{"id":996,"date":"2017-04-30T22:12:17","date_gmt":"2017-05-01T03:12:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=996"},"modified":"2017-04-30T22:12:17","modified_gmt":"2017-05-01T03:12:17","slug":"hay-que-caminar-con-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/hay-que-caminar-con-jesus\/","title":{"rendered":"Hay que caminar con Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>Visita a parroquia Santo Ni\u00f1o de Atocha, Misa en capilla Santa Teresita &#8211; 30 de abril de 2017<\/p>\n<p>Estimadas hermanas y hermanos, me da mucho gusto estar con ustedes este domingo, primero porque hoy es el d\u00eda de los ni\u00f1os y su parroquia est\u00e1 dedicada a un ni\u00f1o, el Ni\u00f1o de Atocha, ustedes conocen la historia de ese ni\u00f1o de doce a\u00f1os, el ni\u00f1o Jes\u00fas; pero tambi\u00e9n es necesario volver nuestra mirada a santa Teresita, la que, leyendo el Evangelio descubri\u00f3 que lo m\u00e1s bello que pude ser es hacerse como ni\u00f1os, ella ense\u00f1aba que es necesario que la vida, que consta de peque\u00f1as y sencillas cosas, nos asemeje siempre a los ni\u00f1os, como Jes\u00fas lo expres\u00f3 en el Evangelio &#8220;sean como ni\u00f1os&#8221;. Queremos felicitar a todos los ni\u00f1os de nuestra arquidi\u00f3cesis, y tambi\u00e9n a todos los ni\u00f1os donde se encuentren.<\/p>\n<p>Este domingo que visito su comunidad me uno al agradecimiento por los treinta y nueve a\u00f1os de vida sacerdotal que el Padre Marcelino ha regalado por ustedes. No vengo a despedirlo, ya en su momento y hablando con \u00e9l veremos cu\u00e1l es el tiempo del relevo, por lo pronto le agradecemos los treinta y nueve a\u00f1os de servicio a esta parroquia. Muchas gracias Padre Marcelino, sabemos lo que significan estos treinta y nueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este domingo hemos abierto los o\u00eddos para escuchar al Se\u00f1or. Hoy, hay una ense\u00f1anza muy importante que resumo as\u00ed: hay que caminar con Jes\u00fas, hay que hacer camino con el Se\u00f1or. El Evangelio que o\u00edmos nos presenta ese momento para todos los disc\u00edpulos, camino de Ema\u00fas, camino de los disc\u00edpulos: tenemos que caminar con Jes\u00fas. Jes\u00fas toma la iniciativa de acompa\u00f1ar a los disc\u00edpulos. Dice el Evangelio que iban tristes, no ten\u00edan ilusi\u00f3n, porque lo que ellos hab\u00edan imaginado acerca de Jes\u00fas les fall\u00f3; ellos pensaban que Jes\u00fas vendr\u00eda como l\u00edder pol\u00edtico, como rey que restaurar\u00eda el poder\u00edo de Israel, les dar\u00eda la libertad frente a los romanos y ser\u00edan un pueblo libre. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? Jes\u00fas muere en la cruz, los sue\u00f1os quedan crucificados y ya no entienden qu\u00e9 pas\u00f3. Pero Jes\u00fas decide caminar con ellos incognitamente, no lo reconocen, y en ese camino, m\u00e1s o menos de una jornada, Jes\u00fas les explica poco a poco el sentido de su muerte, y c\u00f3mo hab\u00eda sido ya anunciado por los profetas; ellos le escuchan pero todav\u00eda no comprenden, hasta que llegan a casa donde se re\u00fanen para cenar, y ah\u00ed ocurre algo extraordinario, cuando empiezan a cenar Jes\u00fas parte el pan y algo notaron, cuando Jes\u00fas parte el pan lo reconocen: este es Jes\u00fas, el resucitado, &#8220;lo reconocieron al partir el pan&#8221;. \u00bfPor qu\u00e9?, \u00bfqu\u00e9 ocurre de extraordinario en la fracci\u00f3n del pan? Primero que el pan siempre se parte para repartirse, pero sobre todo que Jes\u00fas antes de compartir el pan eleva los ojos al cielo y bendice a Dios, su Padre. Ellos ya lo hab\u00edan visto hacer esto mismo pero no se acordaban, en dos ocasiones Jes\u00fas hab\u00eda partido el pan y lo hab\u00eda multiplicado, tra\u00edan la mente tan confusa que no se acordaban de nada, pero cuando Jes\u00fas vuelve a partir el pan se acuerdan y dir\u00e1n &#8220;lo conocimos al partir el pan&#8221;.<\/p>\n<p>Tenemos que caminar con Jes\u00fas, el que no camina con \u00c9l no entiende su propia vida, y mucho menos va a entender el misterio de la presencia de Dios. Caminar con Jes\u00fas oy\u00e9ndolo. C\u00f3mo nos hace falta o\u00edr a Jes\u00fas para poder entender nuestras tristezas, nuestros problemas, nuestra vida. Nadie entender\u00e1 ni se entender\u00e1 a s\u00ed mismo si no se deja ayudar por la Palabra de Dios. Cada domingo asistimos a la Eucarist\u00eda y lo primero que hacemos es o\u00edr su Palabra, esa Palabra poderosa, ese kerygma que nos hace ir siempre a lo fundamental: Cristo nos ha amado tanto que muri\u00f3 y resucit\u00f3 por nosotros. \u00c9l nos explica las Escrituras, dec\u00edan los disc\u00edpulos &#8220;cuando hablaba nuestro coraz\u00f3n ard\u00eda&#8221;, porque la Palabra del Se\u00f1or tiene que llegar a nuestro coraz\u00f3n, no es una ense\u00f1anza simple, toca el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La convivencia, comer juntos el pan, primero en la casa y luego en la Eucarist\u00eda. Qu\u00e9 importante es comer el pan juntos en casa. Yo creo que los divorcios comienzan cuando los esposos ya no comen juntos. Cuando comemos juntos pasa algo tan bello, animo a los pap\u00e1s a que coman junto con sus hijos. Dice un dicho que a la gente la conoces en la mesa y en el juego; en la mesa todos somos educados, en casa nos ense\u00f1an primero a agradecer el esfuerzo de nuestros padres para darnos de comer, y junto con este agradecimiento tambi\u00e9n se agradece a Dios. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s aprendemos cuando comemos juntos? Que todos somos hermanos, somos una familia en la que vamos limando nuestras asperezas, porque en ocasiones en la mesa podemos pelear y discutir, pero tambi\u00e9n ah\u00ed ocurre el perd\u00f3n y el encuentro. Por eso Jes\u00fas se hizo conocer en la cena, al partir el pan, y la mesa encuentra su lugar m\u00e1s sublime en la mesa del altar, mesa del banquete, aqu\u00ed Cristo mismo, a trav\u00e9s del pan y el vino consagrados, se da como alimento a todos nosotros. Al rededor de esta mesa la asamblea se re\u00fane, y aqu\u00ed hacemos un aprendizaje: agradecer, \u00bfc\u00f3mo se llama la Misa? Eucarist\u00eda, y \u00e9sta es una palabra griega que significa agradecimiento. La Iglesia Cat\u00f3lica por eso le llama a la Misa &#8220;Eucarist\u00eda&#8221;, porque es la primera ense\u00f1anza, el ofertorio y el prefacio son siempre palabras de agradecimiento a Dios, cuando venimos a Misa siempre le decimos &#8220;muchas gracias&#8221;, antes de pedirle por nuestros intenciones, por nuestras preocupaciones, nuestros corajes en la vida, le agradecemos, le decimos que somos amigos, muchas gracias; pero tambi\u00e9n en la Misa aprendemos que en la vida hay sacrificio, que en la vida tenemos que ayudarnos, que el amor significa sufrir por otro y lo saben bien las mam\u00e1s y pap\u00e1s, su vida es una entrega a sus hijos, es un sacrificio. Cuando nos reunimos en la misma mesa hay algo que ocurre en el coraz\u00f3n, se alegra, es una fiesta, la Misa es una fiesta, el comer juntos, el comer con Jes\u00fas es agradecer, unirse al sacrificio de Cristo y hacer la fiesta.<\/p>\n<p>Les invito a dejarnos acompa\u00f1ar por Jes\u00fas, esc\u00fachenlo, no siempre entendemos muchas cosas, pero hay que o\u00edrlo. Los o\u00eddos bien abiertos pero tambi\u00e9n no dejen la Eucarist\u00eda, la Misa es la mejor escuela de la vida. Aqu\u00ed aprenden ustedes a agradecer, a entregar su vida por los dem\u00e1s; pero tambi\u00e9n aprenden a ser felices, a estar contentos, por eso hay que agradecerle siempre al coro que nos recuerda la alegr\u00eda en la fiesta. Que Dios los bendiga, gracias Padre Marcelino por los treinta y nueve a\u00f1os de vida ministerial en esta comunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Visita a parroquia Santo Ni\u00f1o de Atocha, Misa en capilla Santa Teresita &#8211; 30 de abril de 2017 Estimadas hermanas y hermanos, me da mucho gusto<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":997,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16,13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=996"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":998,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996\/revisions\/998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}