{"id":9570,"date":"2019-05-02T20:54:45","date_gmt":"2019-05-03T01:54:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=9570"},"modified":"2019-05-03T11:05:18","modified_gmt":"2019-05-03T16:05:18","slug":"la-proteccion-de-los-menores-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/la-proteccion-de-los-menores-en-la-iglesia\/","title":{"rendered":"La protecci\u00f3n de los menores en la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Responsabilidad &#8211; Rendici\u00f3n de cuentas &#8211; Transparencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">S.E. Mons. Rogelio Cabrera L\u00f3pez<br \/>\nArzobispo de Monterrey<br \/>\nPresidente de la CEM<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Se agradecer\u00e1 todo comentario enriquecedor en:<br \/>\ntuteladelmenor@iglesiademonterrey.com<\/p>\n<p>Como es bien sabido por todos, del 21 al 29 de febrero del a\u00f1o en curso, Su Santidad Francisco convoc\u00f3 a los Presidentes de todas las Conferencias Episcopales del mundo, y a otros pastores y laicos, a dialogar junto con \u00e9l acerca del camino que la Iglesia ha seguido en la protecci\u00f3n de menores y adultos vulnerables.<\/p>\n<p>Fue un ejercicio de sinodalidad, en el que el Santo Padre tom\u00f3 parte activa y particip\u00f3 en todos los momentos como lo hicimos todos: era un padre escuchando a sus hijos para buscar lo mejor para la familia. Esta cumbre busc\u00f3 volver realidad lo se\u00f1alado en el motu proprio \u201cComo una madre amorosa\u201d: la responsabilidad de tutelar el bien de los menores debe ser asumida por toda la Iglesia y no solo por los pastores, aunque de nosotros los pastores es la tarea principal.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de la Cumbre, que decepcion\u00f3 a v\u00edctimas de cl\u00e9rigos y activistas interesados en el bien de los menores que esperaban otro tipo de acciones, no era se\u00f1alar caminos nuevos en la materia, sino revisar lo que cada uno ha hecho en su propia realidad para aplicar lo se\u00f1alado por la autoridad del Papa[2], recordar y aplicar la actual legislaci\u00f3n, adem\u00e1s de compartir las experiencias de los diversos convocados y as\u00ed, aprendiendo unos de otros, poder mejorar nuestro actuar como Iglesia universal.<\/p>\n<p>Se utilizaron tres recursos principales: la escucha de las v\u00edctimas, pues a los participantes se nos pidi\u00f3 escuchar cara a cara a las v\u00edctimas del propio pa\u00eds[3] y durante la Cumbre se proyectaron diversos testimonios de personas que fueron abusadas por cl\u00e9rigos; el di\u00e1logo, motivado por las conferencias, que luego fueron profundizadas en peque\u00f1os c\u00edrculos que hablaban no solo de lo expuesto sino, principalmente, de lo vivido en sus propias realidades<\/p>\n<p>* Conferencia dictada en la Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano.<\/p>\n<p>[1] Come una madre amorevole la Chiesa ama tutti i suoi figli, ma cura e protegge con un affetto particolarissimo quelli pi\u00f9 piccoli e indifesi: si tratta di un compito che Cristo stesso affida a tutta la Comunit\u00e0 cristiana nel suo insieme. Consapevole di ci\u00f2, la Chiesa dedica una cura vigilante alla protezione dei bambini e degli adulti vulnerabili. Tale compito di protezione e di cura spetta alla Chiesa tutta, ma \u00e8 specialmente attraverso i suoi Pastori che esso deve essere esercitato. Francisco, <em>Come una madre amorevole<\/em>, 04 de junio de 2016.<br \/>\n[2] Cf. Oficina de prensa de la Sana Sede, <em>Dossier de prensa<\/em>, 2.<br \/>\n[3] Personalmente, tanto cara a cara como por tel\u00e9fono, me encontr\u00e9 con v\u00edctimas de mi propia Iglesia y de diversos puntos de la Rep\u00fablica. En estos encuentros estuve acompa\u00f1ado por Mons. Alfonso Miranda, Secretario General de la CEM y un miembro del Equipo Nacional para la Protecci\u00f3n de Menores.<\/p>\n<p>y que podr\u00eda ser \u00fatil para todos; y la <strong><em>oraci\u00f3n<\/em><\/strong>, que tuvo su punto central en la liturgia penitencial y en la Misa de clausura presidida por Su Santidad Francisco.<\/p>\n<p>El dialogo en la Cumbre se dio sobre tres ejes: la responsabilidad, la rendici\u00f3n de cuentas y la transparencia.<\/p>\n<p><strong><em>1.\u00a0 \u00a0Responsabilidad,<\/em><\/strong><em> pues solo con el compromiso de todos los miembros de la Iglesia y la sociedad podemos erradicar la plaga de los abusos sexuales contra menores.<\/em><\/p>\n<p>La responsabilidad no solo debe ser asumida por quien ha cometido el delito; todos los que conformamos la Iglesia debemos asumir un papel activo en la tutela de los menores y adultos vulnerables. V\u00edctimas, familias, laicos, activistas, medios de comunicaci\u00f3n, pastores\u2026 todos juntos haremos maravillas a favor de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Centr\u00e1ndonos en nuestra responsabilidad como pastores, es necesario que cada uno de nosotros y como Iglesia, podamos reconocer nuestros pecados o errores en este tema, en especial la inadecuada gesti\u00f3n de los cr\u00edmenes cometidos contra los menores, buscando nunca repetir estos hechos abominables y estar verdaderamente cercanos a las v\u00edctimas y su entorno, es decir, a todos aquellos que se encuentran heridos por estas acciones[1].<\/p>\n<p>Estos delitos han llevado a que la sociedad pierda la confianza en la misi\u00f3n de la Iglesia, pues la sociedad la responsabiliza de lo acaecido, en gran parte por la manera en que los obispos los hemos gestionado esta crisis[2]. Los delitos en s\u00ed mismos y el silencio de los pastores ante ellos han reducido la credibilidad de la Iglesia, debemos, pues, como pastores hacer todo lo posible por proteger a ni\u00f1os y vulnerables[3], tanto para evitar los abusos como para castigarlos cuando estos se presenten.<\/p>\n<p>Como obispos, para hacer frente apropiadamente a estos delitos y cualquier otro delito que pueda cometer un cl\u00e9rigo (v.gr. una conducta inapropiada y contumaz entre adultos que consienten[4]), es importante que conozcamos a profundidad o al menos, que tengamos asesores apropiadamente preparados en la legislaci\u00f3n can\u00f3nica, en especial lo relativo a la investigaci\u00f3n previa y al proceso penal, as\u00ed como a la competencia[5], sin olvidar que nos comprometimos a colaborar con las autoridades competentes en el Estado[6].<\/p>\n<p>[4] Un delito de estos no solo afecta al sujeto pasivo de la acci\u00f3n delictiva; su familia sufre, la comunidad eclesial sufre, la sociedad sufre y pierde confianza en la Iglesia y su misi\u00f3n. Cf. L.A. Tagle, <em>The smell of the sheep<\/em>, 1.[5] Cf. R. Salazar G\u00f3mez, <em>La Iglesia en un momento de crisis<\/em>, 9<br \/>\n[6] Cf. V. Openibo, <em>Apertura al mundo<\/em>, 1.<br \/>\n[7] Cf. Ch. J. Scicluna, <em>Asumir la responsabilidad<\/em>, 4<br \/>\n[8] Los delitos cometidos antes del 30 de abril del 2001 son competencia del obispo diocesano o del superior mayor de los institutos religiosos de derecho pontificio, a menos que se tratar\u00e1 de delitos cometidos contra preadolescentes, en cuyo caso la competencia es de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. Esta \u00faltima tiene competencia exclusiva en los delitos del g\u00e9nero cometidos a partir de la fecha antes se\u00f1alada.<br \/>\n[9] Cf. CEM, <em>L\u00edneas gu\u00eda<\/em>, 11-12<\/p>\n<p>Siempre debemos respetar y hacer valer la jurisdicci\u00f3n del Estado en la materia, que incluye no solo el castigo para el delito sino tambi\u00e9n la indemnizaci\u00f3n para la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os y perjuicios causados.<\/p>\n<p>Debemos, pues, como padres y pastores, estar cercanos a las v\u00edctimas y su entorno para manifestarles la misericordia y el amor de la Iglesia; as\u00ed como a nuestros cl\u00e9rigos, para prevenir abusos y encaminarlos a la santidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, aunque pueda sonar dif\u00edcil para las v\u00edctimas, no podemos olvidarnos de la conversi\u00f3n del delincuente, pues solo teniendo presente este fin, tiene sentido el derecho penal can\u00f3nico . Esta llamada a la conversi\u00f3n realizada a un hijo cl\u00e9rigo que ha delinquido nunca debe significar encubrimiento.<\/p>\n<p><strong><em>2.\u00a0 \u00a0Rendici\u00f3n de cuentas<\/em><\/strong><em>, para lo cual es necesario erradicar el clericalismo.<\/em><\/p>\n<p>Nadie debe pensar que est\u00e1 por encima de la ley, y que sus actos no van a tener consecuencias adversas cuando son delictivos. As\u00ed, uno de los grandes retos en la b\u00fasqueda del respeto a los menores es la rendici\u00f3n de cuentas que, para nosotros cl\u00e9rigos, debe significar evitar el clericalismo que lleva a pensar que no tenemos que rendir cuentas a nadie de nuestras acciones ni debemos asumir las consecuencias de nuestros actos, en especial en un pa\u00eds como el nuestro, donde aun gozamos de gran estima del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Lo anterior porque, relacionando los ejes de la responsabilidad y la rendici\u00f3n de cuentas, tenemos que reconocer que \u00abun an\u00e1lisis somero de lo que ha sucedido nos permite constatar que no se trata solo de desviaciones o patolog\u00edas sexuales en los abusadores, sino que hay una ra\u00edz m\u00e1s honda que es la tergiversaci\u00f3n del ministerio convertido en medio para imponer la fuerza, para violar la conciencia y los cuerpos de los m\u00e1s d\u00e9biles. Esto tiene un nombre: clericalismo\u00bb[13], de manera que, en la base de la mayor\u00eda de los abusos sexuales, sin negar otros factores, est\u00e1 el abuso de poder[14].<\/p>\n<p>As\u00ed, es importante pues, que revisemos la relaci\u00f3n que tenemos con nuestros cl\u00e9rigos (sacerdotes y di\u00e1conos), pues debemos hacernos realmente cargo, material y espiritualmente, de los cl\u00e9rigos, en especial de su santidad[15] vivida en la caridad pastoral.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>[10] Cf. Ch. J. Scicluna, <em>Asumir la responsabilidad<\/em>, 5<br \/>\n[11] Como lo ha se\u00f1alado la periodista mexicana Valentina Alazraki, desde el an\u00e1lisis que hace de estos acontecimientos terribles basada en su experiencia de madre, para la Iglesia, y por lo mismo para nosotros como padres y pastores, no deben existir hijos de primera e hijos de segunda: nunca hay que privilegiar la fama del cl\u00e9rigo en detrimento del desarrollo e integridad de los menores y adultos vulnerables, cf. V. Alazraki, <em>Comunicaci\u00f3n: para todas las personas<\/em>, 2.<br \/>\n[12] El c. 1341 es el que muestra la naturaleza salv\u00edfica del derecho penal can\u00f3nico, pues de manera indirecta establece que la finalidad de las penas en la Iglesia es la reparaci\u00f3n del esc\u00e1ndalo, el restablecimiento de la justicia y la enmienda del reo.<br \/>\n[13] R. Salazar G\u00f3mez, <em>La Iglesia en un momento de crisis<\/em>, 1<br \/>\n[14] Cf. R. Marx, <em>La transparencia como comunidad<\/em>, 6.<br \/>\n[15] Cf. L. Ghisoni, <em>Communio: actuar juntos<\/em>, 6<\/p>\n<p>Para que puedan avanzar en este camino, debemos quitar de su vida y de la vida de nuestras Iglesias ese clericalismo que nos da\u00f1a y es base de los abusos.<\/p>\n<p>Por otro lado, para ejercitar apropiada y realmente la tutela de los menores en el \u00e1mbito penal y procesal y para que rindan cuentas los delincuentes tanto materiales como encubridores, es importante que informemos con claridad a la comunidad el derecho y deber que tiene de reportar la mala conducta de los cl\u00e9rigos y hagamos de dominio p\u00fablico los datos de contacto para que puedan realizar las denuncias correspondientes[16] tanto en el \u00e1mbito civil como can\u00f3nico.<\/p>\n<p>Nosotros, padres y pastores de la comunidad, debemos aprender de los padres de familia y defender a los menores y vulnerables en la Iglesia, como ellos defienden a los peque\u00f1os de sus familias: sin miedo a denunciar y enfrentar todo tipo de conflictos causados por la denuncia, al estar seguros y ciertos de hacer un bien a los menores y a la sociedad[17].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando un delito ha sido comprobado en despu\u00e9s del justo proceso debemos imponer una pena apropiada al delito cometido, buscando tambi\u00e9n la reparaci\u00f3n apropiada del da\u00f1o causado, aunque distinguiendo muy bien la responsabilidad de la instituci\u00f3n y la del individuo[18], pues ambos pueden tener cierto nivel de responsabilidad.<\/p>\n<p>En la rendici\u00f3n de cuentas tambi\u00e9n juega un papel importante la reparaci\u00f3n del da\u00f1o. Es un acto jur\u00eddico que tenemos que enfrentar de manera directa si queremos verdaderamente rendir cuentas, sin excusarnos en el pensamiento falso de que toda denuncia de estos delitos, se trata solo de b\u00fasqueda de dinero en lugar de justicia[19].<\/p>\n<p><strong><em>3.\u00a0 \u00a0Transparencia:<\/em><\/strong><em> la comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n como derecho y deber.<\/em><\/p>\n<p>Otro derecho importante en relaci\u00f3n con los abusos sexuales es el que tienen todos los miembros de la Iglesia y de la sociedad a estar bien informados y, al mismo tiempo, los pastores tenemos el deber fundamental de informar apropiadamente sobre situaciones de este g\u00e9nero, respetando siempre los derechos constitucionales y can\u00f3nicos de todos los implicados en una denuncia o proceso sobre abuso sexual de menores o adultos vulnerables.<\/p>\n<p>Una norma que debe entenderse y revisarse para ser actualizada y que no se preste a encubrimientos o malas interpretaciones es la relativa al secreto pontificio. Este secreto debe tutelar la dignidad de las personas, la buena fama de todos los involucrados y el bien de la Iglesia. Nunca debe convertirse en un motivo de encubrimiento o falta de denuncia<\/p>\n<p>[16] Cf. Ch. J. Scicluna, <em>Asumir la responsabilidad<\/em>, 2.<br \/>\n[17] Cf. B. Cupich, <em>Sinodalidad: conjuntamente responsables<\/em>, 5<br \/>\n[18] Cf. CEM, <em>L\u00edneas gu\u00eda<\/em>, 20.<br \/>\n[19] Cf. R. Salazar G\u00f3mez, <em>La iglesia en un momento de crisis<\/em>, 9.<\/p>\n<p>ante la autoridad civil competente[20]. En este an\u00e1lisis ser\u00e1 de suma importancia la asesor\u00eda de nuestros mejores canonistas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el hecho de que en otras instituciones tambi\u00e9n se presenten abusos contra menores y adultos vulnerables, incluso a mayor escala, y que no sean denunciados ni informados, no puede ser una excusa para quedarnos callados y no informar a la autoridad competente, para que haga justicia, y a la sociedad, para que tome las previsiones apropiadas. Seamos claros: \u00abno hay ninguna justificaci\u00f3n posible para no denunciar, para no desenmascarar, para no enfrentar con valor y contundencia cualquier abuso que se presente al interior de la Iglesia\u00bb[21].<\/p>\n<p>Por otro lado, en nuestra vivencia de la transparencia y alejar de la Iglesia la sombra de la duda que ha generado la inapropiada gesti\u00f3n de los casos en el pasado, los medios de comunicaci\u00f3n pueden ser grandes aliados, siempre y cuando nos pongamos al lado de las v\u00edctimas y la sociedad y no de los abusadores, convirti\u00e9ndonos en encubridores[22]. Es importante, pues, reconocer el papel de los medios de comunicaci\u00f3n y de los periodistas honestos en esta lucha y el gran servicio que prestan a toda la sociedad[23].<\/p>\n<p>En el camino que el Santo Padre Francisco nos ha marcado para tratar los posibles abusos sexuales contra menores y adultos vulnerables cometidos al interior de la Iglesia, aplican, en primer lugar, cuando un cl\u00e9rigo comete el delito, primer objetivo de la cumbre, pero tambi\u00e9n en segundo lugar, cuando lo comete otro miembro de la Iglesia que de una u otra manera tienen una situaci\u00f3n de prevalencia ante el pueblo fiel (v.gr. miembros de la vida consagrada, catequistas, sacristanes, personal administrativo, etc.).<\/p>\n<p>Es una tarea de todos, aun cuando podamos alegar que en nuestra Iglesia local no sucede, pues cada Obispo, si bien pastor de una Iglesia local, es responsable de toda la Iglesia: \u00abla tutela de menores es trabajo de una Iglesia colegial y sinodal de manera que todos juntos debemos buscar justicia, sanaci\u00f3n y peregrinar los caminos de conversi\u00f3n\u00bb[24].<\/p>\n<p>No debemos, en nuestro actuar como Iglesia al abordar estos delitos, abandonar lo que nos es propio. Debemos tratar a todos los involucrados, primero y principalmente a las v\u00edctimas y su entorno, con compasi\u00f3n y misericordia[25], sin separar lo humano de lo divino pues debemos tender a ser una buena sociedad y una organizaci\u00f3n que sirva a las personas y no que las da\u00f1e[26]. Debemos, como objetivo primero, estar al lado de las v\u00edctimas y sus familias, as\u00ed como de las comunidades que al ver a sus pastores pecar se desaniman en el camino de la santidad, y al mismo tiempo, estar al lado de los delincuentes para que se esfuercen en andar los caminos de conversi\u00f3n que podemos ofrecerles a trav\u00e9s del derecho penal, tanto civil como can\u00f3nico.<\/p>\n<p>[20] Cf. L. Ghisoni, <em>Communio: actuar juntos<\/em>, 6<br \/>\n[21] R. Salazar G\u00f3mez, <em>La Iglesia en un momento de crisis<\/em>, 4.<br \/>\n[22] Cf. V. Alazraki, <em>Comunicaci\u00f3n: para todas las personas<\/em>, 3.<br \/>\n[23] R. Salazar G\u00f3mez, <em>La Iglesia en un momento de crisis<\/em>, 4.<br \/>\n[24] O. Gracias, <em>La obligaci\u00f3n de rendir cuentas<\/em>, 3.<br \/>\n[25] Cf. R. Salazar G\u00f3mez, <em>La Iglesia en un momento de crisis<\/em>, 4.<br \/>\n[26] Cf. R. Marx, <em>La transparencia como comunidad<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>Aprendamos del pasado y de la perdida de credibilidad que hemos vivido: no cometamos los mismos errores y juntos comprometernos para seguir el camino de conversi\u00f3n que nos han marcado los \u00faltimos Papas y que Su Santidad Francisco junto con la Iglesia universal, en este acto colegial de la cumbre, nos han propuesto. Quedarnos callados solo llevar\u00eda a la indignaci\u00f3n y a la rabia[27].<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, quiero recordarles, las ocho l\u00edneas que ha se\u00f1alado el Papa para centrar nuestro trabajo para la tutela de menores y adultos vulnerables: la protecci\u00f3n de los menores; procedimientos impecables para hacer justicia; una verdadera purificaci\u00f3n; la formaci\u00f3n de los candidatos al sacerdocio; reforzar y verificar las directrices de las Conferencias Episcopales; acompa\u00f1ar a las personas abusadas; acompa\u00f1ar a las personas abusadas; proteger a los menores en el mundo digital; combatir el turismos sexual.<\/p>\n<p>Como nota final, aprovechando esta ocasi\u00f3n, quiero invitarlos, hermanos, a actuar sin miedo y con contundencia en la defensa a los menores: los sacerdotes y di\u00e1conos son nuestros hermanos e hijos, tambi\u00e9n lo son todos los menores y adultos vulnerables; no hagamos acepci\u00f3n de personas para defenderlos. Adem\u00e1s, aprovechen los recursos que el Equipo Nacional para la Protecci\u00f3n de los Menores y el CEPROME de la Universidad Pontificia de M\u00e9xico tienen para ofrecerles; constituyan sus propias comisiones diocesanas o al menos provinciales. No hay que tener miedo ni reservas cuando cuidamos de los menores, no debemos escatimar en recursos humanos y econ\u00f3micos cuando lo hacemos.<\/p>\n<p><strong>CONFERENCIAS Y DOCUMENTOS<\/strong><\/p>\n<p>Alazraki, V., <em>Comunicaci\u00f3n: para todas las personas<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_3_Valentina_Alazraki_PBC_SPA-.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_3_Valentina_Alazraki_PBC_SPA-.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Cupich, B., <em>Sinodalidad: conjuntamente responsables<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_2_Card_Cupich_PBC_SPA-.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_2_Card_Cupich_PBC_SPA-.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Francisco, <em>Come una madre amorevole<\/em>, 04 de junio de 2016, recuperado de <a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/motu_proprio\/documents\/papa-francesco-motu-proprio_20160604_come-una-madre-amorevole.html\">https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/motu_proprio\/documents\/papa-francesco-motu-proprio_20160604_come-una-madre-amorevole.html<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Francisco, <em>Discurso al final de la concelebraci\u00f3n eucar\u00edstica<\/em>, 24 de febrero de 2019, recuperado de <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/february\/documents\/papa-francesco_20190224_incontro-protezioneminori-chiusura.html\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/february\/documents\/papa-francesco_20190224_incontro-protezioneminori-chiusura.html<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Ghisoni, L., <em>Communio: actuar juntos<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_3_Linda_Ghisoni_PBC_SPA-.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_3_Linda_Ghisoni_PBC_SPA-.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Gracias, O., <em>La obligaci\u00f3n de rendir cuentas en una Iglesia colegial y sinodal<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_1_Cardinal_Gracias_PBC_SPA-.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/22feb\/22_Feb_1_Cardinal_Gracias_PBC_SPA-.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Marx, R., <em>Transparencia como comunidad de creyentes<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_2_Cardinal_Marx_PBC_SPA.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_2_Cardinal_Marx_PBC_SPA.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Oficina de prensa de la Santa Sede, <em>Dossier de prensa para el encuentro sobre protecci\u00f3n de menores<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/Dossier_de_prensa_-_SPAGNOLO_04.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/Dossier_de_prensa_-_SPAGNOLO_04.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Openibo, V., <em>Apertura al mundo como consecuencia de la misi\u00f3n eclesial<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_1_Sr_Veronica_Openibo_PBC_SPA.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/23feb\/23_Feb_1_Sr_Veronica_Openibo_PBC_SPA.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Scicluna, Ch., <em>Asumir la responsabilidad de procesar los casos de crisis de abusos sexuales y de prevenir los abusos<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_Feb_2_Archbishop_Scicluna_PBC_SPA.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_Feb_2_Archbishop_Scicluna_PBC_SPA.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Salazar G\u00f3mez, R., <em>La Iglesia en un momento de crisis, responsabilidad del Obispo: enfrentar los conflictos y las tensiones y actuar decididamente<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_FEb_3_Cardinal_Salazar_PBC_SPA.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_FEb_3_Cardinal_Salazar_PBC_SPA.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n<p>Tagle, L.A., <em>The smell of the sheep: knowing their pain and healing their wounds is at the core of the shepherd\u2019s task<\/em>, recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_Feb_1_Cardinal_Tagle_PBC_ING_.pdf\">https:\/\/www.pbc2019.org\/fileadmin\/user_upload\/presentations\/21feb\/21_Feb_1_Cardinal_Tagle_PBC_ING_.pdf<\/a> el 01 de abril de 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Responsabilidad &#8211; Rendici\u00f3n de cuentas &#8211; Transparencia S.E. 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