{"id":8351,"date":"2018-11-10T22:52:09","date_gmt":"2018-11-11T04:52:09","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=8351"},"modified":"2018-11-10T22:52:09","modified_gmt":"2018-11-11T04:52:09","slug":"dios-nos-pide-ser-humildes-para-llegar-a-la-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/dios-nos-pide-ser-humildes-para-llegar-a-la-santidad\/","title":{"rendered":"Dios nos pide ser humildes para llegar a la santidad"},"content":{"rendered":"<p>Misa Acred\u00edtate en la Natividad del Se\u00f1or en Monterrey.<\/p>\n<p>3 de noviembre de 2018<\/p>\n<p>Participar\u00e9 en un momento en un evento en el que cada a\u00f1o ponen en com\u00fan sus preocupaciones en torno a la evangelizaci\u00f3n en esta, su parroquia. El a\u00f1o pasado tambi\u00e9n vine con este motivo y ahora lo hago nuevamente.<\/p>\n<p>Hoy la Iglesia celebra a san Mart\u00edn de Porres y ma\u00f1ana celebra a san Carlos Borromeo, hago esta anotaci\u00f3n para que ustedes vean como es el camino de la santidad, siempre, vidas sencillas pero que no ha sido un impedimento para alcanzar la santidad.<\/p>\n<p>San Mart\u00edn de Porres, un hombre mulato, hijo de una mam\u00e1 fuera del matrimonio, viviendo en Lima, la crudeza de la colonizaci\u00f3n, el desprecio de la raza negra, vivido en carne propia.<\/p>\n<p>San Carlos Borromeo, otra historia, hijo de una familia noble, su t\u00edo era el Papa, lo hizo cardenal, cada uno con riesgo de perder la santidad, San Mart\u00edn que fuera amargado e infeliz, el otro en el palacio, con todas las comodidades, con el aprecio y prestigio de la Iglesia, san Mart\u00edn nunca pudo ser religioso, fue un donado por ser hijo de una madre sola; en cambio, san Carlos Borromeo, privilegiado en la Iglesia, pero cada uno con un riesgo de perderse.<\/p>\n<p>Los dos alcanzan la santidad por un camino distinto, pero con el mismo objetivo, ser fieles a Dios, amar a Dios, llevar una vida congruente con el Evangelio, qu\u00e9 no ense\u00f1a eso hermanos. que no hay condici\u00f3n que puede impedir el camino de santidad.<\/p>\n<p>El Papa Francisco escribi\u00f3 hace poco una enc\u00edclica, sobre la santidad, explicando c\u00f3mo es posible que todos sin excepci\u00f3n, podemos llegar a la santidad, como la madre de familia que es su vida cotidiana, puede ser santa.<\/p>\n<p>Pero tenemos que librar un riesgo, pero cada uno de distinto modo. Hoy la Palabra de Dios nos hace pensar en dos cualidades del camino de la santidad, la primera, la humildad, aprender a ocupar el \u00faltimo lugar, eso lo aprendi\u00f3 san Mart\u00edn, tal vez obligado, socialmente, qu\u00e9 hac\u00eda en el convento, barrer.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n, san Carlos Borromeo, aprendi\u00f3 a dominar su deseo de poder, salirse de la lucha del poder y del prestigio y ocupar el \u00faltimo puesto.<\/p>\n<p>Lo mismo que nos dec\u00eda Jes\u00fas en la par\u00e1bola, cuando te inviten a una fiesta, no te sientes en las filas de enfrente, no sea que te pidan irte a atr\u00e1s por que no sea ese tu lugar.<\/p>\n<p>Que dif\u00edcil no ocupar el primer lugar, para ustedes y a lo mejor m\u00e1s dif\u00edcil para m\u00ed.<\/p>\n<p>Lo segundo, nos lo dec\u00eda el ap\u00f3stol Pablo, la alegr\u00eda, la alegr\u00eda de vivir y la alegr\u00eda de morir, para m\u00ed la vida es Cristo y la muerte una ganancia, los santos han amado la vida que Dios les ha regalado, con todas sus implicaciones, contentos con Dios, pero entendiendo que \u00e9ste no es el lugar definitivo.<\/p>\n<p>Todo esto se convierte en una llamada de fe, llamada de humildad, el que no es humilde, no se asocia al bien, que importante es aprender a darse el \u00faltimo lugar, pero tambi\u00e9n, la alegr\u00eda de saber aceptarlo.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos llama a rescatar en medio de las dificultades, el gozo y la alegr\u00eda, san Mart\u00edn de Porres, nos ense\u00f1a esto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Acred\u00edtate en la Natividad del Se\u00f1or en Monterrey. 3 de noviembre de 2018 Participar\u00e9 en un momento en un evento en el que cada a\u00f1o<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":8352,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8351"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8353,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8351\/revisions\/8353"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}