{"id":6554,"date":"2018-07-06T19:46:40","date_gmt":"2018-07-07T00:46:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6554"},"modified":"2018-07-06T19:46:40","modified_gmt":"2018-07-07T00:46:40","slug":"un-hombre-debil-como-pedro-dios-lo-hizo-piedra-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/un-hombre-debil-como-pedro-dios-lo-hizo-piedra-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Un hombre d\u00e9bil como Pedro, Dios lo hizo piedra de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Fiesta patronal parroquia san Pedro ap\u00f3stol, centro \/ 29 de junio del 2018<\/p>\n<p>Con gusto celebrar esta solemnidad de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. Gracias por acompa\u00f1arnos. Agradezco su presencia y, de modo especial, a monse\u00f1or Rodolfo quien me invit\u00f3 a presidir la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy la Iglesia universal est\u00e1 de fiesta porque toma conciencia de que ella es Iglesia Apost\u00f3lica, que est\u00e1 cimentada sobre la fe de los ap\u00f3stoles. Y dos de ellos, pr\u00edncipes de la Iglesia, Pedro y Pablo. Cada uno construyendo la Iglesia de modo distinto, pero, al mismo tiempo, en comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Dir\u00e1 el prefacio, \u201cPedro predic\u00f3 al pueblo de Israel; Pablo predic\u00f3 a los gentiles\u201d. Cada uno de acuerdo a su estilo de vida. Porque Dios no nos quita lo que somos ni c\u00f3mo somos.<\/p>\n<p>Por eso Pedro es Pedro y Pablo es Pablo. Cada uno con su car\u00e1cter, con su temperamento, pero Cristo quiso que Pedro fuera el ap\u00f3stol n\u00famero uno, el pr\u00edncipe de los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Y el Se\u00f1or as\u00ed lo quiso, no porque Pedro fuera, tal vez, el m\u00e1s dotado de cualidades humanas. Sino porque el Se\u00f1or, como a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, lo vio y lo llam\u00f3. Lo quiso, lo am\u00f3 y le dio una misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy el Evangelio, en breves palabras, nos da la raz\u00f3n por la cual Pedro es el primero de los ap\u00f3stoles. \u00c9l es la piedra de unidad de la Iglesia. \u201cT\u00fa eres Pedro, piedra, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed lo quiso el Se\u00f1or. El hombre d\u00e9bil, temeroso, cambiante, se convierte en el hombre seguro, en el hombre confiable. Porque Cristo, con su gracia, lo convierte en piedra s\u00f3lida. El que era d\u00e9bil, se hace fuerte; el que era cobarde, se hace valiente; el que cambiaba de opini\u00f3n a cada rato, termina teniendo convicciones.<\/p>\n<p>Ese es Pedro, la piedra en la que Cristo quiso construir la Iglesia. Escuchamos una promesa que le hizo el Se\u00f1or, \u201clas puertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>Promesa dicha, promesa cumplida. Casi dos mil a\u00f1os de nuestra Iglesia cat\u00f3lica que sigue adelante pese a persecuciones, a errores, a pecados nuestros, a infidelidades. A pesar de todo la Iglesia sigue viva gracias a la promesa hecha por Jes\u00fas dedicada a Pedro, \u201csobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia y las puertas del infierno no podr\u00e1n contra ella\u201d.<\/p>\n<p>Las dos primeras lecturas nos dieron la idea de lo que es esa lucha que el mundo del mal y del pecado tienen contra la Iglesia de Dios. Por eso, tanto san Pedro como san Pablo dir\u00e1n en distinto momento, pero con la misma convicci\u00f3n, \u201cDios me ha librado\u201d.<\/p>\n<p>Dijo primero Pedro, \u201cel Se\u00f1or mand\u00f3 a su \u00e1ngel para librarme de las cadenas\u201d. Y san Pablo dir\u00e1, \u201cel Se\u00f1or me libr\u00f3 de las fauces del le\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Esa es la experiencia de la Iglesia, la experiencia de Pedro y Pablo. F\u00edjense bien, hermanos, no quiere decir que esa promesa signifique que no iban a morir, que no iban a dar testimonio de Jes\u00fas a trav\u00e9s del martirio. Pero como dijo Jes\u00fas, \u201cyo doy mi vida, nadie me la quita\u201d.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como el Se\u00f1or permite que sus ap\u00f3stoles, como Pedro, sufran persecuci\u00f3n. Pero mueren cuando Cristo as\u00ed lo quiere. Primero Dios demuestra que ellos son fieles a Jes\u00fas, que no los acobarda la amenaza, que aunque est\u00e1 cercana la muerte Dios les da el valor de resistir.<\/p>\n<p>Lo que hab\u00eda dicho Pedro en Cesarea de Filipo, lo dir\u00e1 con su sangre, \u201ct\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo\u201d. Esa profesi\u00f3n de fe que, desde luego, es un regalo de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed se lo dice Jes\u00fas, \u201ceso lo has dicho, no porque te lo haya revelado una persona, sino porque te lo concedi\u00f3 mi Padre que est\u00e1 en los cielos<\/p>\n<p>Es el don de la fe, esa profesi\u00f3n de fe que se convierte en confesi\u00f3n de fe nos muestra cu\u00e1l es el camino que Dios tiene para sus hijos.<\/p>\n<p>Dijo \u00e9l, \u201cnunca el disc\u00edpulo es superior al maestro. Si a m\u00ed me han tratado de ese modo, a ustedes tambi\u00e9n\u201d. El Se\u00f1or lo libr\u00f3 de las cadenas, a Pablo lo libr\u00f3 de las fauces del le\u00f3n, pero no los libr\u00f3 de dar la vida. Porque dar la vida es la se\u00f1al mayor de amor. Pedro y Pablo murieron amando a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La muerte ya no fue raz\u00f3n de capricho del perseguidor, sino fue una ofrenda voluntaria. Porque Pedro pudo huir de la muerte, Pablo tambi\u00e9n. Sin embargo, siendo fieles, hacen de su profesi\u00f3n de fe, una confesi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, debemos estar alegres porque Cristo ha querido esta Iglesia bien cimentada. Cimentada en la fe de los ap\u00f3stoles, en la fe de Pedro, en la fe Pablo, en la fe de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Pero no todo termin\u00f3 en el siglo I, la Iglesia sigue adelante, la Iglesia sigue creyendo y sigue confesando a Jes\u00fas. A ustedes y a m\u00ed nos toca en este siglo hacer lo mismo que Pedro y Pablo. Decirle a Jes\u00fas, \u201ct\u00fa eres Cristo, t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios vivo\u201d.<\/p>\n<p>Y esa fe tiene que ser la raz\u00f3n de nuestra vida y de nuestra entrega cotidiana. Seguramente ni ustedes ni yo seremos llevados a un martirio de sangre. Pero cada d\u00eda, cada minuto, estamos llamados a confesar que creemos en Cristo.<\/p>\n<p>Seamos congruentes, que nuestra vida de fe no est\u00e1 muerta. Amemos a Cristo, vivamos como \u00c9l nos propone. Pablo y Pedro se sintieron amados de Jes\u00fas, profesaron su amor, dieron su vida.<\/p>\n<p>Ese es el camino de todo disc\u00edpulo. Y llevamos en nuestro coraz\u00f3n, \u201clas puertas del infierno no tendr\u00e1n poder sobre la Iglesia\u201d. Esto nos da serenidad, esto nos da certeza.<\/p>\n<p>La Iglesia, a veces, crece y luego decrece, a veces es floreciente, a veces parece que se marchita. Pero la Iglesia siempre sigue adelante. Cu\u00e1ntos cismas, cu\u00e1ntas divisiones, cu\u00e1ntos problemas.<\/p>\n<p>Si fuera cosa de hombres ya se hubiera terminado. Pero es obra de Dios, viene de Dios. Le dice el Se\u00f1or a Pedro, \u201cesto no te lo revel\u00f3 ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d.<\/p>\n<p>La fe de ustedes es un regalo de Dios, pero tambi\u00e9n tenemos que conquistar el cielo, como lo conquist\u00f3 Pedro y Pablo. La alegr\u00eda de creer, de servir, de dar la vida.<\/p>\n<p>Que san Pedro ap\u00f3stol, patrono de esta parroquia, los fortalezca e interceda por ustedes y por toda nuestra Iglesia. La Iglesia necesita de nosotros, nosotros necesitamos de Cristo y, confiados en eso, podemos estar seguros \u201clas fuerzas del infierno no podr\u00e1n prevalecer contra la Iglesia\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fiesta patronal parroquia san Pedro ap\u00f3stol, centro \/ 29 de junio del 2018 Con gusto celebrar esta solemnidad de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. 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