{"id":924,"date":"2017-04-14T21:58:19","date_gmt":"2017-04-15T02:58:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=924"},"modified":"2017-04-14T21:58:19","modified_gmt":"2017-04-15T02:58:19","slug":"viernes-santo-el-corazon-traspasado-de-cristo-es-el-corazon-de-carne-prometido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/viernes-santo-el-corazon-traspasado-de-cristo-es-el-corazon-de-carne-prometido\/","title":{"rendered":"VIERNES SANTO: EL CORAZ\u00d3N TRASPASADO DE CRISTO ES EL CORAZ\u00d3N DE CARNE PROMETIDO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ciudad del Vaticano<\/strong> (<a href=\"http:\/\/www.pastoralsiglo21.org\">www.pastoralsiglo21.org<\/a>) <strong>14 de abril del 2017.-<\/strong> En la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or este Viernes Santo, presidida por el Papa Francisco en la Bas\u00edlica de San Pedro, el Pbro. Rainiero Cantalamessa dijo en la homil\u00eda que el coraz\u00f3n de carne prometido por Dios a los profetas es el coraz\u00f3n traspasado de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u201cSi el Cordero vive en el cielo \u2018inmolado, pero de pie\u2019, tambi\u00e9n su coraz\u00f3n comparte el mismo estado; es un coraz\u00f3n traspasado pero viviente; eternamente traspasado, precisamente porque est\u00e1 eternamente vivo\u201d, dijo.<\/p>\n<p>La muerte de Cristo ha cambiado el sentido mismo de la muerte, expres\u00f3, por eso se ha mantenido presente durante m\u00e1s de dos mil a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se pregunt\u00f3 qu\u00e9 representa la cruz para que sea un \u00e1rbol maestro entre la agitaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>\u201cElla es el \u2018no\u2019 definitivo e irreversible de Dios a la violencia, a la injusticia, al odio, a la mentira, a todo lo que llamamos el mal. Y al mismo tiempo, es el \u2018s\u00ed\u2019, igualmente irreversible, al amor, a la verdad, al bien. No al pecado. S\u00ed al pecador. Es lo que Jes\u00fas ha practicado durante toda su vida y que ahora consagra definitivamente con su muerte\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa cruz no est\u00e1 contra el mundo, sino para el mundo, para dar un sentido a todo el sufrimiento que ha habido, hay y habr\u00e1 en la historia humana (\u2026). La cruz es la proclamaci\u00f3n viva de que la victoria final no es de quien triunfa sobre los dem\u00e1s, sino de quien triunfa sobre s\u00ed mismo; no de quien hace sufrir, sino de quien sufre.<\/p>\n<p>Dijo que la era actual se ve marcada por una sociedad l\u00edquida en la que ya no hay puntos firmes, valores indiscutibles, ning\u00fan escollo en el mar a los que aferrarnos o contra los cuales incluso chocar, pues todo es fluctuante, pero hay esperanza incluso para una sociedad l\u00edquida porque encima de ella est\u00e1 la cruz de Cristo.<\/p>\n<p>Habl\u00f3 sobre el coraz\u00f3n de piedra, que es el coraz\u00f3n cerrado a la voluntad de Dios y al sufrimiento de los hermanos, el que acumula sumas ilimitadas de dinero y queda indiferente ante la desesperaci\u00f3n de quien no tiene un vaso de agua para dar al propio hijo.<\/p>\n<p>Explic\u00f3 que lo que dice la Escritura sobre el velo rasgado del templo, el temblor de tierra, las rocas rotas, los sepulcros abiertos y cuerpos de santos resucitados tiene un significado paran\u00e9tico: indican lo que debe suceder en el coraz\u00f3n de quien lee y medita la Pasi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>\u201cEn una liturgia como la presente, san Le\u00f3n Magno dec\u00eda a los fieles: \u2018Tiemble la naturaleza humana ante el suplicio del Redentor, r\u00f3mpanse las rocas de los corazones infieles y salgan los que estaban cerrados en los sepulcros de su mortalidad, levantando la piedra que gravaba sobre ellos\u2018\u201d.<\/p>\n<p><strong>Equipo Editorial de Pastoral Siglo XXI<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad del Vaticano (www.pastoralsiglo21.org) 14 de abril del 2017.- En la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or este Viernes Santo, presidida por el Papa Francisco en<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":925,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[14,6],"tags":[23],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/924"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=924"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/924\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":926,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/924\/revisions\/926"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/925"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}