{"id":9554,"date":"2019-04-30T11:26:15","date_gmt":"2019-04-30T16:26:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=9554"},"modified":"2019-04-30T11:26:15","modified_gmt":"2019-04-30T16:26:15","slug":"debemos-extirpar-el-clericalismo-nuncio-apostolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/debemos-extirpar-el-clericalismo-nuncio-apostolico\/","title":{"rendered":"\u201cDEBEMOS EXTIRPAR EL CLERICALISMO\u201d. NUNCIO APOST\u00d3LICO"},"content":{"rendered":"<p>Por Juan Pablo V\u00e1zquez Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Ciudad de M\u00e9xico, (www.pastoralsiglo21.org).- 29 de abril 2019.\u00a0\u201cEl clericalismo lleva a la funcionalizaci\u00f3n del laicado; trat\u00e1ndolo como \u201cmandaderos\u201d, Franco Coppola.<\/p>\n<p>\u201cDebemos extirpar el clericalismo de la Iglesia\u201d, parte del mensaje que dirigi\u00f3 Mons. Franco Coppola, Nuncio Apost\u00f3lico en nuestro pa\u00eds a los Obispos de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 si pueda decirse con m\u00e1s claridad y con m\u00e1s rotunda osad\u00eda. Pero las palabras del Papa Francisco son as\u00ed: claras, rotundas, osadas: \u201cDebemos extirpar el clericalismo de la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl clericalismo es un virus que la Iglesia ha venido incubando durante siglos. Una enfermedad que representa la \u201ces-clero-sis\u201d de la Iglesia; un sagrado \u201cdespotismo ilustrado\u201d de quienes piensan y deciden: hago y deshago, organizo y desorganizo, pongo y compongo, apruebo y desapruebo, incluyo y excluyo\u2026\u201d, a\u00f1adi\u00f3 el Nuncio.<\/p>\n<p>\u201cLa tarea de los portavoces del clericalismo consiste en crear un p\u00fablico pasivo y obediente, no un colaborador participante en la toma de decisiones; lo que pretenden es edificar no una \u201ciglesia dom\u00e9stica\u201d, sino una \u201ciglesia domesticada\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn Am\u00e9rica Latina, por ejemplo, el clericalismo es muy fuerte, muy marcado. Los laicos no saben qu\u00e9 hacer si no se lo preguntan al sacerdote&#8230; Es muy fuerte. Y por esto la conciencia del papel de los laicos en Am\u00e9rica Latina est\u00e1 muy atr\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl clericalismo lleva a la funcionalizaci\u00f3n del laicado; trat\u00e1ndolo como \u201cmandaderos\u201d, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osad\u00edas necesarias para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los \u00e1mbitos del quehacer social\u201d.<\/p>\n<p>Muchas veces hemos ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y\/o en las cosas de la parroquia o de la di\u00f3cesis y poco hemos reflexionado como acompa\u00f1ar a un bautizado en su vida p\u00fablica y cotidiana; c\u00f3mo \u00e9l, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida p\u00fablica. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas \u201cde los curas\u201d y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe.<\/p>\n<p>SOLUCION AL CLERICALISMO<\/p>\n<p>Como ant\u00eddoto a este mal del clericalismo el Representante del Papa en nuestro pa\u00eds propone la sinodalidad<\/p>\n<p>\u201cSinodalidad supone consulta y escucha de todo el pueblo de Dios, no solo de la parte clerical. La sinodalidad es igualdad y unidad, el clericalismo es desigualdad, diferencia y divisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa sinodalidad exige acercamiento, comuni\u00f3n, colaboraci\u00f3n, corresponsabilidad en todas las instancias eclesiales y a todos los niveles\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Pablo V\u00e1zquez Rodr\u00edguez Ciudad de M\u00e9xico, (www.pastoralsiglo21.org).- 29 de abril 2019.\u00a0\u201cEl clericalismo lleva a la funcionalizaci\u00f3n del laicado; trat\u00e1ndolo como \u201cmandaderos\u201d, Franco Coppola. \u201cDebemos<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":9555,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,14],"tags":[80],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9554"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9554"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9556,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9554\/revisions\/9556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}