{"id":7596,"date":"2018-09-21T00:09:21","date_gmt":"2018-09-21T05:09:21","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=7596"},"modified":"2018-09-21T00:09:21","modified_gmt":"2018-09-21T05:09:21","slug":"no-olviden-el-servicio-por-los-mas-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/no-olviden-el-servicio-por-los-mas-pobres\/","title":{"rendered":"No olviden el servicio por los m\u00e1s pobres"},"content":{"rendered":"<p>Misa de ordenaciones diaconales.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 8 de septiembre de 2018<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estimados hermanas y hermanos, hermanos seminaristas, hermanos que ser\u00e1n ordenados di\u00e1conos, hermanos sacerdotes, hermanos obispos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estoy muy feliz de estar con ustedes en esta celebraci\u00f3n, para celebrar el orden del sacramento del diaconado, que bueno que ocurri\u00f3 esta celebraci\u00f3n en la fiesta de la Natividad de la Virgen Mar\u00eda. La fiesta del cumplea\u00f1os de la virgen, de nuestra se\u00f1ora del Roble, la Palabra de Dios nos ha enfocado muy bien para comprender este misterio de su nacimiento, ella es grande porque fue escogida para ser la madre del Se\u00f1or y al ser la madre de Jes\u00fas es tambi\u00e9n madre de la Iglesia y madre de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos alegramos pues, con la fiesta de la Virgen Mar\u00eda, la Iglesia lit\u00fargicamente solo celebra 3 nacimientos, el de Juan el bautista, de la Virgen Mar\u00eda y el de Jesucristo. Toda vida, incluso la nuestra, es grande e importante, es un regalo de Dios, pero estos tres grandes hombres, seres humanos, desde luego Jes\u00fas, Dios mismo, han marcado la historia de la humanidad, Juan el Bautista, nos se\u00f1al\u00f3 quien es Jes\u00fas, darnos cuenta de que ya estaba presente en el mundo, celebramos el nacimiento de la Virgen Mar\u00eda, algo in\u00e9dito ocurri\u00f3, concebida sin mancha, ten\u00eda que ser impecable el \u00e1rbol de donde saldr\u00eda el fruto m\u00e1s exquisito de la humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy, la entrega de estos ministerios y la ordenaci\u00f3n de estos di\u00e1conos, est\u00e1 se\u00f1alada por la Virgen Mar\u00eda, que ustedes, estimados seminaristas, lectores, ac\u00f3litos y que ustedes los di\u00e1conos, tengan siempre presente en su vida y en su servicio pastoral a la sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, la Iglesia quiso que nos prepar\u00e1ramos para nuestra ordenaci\u00f3n sacerdotal, para eso puso tres pasos: primero el lectorado, luego el acolitado y luego el sacramento del orden del diaconado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Primero somos lectores, los sacerdotes, los di\u00e1conos, los obispos, es decir, en el centro de nuestras vidas, debe estar siempre la Palabra de Dios, no es una escalera, en el que se va abandonando el paso anterior, es siempre acumulativo, luego somos ac\u00f3litos, es decir, que estamos al servicio de la Eucarist\u00eda, centro de todo ministerio, pero hoy queremos destacar el sacramento del orden de los di\u00e1conos, la preparaci\u00f3n previa, en el caso de ustedes que son transitorios, en vistas al orden sacerdotal, la tarea de cuidar a los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Iglesia tiene esos tres grandes tesoros, la Palabra de Dios, la Eucarist\u00eda y los m\u00e1s pobres, no podemos comprender el ministerio sacerdotal, sin estas caracter\u00edsticas que identifica a Jes\u00fas, \u00e9l mismo se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza, \u00e9l, eligi\u00f3 esta manera de vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, hoy aceptan tres compromisos, primero, orar, la oraci\u00f3n de la Iglesia, si bien la oraci\u00f3n personal es un compromiso cristiano, adem\u00e1s a partir de hoy tendr\u00e1n el compromiso de orar a trav\u00e9s de la liturgia de las horas, consagrar cada jornada a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n, adquieren hoy el compromiso de vivir el celibato, de llevar una vida digna, moralmente sana, en este tiempo de tantas dificultades, por desv\u00edos de la afectividad y los delitos graves contra la castidad. Llevar una vida arm\u00f3nica, casta, con buena mirada hacia todos los seres humanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer compromiso que va totalmente unido a este orden de los di\u00e1conos, es el servicio a los m\u00e1s pobres, pero su deber mayor es fuera del templo, fuera de la Iglesia, as\u00ed como sirven a la mesa del altar, tendr\u00e1n que servir a la mesa de los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El deber de todos nosotros, pero de manera especial de ustedes, deben amar a los m\u00e1s pobres, a los enfermos, a los que est\u00e1n solos, a todos ellos est\u00e1n llamados a servir, en la parroquia donde sirvan, les dar\u00e1n como tarea principal, servir a los pobres que lo acompa\u00f1an.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si bien hay muchas ocupaciones lit\u00fargicas, pero que ninguna de ellas los distraiga de su tarea principal, visitar a los pobres, hu\u00e9rfanos, a los que est\u00e1n solos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esos tres compromisos est\u00e1n perfectamente unidos en el Evangelio, por eso les entregar\u00e9 los Evangelios para recordar que su oraci\u00f3n tiene que nacer del Evangelio, que la Eucarist\u00eda sea parte fundamental de su vida y tambi\u00e9n el Evangelio los motive a servir a los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rueguen mucho por nosotros para que no olvidemos nuestras tareas, hay que pedir por nosotros, para poder llevar adelante el ministerio sacerdotal, lectores recuerden el compromiso que hacen conmigo, m\u00ednimo una vez en la vida lean la Biblia, este es el tiempo de hacerlo. Tambi\u00e9n ustedes, los ac\u00f3litos, tiene el compromiso de participar alegre y gozosamente en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que a todos los ayude el Se\u00f1or y la Virgen del Roble que hoy festejamos su cumplea\u00f1os, le damos un aplauso a la Virgen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa de ordenaciones diaconales. S\u00e1bado 8 de septiembre de 2018 &nbsp; Estimados hermanas y hermanos, hermanos seminaristas, hermanos que ser\u00e1n ordenados di\u00e1conos, hermanos sacerdotes, hermanos obispos.<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7597,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7596"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7596"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7598,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7596\/revisions\/7598"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}