{"id":6379,"date":"2018-06-19T18:06:23","date_gmt":"2018-06-19T23:06:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6379"},"modified":"2018-06-20T18:04:07","modified_gmt":"2018-06-20T23:04:07","slug":"su-padre-lo-queria-en-la-milicia-pero-dios-tenia-otro-plan-la-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/su-padre-lo-queria-en-la-milicia-pero-dios-tenia-otro-plan-la-santidad\/","title":{"rendered":"Su padre lo quer\u00eda en la milicia, pero Dios ten\u00eda otro plan.. La santidad"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-6389 aligncenter\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-226x300.jpg 226w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-768x1019.jpg 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-772x1024.jpg 772w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-110x146.jpg 110w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-38x50.jpg 38w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg-57x75.jpg 57w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/slg.jpg 1507w\" sizes=\"(max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/><\/p>\n<p>El padre de este hombre so\u00f1aba para su hijo una exitosa carrera militar y se negaba rotundamente a los anhelos que ten\u00eda su hijo. A pesar de las negativas de su padre, este hombre entreg\u00f3 su vida a Dios durante su infancia y adolescencia.<\/p>\n<p>La Iglesia Cat\u00f3lica celebra su fiesta el 21 de junio, patrono de la juventud cristiana y protector de los j\u00f3venes estudiantes.<\/p>\n<p>\u00bfSabes qui\u00e9n es este Santo? Sigue leyendo y conoce lo que San Luis Gonzaga tuvo que experimentar, hasta que escuch\u00f3 un \u201cllamado especial\u201d.<\/p>\n<ol>\n<li>San Luis Gonzaga naci\u00f3 en Italia, el 9 de marzo de 1568. Su madre preocupada por su fe, decidi\u00f3 consagrarlo a la Virgen y bautizarlo. Aunque a su padre solo le interesaba que su hijo fuera un gran soldado como el y su futuro mundano.<\/li>\n<li>San Luis frecuentaba mucho los cuarteles y all\u00ed aprendi\u00f3 la importancia de ser valiente, pero lamentablemente tambi\u00e9n adquiri\u00f3 un vocabulario rudo. Su tutor le hizo ver al peque\u00f1o que ese lenguaje era grosero, vulgar y blasfemo. Por lo que el jam\u00e1s volvi\u00f3 a hablar de ese modo.<\/li>\n<li>Cada vez crec\u00eda m\u00e1s en su fe, a los nueve a\u00f1os hizo un voto de castidad. A los trece a\u00f1os de edad conoci\u00f3 al Obispo San Carlos Borromeo, quien qued\u00f3 impresionado con la sabidur\u00eda e inocencia de Luis y le concede la Primera Comuni\u00f3n.<\/li>\n<li>El ambiente que se viv\u00eda dentro en la nobleza y sociedad de aquel entonces estaba llena de fraude, vicio, crimen y lujuria. Debido a esto San Luis se someti\u00f3 a pr\u00e1cticas constantes de piedad, sin descuidar sus responsabilidades en la corte.<\/li>\n<li>Acompa\u00f1\u00f3 a su padre en un viaje a Espa\u00f1a y al entrar a la iglesia de los jesuitas en Madrid oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: \u201cLuis, ingresa en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u201d. A pesar de la insistencia de su padre porque su hijo entrara en el ej\u00e9rcito, San Luis decidi\u00f3 ingresar a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas durante su adolescencia.<\/li>\n<li>Su madre se llen\u00f3 de alegr\u00eda por los proyectos de Luis, mientras su padre estaba furioso y no acepto f\u00e1cilmente la inquietud vocacional de su hijo. Con el paso de los a\u00f1os, el santo demostr\u00f3 ser un novicio modelo.<\/li>\n<li>Por lo que su padre tuvo que ceder y escribi\u00f3 una carta al general de los jesuitas dici\u00e9ndole: \u201cOs env\u00edo lo que m\u00e1s amo en el mundo, un hijo en el cual toda la familia ten\u00eda puestas sus esperanzas\u201d.<\/li>\n<li>Finalmente San Luis ingres\u00f3 al noviciado de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Donde continu\u00f3 con sus penitencias y mortificaciones que afectaron su salud. Pero el se mantuvo fiel a las reglas y buscaba siempre estar presente en los oficios m\u00e1s humildes. En algunas ocasiones, ca\u00eda en \u00e9xtasis durante el recreo o en el comedor.<\/li>\n<li>Una epidemia de fiebre, afect\u00f3 la poblaci\u00f3n de Roma y los jesuitas abrieron un hospital donde los integrantes de la orden brindaban ayuda. Luis repart\u00eda v\u00edveres para los enfermos y logr\u00f3 cuidar de los moribundos hasta que contrajo la enfermedad.<\/li>\n<li>Se recuper\u00f3 de ese mal, pero qued\u00f3 afectado por una fiebre intermitente que en pocos meses lo redujo a un estado de gran debilidad. Acompa\u00f1ado de su confesor San Roberto Belarmino, se fue preparando para la muerte.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Antes de su muerte, se le present\u00f3 una revelaci\u00f3n, en la cual indicaba que morir\u00eda en la\u00a0octava del Corpus Christi. Con la mirada puesta en el crucifijo y el nombre de Jes\u00fas en sus labios. Tiempo despu\u00e9s parti\u00f3 a la Casa del Padre alrededor de la media noche, entre el 20 y 21 de junio, con tan s\u00f3lo 23 a\u00f1os de edad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El padre de este hombre so\u00f1aba para su hijo una exitosa carrera militar y se negaba rotundamente a los anhelos que ten\u00eda su hijo. 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