En el marco del tercer día del Festival Internacional de Música Sacra, la Parroquia del Rosario fue sede de una profunda y enriquecedora conferencia titulada “Los salmos y la paz: oración, justicia y confianza en Dios”, impartida por el hermano benedictino Francisco de Asís.
Durante su intervención, el ponente destacó que los salmos constituyen “una escuela de oración para la paz”, al ser el corazón orante de Israel, la oración misma de Cristo y la plegaria cotidiana de la Iglesia. A través de diversos salmos, el hermano benedictino fue desglosando cómo la paz auténtica se construye desde la confianza en Dios, la justicia y la transformación interior.
Al reflexionar sobre el Salmo 4, subrayó que la paz comienza cuando la persona aprende a confiar en Dios. En tanto, al abordar el Salmo 23, explicó que la paz no elimina los momentos de oscuridad, sino que se sostiene en la certeza de la presencia de Dios: “la clave no es el camino, sino quién está con nosotros”. Añadió que la verdadera paz no consiste en la ausencia de dificultades, sino en la presencia de la luz en medio de ellas.
Asimismo, al profundizar en el Salmo 85, señaló que no puede existir paz sin justicia: “la misericordia y la paz se encuentran, la justicia y la paz se besan”. En este sentido, enfatizó que la paz no es ingenuidad ni evasión, sino una responsabilidad ética que exige conversión personal y estructural, especialmente ante realidades como la desigualdad o la división familiar.
La conferencia también abordó la dimensión de la fraternidad y la vivencia personal de la paz. A partir del Salmo 13, se destacó que el dolor y la incertidumbre pueden transformarse en oración, en un diálogo sincero con Dios. “La paz no consiste en negar el sufrimiento, sino en ofrecerlo y confiar”, expresó.
El hermano Francisco de Asís invitó a los asistentes a cuestionarse sobre su actuar cotidiano: cómo reaccionan ante la injusticia, si transforman el enojo en oración o en agresión, y si son instrumentos de unidad o de división. Recalcó que los salmos no solo se rezan, sino que moldean el corazón y ayudan a formar personas capaces de construir la paz.
La jornada estuvo acompañada por la participación musical de las sopranos Nancy Henderson González Luna y Paula Pavlovich, quienes interpretaron dos himnos que enriquecieron el ambiente de oración y reflexión, aportando un toque artístico y espiritual a la experiencia.
De esta manera, el Festival Internacional de Música Sacra continúa ofreciendo espacios que integran la fe, el arte y la reflexión, invitando a los fieles a profundizar en su vida espiritual y en su compromiso con la construcción de la paz.