{"id":7945,"date":"2018-10-09T23:32:57","date_gmt":"2018-10-10T04:32:57","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=7945"},"modified":"2018-10-09T23:33:51","modified_gmt":"2018-10-10T04:33:51","slug":"7945-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/7945-2\/","title":{"rendered":"Escuchar la Palabra y ponerla en pr\u00e1ctica"},"content":{"rendered":"<p>Misa del cierre Asamblea Eclesial Diocesana<\/p>\n<p>Martes 25 de septiembre de 2018<\/p>\n<p>Cerramos con broche de oro, ponemos en las manos de Cristo nuestra ofrenda, la ofrenda de nuestras vidas, con esa sencillez del pan eucar\u00edstico, f\u00edjense como Dios es providente, la lectura que acabamos de leer, es la del d\u00eda.<\/p>\n<p>Como siempre le he pedido a mis hermanos sacerdotes, no se cambien las lecturas que corresponden al d\u00eda. Nos dio este brev\u00edsimo texto para entender la asamblea en nuestra iglesia de Monterrey.<\/p>\n<p>Suena desconcertante la reacci\u00f3n de Jes\u00fas, pero no es as\u00ed, a Jes\u00fas le gusta reforzar el mensaje, lo hace aumentativo, quieren saber qui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes mis parientes, lo explico de este modo, mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La primera oyente de la Palabra de Dios es la madre de Jes\u00fas, ella escuch\u00f3 la Palabra y dijo Fiat, no solo fue un deseo, ella es la madre por excelencia, pero el Se\u00f1or quiso compartir la maternidad de Mar\u00eda, declar\u00e1ndonos a todos como verdaderos hijos.<\/p>\n<p>Esta iglesia, entrega al pueblo de Dios, al Hijo de Dios, Jesucristo, esta es la maternidad, la estamos viviendo, somos la madre de Jes\u00fas y m\u00e1s a\u00fan, somos hermanos suyos, sell\u00e1ndose este pacto de familia.<\/p>\n<p>Pero hay dos condiciones, escuchar y poner en pr\u00e1ctica lo que se escucha, cu\u00e1ntas veces hemos repetido en la asamblea la importancia de la escucha, qui\u00e9n es la experta en la escucha, es la mam\u00e1, la virgen Mar\u00eda escucha, la iglesia tiene que escuchar, escuchar a Dios, a los hermanos, a todos.<\/p>\n<p>El libro de los Proverbios nos preven\u00eda de esa mal, \u201cay de aquel que cierra sus o\u00eddos al pobre\u201d, hay gritos que exigen de nosotros escuchar, escuchar al hermano pobre, que nos habla en nombre de Dios.<\/p>\n<p>A los indigentes se les dec\u00eda pordioseros, porque recuerdo que cuando pasaba uno muy pobre dec\u00eda, \u201cpor amor de Dios, dame un taco\u201d; esa es la escucha, no podemos dejar de o\u00edr al hermano que habla y grita, \u201cme muero de hambre, de soledad, porque estoy a punto por mi enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Una madre que escucha, esta es la iglesia de Monterrey, que aprende a escuchar al pr\u00f3jimo porque escucha al pr\u00f3jimo. Escuchar, pero poner en pr\u00e1ctica, la Palabra tiene un destino, hacerse real, hacerse carne, como dice el profeta Isa\u00edas, la Palabra de Dios es como la lluvia, que baja a la tierra y no regresa sin dar fruto.<\/p>\n<p>As\u00ed, es como se es mam\u00e1 de Jes\u00fas, como se comparte esta fraternidad, qui\u00e9nes son mi madre y mis hermanos, los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en pr\u00e1ctica, para nada es un desd\u00e9n en contra de Mar\u00eda, es un halago, ella dice <em>fiat<\/em>, lo dice con su vida, estaba junto a la cruz, porque es ah\u00ed, donde ella escucha al hijo, donde el hijo escucha a la madre.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 le dijo el Se\u00f1or a la virgen en la cruz, \u201cese es tu hijo, ella es tu madre\u201d y el disc\u00edpulo se la llev\u00f3 a vivir con \u00e9l.<\/p>\n<p>Ustedes fieles laicos, hermanas consagradas y nosotros sacerdotes, hermanos di\u00e1conos, todos llamados a compartir esta maternidad de la Iglesia, esta fraternidad de la comuni\u00f3n eclesial. Que el Se\u00f1or nos permita llegar hasta all\u00e1, mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en pr\u00e1ctica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa del cierre Asamblea Eclesial Diocesana Martes 25 de septiembre de 2018 Cerramos con broche de oro, ponemos en las manos de Cristo nuestra ofrenda, la<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7946,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7945"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7945"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7945\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7948,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7945\/revisions\/7948"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7946"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7945"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7945"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7945"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}