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No. 16/2020
Prot. No. 455/2020
21 de Septiembre de 2020

Circular

“Para vestirnos del Señor Jesús, es necesario antes despojarnos de las ropas que nos hacen ver como personas del mundo, dichas prendas debemos ya considerarlas como harapos, para que vestidos de Él, estemos vestidos de amor y todo lo que encierra; respeto a todo el cosmos, dignidad en cada uno de nosotros, caminando con humildad y con responsabilidad”. San Francisco de Asís

A TODA LA IGLESIA QUE PEREGRINA EN MONTERREY: ¡PAZ Y BIEN!

Queridos hermanos:

Como se comunicó en el Prot. SE. 94/2020 este año la Colecta del Óbolo de San Pedro por indicación de la Santa Sede se cambió para el 4 de octubre, día en el que se conmemora a San Francisco de Asís.

El Óbolo de San Pedro, como lo indica su expresión, representa un donativo pequeño o grande, que tiene un valor simbólico como signo de comunión con el Romano Pontífice, el Papa Benedicto XVI quiso recalcar su significado eclesial en el discurso a los miembros del Círculo de San Pedro el 25 de febrero de 2006: “El Óbolo de San Pedro es la expresión más típica de la participación de los fieles en las iniciativas del Obispo de Roma en beneficio de la Iglesia Universal. Es un […] signo de comunión con el Papa y de solicitud por las necesidades de los hermanos”.

Si bien todos los años la colecta de ese día se destina íntegra para esta finalidad, conscientes de que muchas de nuestras comunidades están pasando por situaciones complicadas en varios aspectos y el económico es uno de ellos, este año de la colecta recaudada destinaremos un 30% a las obras benéficas del Santo Padre, que habrá de entregarse por los canales ordinarios a la tesorería de la Arquidiócesis para hacerla llegar a la Santa Sede. 

Como bien sabemos, el Óbolo de San Pedro es un gesto de fraternidad con el que los fieles pueden participar en la acción del Papa en apoyo de las comunidades más necesitadas y las diversas necesidades eclesiales que llegan a la Sede Apostólica.

Pedimos a todos los Párrocos y Rectores de Templos, así como a los Institutos de Vida Consagrada, a los Directores de Colegios, dirigentes de Organismos Apostólicos, tengan a bien cumplir con este grato deber del Óbolo de San Pedro.