RETIRO DE CUARESMA DE LA ESCUELA BÍBLICA

Monterrey, N. L. (www.pastoralsiglo21.org) 4 de abril del 20017.- La Escuela Bíblica Arquidiocesana de Monterrey vivió el pasado domingo el Retiro de Cuaresma para sus Maestros y Alumnos. Más de 2,200 fieles se dieron cita, superando el número de asistencia del retiro anterior.

Mons. Rogelio Cabrera expresó su gratitud y entusiasmo hacia los maestros y alumnos de la Escuela Biblia Arquidiocesana de Monterrey, que dejaron sus actividades de lado y le dedicaron un domingo completo al Señor.

“En este domingo día del Señor, día de las sagradas escrituras, en todo el mundo los fieles se disponen a oír la palabra de Dios. Qué bueno que hoy nos reunimos para poder disfrutar las fiestas de la pascua”.

“Cristo ha venido para salvar, para declarar inocente a la humanidad y lo hace de una manera muy sencilla. Hasta donde llega su amor que dice; perdónalos porque no saben lo que hacen. El daño que causamos a otro siempre es lo que no medimos por ignorancia. El que obra la verdad se acerca a la luz para que quede de manifiesto que actúe como Dios quiere”.

De igual manera Mons. Heriberto Cavazos expresó su alegría y aprovecho para agradecer a los fieles durante la homilía de la Santa Misa que presidió.

“Siento un gusto muy grande y muy profundo al verlos aquí reunidos a maestros y alumnos de la Palabra de Dios. Traté de imaginarme todas las situaciones y circunstancias que ustedes hacen para ser maestros y para ser alumnos de la biblia y discípulos del Señor”.

El Pbro. Santiago Gutiérrez Sáenz, Director del departamento de Pastoral Bíblica y de la Escuela Bíblica Arquidiocesana de Monterrey, fue quien impartió los temas.

  1. Descubrir juntos el Amor del Padre.
  2. Jesús, Palabra del Padre.
  3. Volver a nacer.
  4. Junto al pozo de agua viva.
  5. Jesucristo vida del Padre.
  6. Jesús, misericordia del padre.
  7. El buen pastor.
  8. Si hubieras estado aquí.

“El alimento es el cuerpo de Cristo, hay que recibirlo con reflexión y no rutina, con debida disposición y preparación. Lo más grave es que recibimos a Jesús con un corazón nada limpio y nos vamos acostumbrando”.

“Desconocer las sagradas Escrituras, es desconocer a Dios”. San Jerónimo

Por. Karina Ivonne Reynoso