{"id":6551,"date":"2018-07-06T19:41:38","date_gmt":"2018-07-07T00:41:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6551"},"modified":"2018-07-06T19:41:38","modified_gmt":"2018-07-07T00:41:38","slug":"un-arbol-bueno-da-frutos-buenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/un-arbol-bueno-da-frutos-buenos\/","title":{"rendered":"Un \u00e1rbol bueno da frutos buenos"},"content":{"rendered":"<p>Ejercicios Espirituales Sacerdotes, el Refugio \/ 27 de junio del 2018<\/p>\n<p>Me da mucho gusto venir a estar un momento con ustedes, animarlos a seguir en el camino de su formaci\u00f3n permanente, que no es otra cosa que seguir el camino de santidad.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios que acabamos de o\u00edr es siempre alentadora, \u201cpor sus frutos los conocer\u00e1n\u201d. Estas palabras que dice Jes\u00fas no son para ponerlas en nuestra cara como quien se golpea frente a un muro; no. Son palabras de aliento, son palabras que nos ponen en camino de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay una traducci\u00f3n espa\u00f1ola que, en lugar de decir \u201cfruto bueno o fruto malo\u201d, dice, \u201cfruto sano o fruto enfermo\u201d. Que yo creo que da muy bien la invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los que hemos vivido en zonas agr\u00edcolas sabemos lo que significa este lenguaje. El drama de los campesinos cuando una plaga les obliga a tirar todos sus \u00e1rboles y a volver a iniciar el cultivo. Dice un se\u00f1or que cuando un \u00e1rbol no sirve no queda m\u00e1s remedio que tirarlo y quemarlo. Porque lo enfermo contagia y contamina.<\/p>\n<p>Todo ese lenguaje rico aparece en estas par\u00e1bolas para ponernos siempre en alerta. El mal que cada uno de nosotros tiene o vive no queda encerrado en uno mismo, trasciende, contagia.<\/p>\n<p>Cuando uno no est\u00e1 sano saca lo que trae y lo vierte en los dem\u00e1s. Esta es la gravedad del fruto malo, del fruto enfermo, que trasciende, toca a los dem\u00e1s. Y nosotros que somos parte de una Iglesia, pueblo de Dios, como un racimo de uvas, debemos cada uno cuidar que tengamos salud interior para poder tambi\u00e9n sanar el ambiente en el que vivimos, las personas con las que compartimos la vida.<\/p>\n<p>Un sacerdote amargado, un sacerdote molesto, un sacerdote no bien identificado en la vida, no solo se da\u00f1a \u00e9l, sino que contagia, se hace un ambiente de plaga, de destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso el Se\u00f1or nos llama a sanar en profundidad. En la primera lectura, cuando el rey descubre la belleza del libro de la ley, el Se\u00f1or nos muestra c\u00f3mo el pueblo que ha pescado, que se ha contaminado, que se ha destruido vuelve a renacer, vuelve a escuchar la voz de Dios, vuelve a o\u00edr los mandamientos y a hacer la alianza.<\/p>\n<p>Ese es el medicamento que tenemos nosotros: la ley de Dios en nuestro coraz\u00f3n. Porque la enfermedad espiritual es el alejamiento de los mandamientos divinos, a los cuales estamos llamados siempre a cumplir.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 la ley de Dios, hay que pedirle al Esp\u00edritu Santo la gracia de poder cumplirlos, de poder vivirlos. Porque tambi\u00e9n en la vida uno se va haciendo como empedernido donde ya no penetra la Palabra del Se\u00f1or, donde se pierde el anhelo del cambio, el anhelo de la superaci\u00f3n, el anhelo de la salud interior.<\/p>\n<p>Hoy celebramos la fiesta de nuestra Se\u00f1ora del Perpetuo Socorro. Esta advocaci\u00f3n la uno a la congregaci\u00f3n religiosa que fund\u00f3 san Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, dedicados a promover moral cristiana, en esta b\u00fasqueda, deseo, que la ley de Dios sea comprendida, sea asumida en los nuevos contextos en los que la gente se encuentra.<\/p>\n<p>Nosotros tambi\u00e9n, como todas las personas, estamos en esos ambientes donde se dificulta cumplir la ley de Dios. Uno va haciendo su idea, uno va acomodando la vida a su propio gusto, a su propia conveniencia. Y qu\u00e9 importante es ubicar el llamado de Dios a la santidad en medio de las circunstancias que nos toca vivir.<\/p>\n<p>Volviendo al inicio de la reflexi\u00f3n, \u201cpor sus frutos los conocer\u00e1n\u201d. Hermanos, vamos a dejarnos ayudar por Dios. Hay que sanar nuestro \u00e1rbol, nuestra vida. Que no sea necesario que Dios tenga que cortarnos y quemarnos, sino que podamos tener soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay soluci\u00f3n. Yo he visto como tantos \u00e1rboles con plaga se solucionan, pero si se interviene a tiempo. Tenemos esa gracia, esa oportunidad, de que, a trav\u00e9s de los ejercicios, de nuestro ministerio, podemos ir sanando. Sobre todo, pidi\u00e9ndole a Dios, hacer sacrificio, exigirnos a nosotros mismos, dominar nuestro cuerpo. Que Dios los bendiga y \u00e1nimo bajo la intercesi\u00f3n de nuestra Se\u00f1ora del Perpetuo Socorro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ejercicios Espirituales Sacerdotes, el Refugio \/ 27 de junio del 2018 Me da mucho gusto venir a estar un momento con ustedes, animarlos a seguir en<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6562,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6551"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6551"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6551\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6613,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6551\/revisions\/6613"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}