión formativa de la Iglesia, colocando siempre en el centro a la persona humana y su dignidad.
Posteriormente, el presbítero Jesús Alejandro Hernández López, secretario del IFRABE, dio lectura a los principales puntos del convenio, el cual establece mecanismos de colaboración académica, administrativa y formativa entre ambas instituciones.
Entre los acuerdos más relevantes se encuentra el acompañamiento de la UNIAM en procesos administrativos, escolares y académicos del IFRABE; además de la colaboración para la apertura y consolidación de la carrera de Filosofía en el campus Juárez a partir de agosto de 2026.
El convenio también permitirá que los alumnos del IFRABE cuenten con reconocimiento oficial de estudios y acceso a procesos de titulación civil mediante la UNIAM, mientras continúan con su formación filosófica y pontificia afiliada a la Facultad Eclesiástica de Filosofía de la Universidad de Navarra.
Además, ambas instituciones impulsarán conjuntamente nuevas propuestas académicas, proyectos de investigación, publicaciones y espacios de formación filosófica al servicio de la evangelización y de la sociedad.
Durante su intervención, Monseñor Rogelio Cabrera López resaltó la importancia de fortalecer la comunión entre las instituciones educativas de la Arquidiócesis, inspirándose en el pensamiento del Papa Benedicto XVI.
“El Papa Benedicto decía que las soluciones deben ser circulares y no piramidales, para proteger siempre la comunión”, señaló el arzobispo, explicando que este convenio busca clarificar responsabilidades, prevenir dificultades futuras y fortalecer la unidad en el servicio educativo.
Monseñor Cabrera subrayó también la importancia de mantener la armonía entre las dimensiones civil y pontificia de la formación filosófica, cuidando siempre la identidad, autonomía y responsabilidad de cada institución, así como la comunión con el Seminario de Monterrey.
“Lo que nos importa es que el servicio de la educación sea de gran calidad”, afirmó.
Por su parte, el padre Francisco Javier Cantú Garza agradeció la apertura y disposición de la Arquidiócesis para impulsar esta alianza institucional, inspirada en la búsqueda de la verdad iluminada por la fe y la razón.
Recordando el pensamiento de Benedicto XVI, expresó que “la razón necesita siempre ser purificada por la fe, y la religión tiene siempre necesidad de ser purificada por la razón para mostrar su auténtico rostro humano”.
Finalmente, ambas instituciones reafirmaron su compromiso de seguir trabajando unidas para fortalecer la educación superior, la reflexión filosófica y la formación integral de las futuras generaciones en la Iglesia de Monterrey.