{"id":6359,"date":"2018-06-18T16:36:42","date_gmt":"2018-06-18T21:36:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6359"},"modified":"2018-06-18T16:37:27","modified_gmt":"2018-06-18T21:37:27","slug":"no-amemos-de-palabra-sino-con-obras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/no-amemos-de-palabra-sino-con-obras\/","title":{"rendered":"No amemos de palabra, sino con obras"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hogar y comedor de los pobres padre Infante casa INDI<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u201cNo honr\u00e9is al Cristo eucar\u00edstico con ornamentos de seda, mientras que fuera del templo descuid\u00e1is a ese otro Cristo que sufre por fr\u00edo y desnudez\u201d, Obispo Cris\u00f3stomo. Hom. in Matthaeum, 50,3: PG 58<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pensar solo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de caridad, para realizar una vez a la semana, una vez al mes o una vez al a\u00f1o, son acciones valiosas y necesarias, que nos pueden ayudar a ser m\u00e1s sensibles acerca de las necesidades de lo m\u00e1s pobres, sin embargo, si esto no nos lleva a un verdadero\u00a0amor por los pobres y no da lugar a un\u00a0compartir\u00a0que se convierta en un estilo de vida, podr\u00edan ser solo acciones para sentirnos bien o calmar nuestra conciencia.<\/p>\n<p>La prueba de una aut\u00e9ntica vida evang\u00e9lica es el amor hacia los m\u00e1s desprotegidos, a los m\u00e1s indefensos. \u00a1Y no solo eso!, es el lugar de encuentro con la fuente del amor y la felicidad: Jes\u00fas. \u201cPorque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>El Papa Francisco ha insistido en este tema muchas veces, una Iglesia pobre y para los pobres. \u201cSi t\u00fa quieres encontrar a Dios, b\u00fascalo en la humildad, b\u00fascalo en la pobreza, b\u00fascalo donde \u00c9l est\u00e1 escondido: en los m\u00e1s necesitados,\u00a0en los enfermos, los hambrientos, los encarcelados\u201d, dijo el Papa en una de sus visitas a un refugio y comedor para personas sin techo en\u00a0Roma. El encuentro con los pobres nos lleva a cuestionar nuestro interior, nuestra manera de vivir.<\/p>\n<p>La Iglesia de Monterrey cuenta con un espacio privilegiado para la vivencia del amor por los m\u00e1s necesitados: el HOGAR Y COMEDOR DE LOS POBRES PADRE INFANTE CASA INDI. El comedor es creado el 27 de junio de 1961 por el Padre Roberto Infante al percatarse de las necesidades de la zona cercana a la Parroquia de Santa Mar\u00eda Goretti.<\/p>\n<p>Actualmente la casa INDI, no solo brinda diariamente m\u00e1s de mil 500 platillos, adem\u00e1s, se brinda \u00a0a quien lo necesita un espacio para el aseo personal, atenci\u00f3n m\u00e9dica, ayuda espiritual y un lugar de reposo.<\/p>\n<p>Este proyecto naci\u00f3 debido a un lamentable incidente de un hermano fallecido bajo el puente Bernardo Reyes. El Pbro. Felipe de Jes\u00fas Gallegos, fundador de este nuevo proyecto nos cuenta que un d\u00eda de fr\u00edo le llamaron para informarle este lamentable incidente. El padre sinti\u00f3 en ese momento una gran tristeza y quiso hacer algo, para que nunca m\u00e1s sucediera algo as\u00ed, fue entonces cuando surgi\u00f3 la idea de ayudar a estas personas en desamparo, de darles un techo y comida, hombres que son migrantes centroamericanos o indigentes.<\/p>\n<p>Esta Instituci\u00f3n es en honor a este hermano que por desgracia falleci\u00f3, est\u00e1 creada para que nuestros hermanos indigentes e inmigrantes no se sientan solos, tengan apoyo, sientan el calor de casa, sientan el cari\u00f1o que el Padre Felipe de Jes\u00fas les brinda. Es por eso que \u00e9l los llama hijos.<\/p>\n<p>Dentro de este hogar han fallecido cinco personas a causa de su deteriorado estado de salud, sin embargo, a pesar de no tener ninguna persona cercana, encontraron en la Casa INDI, un lugar donde fueron atendidos y acompa\u00f1ados con amor y dignidad en este paso de la vida a la eternidad.<\/p>\n<p>El Padre Felipe no se conforma; trabaja \u00a0con fe y esmero junto con su equipo en el proyecto para tener un edificio de tres pisos, donde se pueda tener m\u00e1s espacio para atender al creciente n\u00famero de migrantes y personas sin hogar que deambulan en el \u00e1rea metropolitana. El primer piso ser\u00e1 un comedor m\u00e1s grande para duplicar el n\u00famero de lugares. En el segundo piso estar\u00e1n las habitaciones de los hombres en situaci\u00f3n de calle, mientras que en el tercero brindar\u00e1 refugio a ni\u00f1os y mujeres.<\/p>\n<p>\u00a1La Casa INDI necesita mucho de la ayuda de todos!, Puedes apoyar econ\u00f3micamente en la cuenta Banregio cuenta 1010 o comunicarte al tel\u00e9fono 11 58 28 30 para ofrecer tu ayuda.<\/p>\n<p>Atendamos la invitaci\u00f3n de Mons. Romero, quien dio su vida por los pobres: \u201cHay que superar la indiferencia entre muchos que se colocan como meros espectadores ante la terrible situaci\u00f3n. Hay que combatir el ego\u00edsmo que se esconde en quienes no quieren ceder de lo suyo para que alcance a los dem\u00e1s. Hay que volver a encontrar la profunda verdad evang\u00e9lica de que debemos servir a las mayor\u00edas pobres\u201d, (Homil\u00eda dominical, 2 de abril de 1978).<\/p>\n<p>Hagamos nuestro de coraz\u00f3n, el amor y predilecci\u00f3n por los pobres. Esta forma de vida produce alegr\u00eda y serenidad espiritual, porque se toca con la mano la\u00a0carne de Cristo. Si realmente queremos encontrar a Cristo, es necesario que toquemos su cuerpo en el cuerpo llagado de los pobres, como confirmaci\u00f3n de la comuni\u00f3n sacramental recibida en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Juan Pablo V\u00e1zquez Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Director de Informaci\u00f3n de Pastoral Siglo XXI<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hogar y comedor de los pobres padre Infante casa INDI \u201cNo honr\u00e9is al Cristo eucar\u00edstico con ornamentos de seda, mientras que fuera del templo descuid\u00e1is a<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6360,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[15],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6359"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6359"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6361,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6359\/revisions\/6361"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6360"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}