{"id":889,"date":"2017-04-12T22:15:41","date_gmt":"2017-04-13T03:15:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=889"},"modified":"2017-04-13T10:28:50","modified_gmt":"2017-04-13T15:28:50","slug":"misa-cristal-portico-para-entrar-a-celebrar-el-misterio-pascual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/misa-cristal-portico-para-entrar-a-celebrar-el-misterio-pascual\/","title":{"rendered":"Misa Crismal, p\u00f3rtico para entrar a celebrar el misterio Pascual"},"content":{"rendered":"<p>Misa Cristal y renovaci\u00f3n de promesas sacerdotales &#8211; 12 de abril de 2017<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos fieles laicos, hermanas religiosas, estimados hermanos di\u00e1conos, hermanos presb\u00edteros, hermanos obispos. En esta Semana Mayor la Iglesia nos da la oportunidad de esperar la alegr\u00eda definitiva de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, pero la pedagog\u00eda de la Iglesia nos propone que esta Misa de los Santos \u00d3leos sea como un p\u00f3rtico para entrar a celebrar el misterio Pascual.<\/p>\n<p>Fij\u00e9monos en el santo Evangelio: Jes\u00fas va a la sinagoga. Seguramente la reuni\u00f3n se realiza como tiene que ser en Israel, el Rabino ya hab\u00eda le\u00eddo la Tor\u00e1, alg\u00fan pasaje de los cinco primeros libros de la Biblia; yo me imagino, aunque no me consta ni he le\u00eddo alg\u00fan comentario que as\u00ed lo afirme, que la comunidad hab\u00eda escuchado alg\u00fan pasaje de lev\u00edtico, probablemente el cap\u00edtulo veinticinco que habla sobre el jubileo, sobre la alegr\u00eda de la redenci\u00f3n, el pueblo que sale por instrucci\u00f3n divina, que cada cincuenta a\u00f1os tiene que haber un nuevo comienzo, una nueva historia en la comunidad, sin duda de alegr\u00eda para los m\u00e1s necesitados; despu\u00e9s de haber o\u00eddo probablemente la lectura de la Tor\u00e1 se hizo tambi\u00e9n un comentario prof\u00e9tico, porque los profetas son comentaristas de la Tor\u00e1, pues ellos acercan a la correcta interpretaci\u00f3n de la Palabra para se\u00f1alar, animar al pueblo a vivir en comunidad. Jes\u00fas recibe el rollo del profeta Isa\u00edas, f\u00edjense bien, no es que Jes\u00fas ande buscando un texto para acomodarlo a su idea, no es el manejo fortuito de un texto b\u00edblico para ayudarlo en alguno de sus argumentos; sali\u00f3 de modo providencial este pasaje, que Jes\u00fas, como laico, pues no era Rabino ni sacerdote para Israel, lee el pasaje de Isaias y comienza a comentarlo y termina diciendo &#8220;la palabra que acabamos de o\u00edr se cumple hoy&#8221;. Hizo una especie de lectio divina, una lectura orante de la Palabra de Dios, ayud\u00f3 a que el pueblo entendiera que la Palabra del Se\u00f1or es siempre buena, actual; siempre existe un hoy de la Palabra del Se\u00f1or y ese hoy lo encuentra Jes\u00fas en la expresi\u00f3n del profeta Isa\u00edas. Ese hoy de la alegr\u00eda de Dios: &#8220;el Esp\u00edritu est\u00e1 sobre m\u00ed porque me ungi\u00f3 y me envi\u00f3 a predicar la Buena Noticia a los pobres&#8221;, y ah\u00ed hay una especie de dos puntos, \u00bfqui\u00e9nes son esos pobres a quienes hay que anunciar?, a los que est\u00e1n afligidos, encarcelados, ciegos; a ellos se anuncia la Palabra del Se\u00f1or, la alegr\u00eda del a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Hermanos sacerdotes: aqu\u00ed tenemos el modelo de nuestro sacerdocio, c\u00f3mo se ejerce siempre bajo el mandato de la Palabra del Se\u00f1or. Durante estos domingos les he pedido leer el pr\u00f3logo de san Juan para recordar siempre que la Palabra de Dios es creadora, viva y que es luz; que la Palabra genera hijos, que la Palabra se hace carne; que la Palabra, la misma que est\u00e1 junto al Padre, est\u00e1 junto a nosotros. &#8220;La Palabra se hizo carne y habit\u00f3 en medio de nosotros&#8221;. Esa experiencia de la Palabra que se vivi\u00f3 ah\u00ed en la sinagoga de Nazaret, es la misma cuando nosotros celebramos la Eucarist\u00eda, porque s\u00f3lo con la Palabra de Dios podemos encontrar el hoy de Dios en nosotros.<\/p>\n<p>Los \u00f3leos que hoy vamos a bendecir y el crisma que vamos a consagrar significa todo esto que acabamos de escuchar en el Evangelio. Estos \u00f3leos que nos hablan de la lucha contra el pecado: el \u00f3leo de los catec\u00famenos; este \u00f3leo que nos indica que la vida es exigente y que la conversi\u00f3n no es s\u00f3lo un sentimiento vago, sino que es nuestra en la voluntad de Dios, por eso bendecimos el \u00f3leo de los catec\u00famenos pues ellos saben que solamente con la Palabra de Dios se puede tener conversi\u00f3n, no hay cambio de vida si no es escuchando la Palabra de Dios que es la\u00a0 la \u00fanica que puede mover los corazones hab\u00eda el bien. Este \u00f3leo de la alegr\u00eda, ya saben que al aceite de oliva le agregamos esencias de perfume para indicar la fiesta de la Iglesia, la fiesta de pertenecerle a Dios, ese \u00f3leo de la alegr\u00eda de la consagraci\u00f3n que nos recuerda el d\u00eda de nuestro bautismo, el d\u00eda de nuestra confirmaci\u00f3n, el d\u00eda de nuestra ordenaci\u00f3n sacerdotal, y de los obispos la consagraci\u00f3n episcopal, desde ah\u00ed le hemos pertenecido a Dios, ya no somos due\u00f1os de nosotros mismos, somos de Dios y eso tiene que ser el motivo mayor de la alegr\u00eda que debe acompa\u00f1arnos siempre en el ministerio. Bendecimos el \u00f3leo de los enfermos que nos pone frente a la verdad de Cristo, que es omega y alfa, que tambi\u00e9n nosotros debemos entender que nuestra vida se proyecta a la eternidad; el \u00f3leo de los enfermos nos anuncia nuestra muerte, no la definitiva, sino la que nos llevar\u00e1 en el paso al cielo; el \u00f3leo de los enfermos es as\u00ed como una mirada de horizonte para descubrir que Dios es nuestra meta, como lo dijo el Apocalipsis: nosotros vamos hacia esa meta que nunca termina, a la vida eterna.<\/p>\n<p>En estos tres \u00f3leos los sacerdotes leemos nuestra vida, ustedes tambi\u00e9n hermanos fieles laicos la alcanzan a ver, y descubrimos la belleza de nuestra misi\u00f3n en tres momentos, en tres \u00f3leos: la conversi\u00f3n, \u00f3leo de catec\u00famenos; el santo crisma, el aceite de la alegr\u00eda y pertenencia a Dios de nuestra consagraci\u00f3n; aceite de los enfermos, que nos pone siempre en el horizonte de la enfermedad. Ah\u00ed est\u00e1 nuestro ministerio, animar al pueblo de Dios en su camino de conversi\u00f3n, en que el pueblo se sienta pueblo sacerdotal que le pertenece a Dios y no al mundo, y animarnos a mirar muy lejos, hasta el cielo, a contemplar a Cristo que es alfa y omega. Ah\u00ed est\u00e1 nuestra tarea y misi\u00f3n, y por eso en esta Misa del santo crisma experimentamos la alegr\u00eda de ser parte del pueblo de Dios, parte del pueblo sacerdotal, pero tambi\u00e9n descubrimos que estamos al servicio de ese pueblo como sacerdotes de Cristo. Hermanos fieles laicos vamos a gozar esta Pascua con Jes\u00fas, esta fiesta de la Iglesia, vamos a gozar el perd\u00f3n de Dios, el pertenecerle a \u00c9l, y en la Vigilia vamos a celebrar la victoria de Cristo sobre la muerte. La muerte ya no tiene m\u00e1s dominio sobre nosotros y cuando el Se\u00f1or nos lo anuncie, y cuando seamos ungidos, nos sintamos atra\u00eddos hacia Dios. Hagamos pues nuestra profesi\u00f3n en Cristo, nuestro Dios, alfa y omega, sacerdote por excelencia, y as\u00ed, nuestro ministerio ser\u00e1 siempre alegre porque los \u00f3leos nos hablan de la alegr\u00eda del jubileo, eso que hizo sentir Jes\u00fas en la sinagoga cuando hizo esa bella lectio divina, algo muy especial: el anuncio del Evangelio de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Cristal y renovaci\u00f3n de promesas sacerdotales &#8211; 12 de abril de 2017 Hermanas y hermanos fieles laicos, hermanas religiosas, estimados hermanos di\u00e1conos, hermanos presb\u00edteros, hermanos<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=889"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":894,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889\/revisions\/894"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}