“COMO IGLESIA ATRAVESAMOS UNA ETAPA DE CRISIS Y GRAN DIFICULTAD”, MONS. ROGELIO

Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Ciudad de México, (www.pastoralsiglo21.org).- 29 de abril 2019. Arzobispo de Monterrey y Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano Mons. Rogelio Cabrera López, dirigió a los Obispos de México y a todo los fieles de nuestro país en la Apertura de la CVII Asamblea Plenaria del Episcopado.

Mons. Rogelio, compartió una reflexión del momento actual que vive la Iglesia en nuestro país.

“No son buenos momentos para la Iglesia y hay que asumir errores y trabajar juntos para enfrentar la grave crisis que involucra a todos”. Con estas palabras, el nuevo Administrador Apostólico de la Arquidiócesis chilena de Santiago, definía a su llegada, la situación de la Iglesia Católica en la actualidad”, señaló el Presidente de la CEM.

“Nosotros los Obispos de México debemos reconocer también que, como Iglesia, atravesamos una etapa de crisis y de gran dificultad. No sólo por los escándalos que tanto han afectado nuestra credibilidad y autoridad moral, sino por el cambio de época que estamos viviendo y al que no estamos respondiendo de manera adecuada. No está cambiando algo, sino alguien; está cambiando la persona que vive una profunda crisis antropológica-cultural”.

Citando el Proyecto Global de Pastoral 2031+2033, apuntó: “… El proceso de esta transformación que vivimos, trae consigo cambios, que incluso, nosotros como Obispos y muchos presbíteros, no alcanzamos aún a comprender, por lo que se nos dificulta tener una respuesta adecuada y pronta ante la profundidad y rapidez con la que están sucediendo” (PGP 23) y por eso estamos desconcertados”.

En su discurso Mons Rogelio mencionó los retos para la Iglesia y sus pastores.

“Nuestra primera emergencia pastoral, los jóvenes, se basa, por principio de cuentas, en un dato estadístico: en México habitan más de 36 millones de jóvenes, casi un 26% de la población total. Muchos de ellos están ausentes de nuestras parroquias y debemos salir a su encuentro potenciando su compromiso social, y no sólo su afán de novedades. Nos urge una pastoral juvenil menos melosa y más transformadora de la realidad”.

“Nuestra segunda emergencia pastoral la constituyen las personas migrantes. Las recientes caravanas de centroamericanos que han entrado a nuestro país, con destino final en los Estados Unidos, pero escogiendo con frecuencia quedarse entre nosotros, han rebasado no sólo nuestros albergues, sino también la capacidad gubernamental para atenderlos”.

“Pero, quizá nuestra emergencia pastoral más apremiante sean los sacerdotes. Los protocolos para atender las denuncias sobre el abuso a los menores y a los adultos vulnerables han hecho que, en ocasiones, nos vean a los obispos como perseguidores o policías, minando la necesaria confianza filial que debemos despertar en ellos. Estamos en el reto de mantener el equilibrio pues no podemos encubrir delitos, pero tampoco perder a nuestros presbiterios”.

Finalmente Mons. Rogelio señaló que trabajarán esta semana en El Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 (PGP), como respuesta al llamado del Papa Francisco, y los retos que enfrenta la Iglesia y la sociedad.