{"id":6293,"date":"2018-06-14T17:23:25","date_gmt":"2018-06-14T22:23:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6293"},"modified":"2018-06-15T15:22:55","modified_gmt":"2018-06-15T20:22:55","slug":"juan-el-precusor-del-cordero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/juan-el-precusor-del-cordero\/","title":{"rendered":"Juan, el precusor del cordero"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u201cLes digo que entre los nacidos de mujer, no hay nadie mayor que Juan\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Lc 7,28<\/p>\n<p>El nacimiento de san Juan Bautista marca el punto divisorio entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, as\u00ed lo dijo Jes\u00fas: \u201cLa ley y los profetas llegaron hasta Juan\u201d. A \u00e9l se le ponen muchos t\u00edtulos en la tradici\u00f3n cristiana: es el precursor (\u201c\u00c9l es el que viene despu\u00e9s de m\u00ed, a quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia\u201d), el bautizador, el primo de Jes\u00fas, el \u00faltimo de los profetas, sin embargo, el testimonio del Evangelio nos habla de un Juan muy sencillo que com\u00eda miel silvestre y saltamontes.<\/p>\n<p>Nos muestra un Juan que se sabe indigno de bautizar a Jes\u00fas y \u00e9l mismo le dice: \u201cSoy yo quien necesita que t\u00fa me bautices, \u00bfy t\u00fa vienes a m\u00ed?\u201d, sin embargo, ante la respuesta de Jes\u00fas, accede a hacerlo y es precisamente esta acci\u00f3n la que le da sentido a su misi\u00f3n. A partir de entonces es Juan el Bautista, sin embargo, adem\u00e1s de su predicaci\u00f3n en torno al que hab\u00eda de venir, Juan cumple con una labor prof\u00e9tica alterna, que es la que le lleva al martirio.<\/p>\n<p>Juan era partidario de denunciar lo que \u00e9l ve\u00eda como injusto; su denuncia m\u00e1s c\u00e9lebre y la causante de su muerte fue \u201cNo te es l\u00edcito tener a la mujer de tu hermano\u201d Mc 6,18, le dijo al Herodes, quien hab\u00eda tomado para s\u00ed a la mujer de su hermano Herod\u00edas, cometiendo adulterio, por haber denunciado eso es condenado a morir decapitado.<\/p>\n<p>Del testimonio de Juan se pueden tomar muchos ejemplos de vida, pero en esta ocasi\u00f3n, en relaci\u00f3n a la situaci\u00f3n actual de nuestro pa\u00eds y del mundo, es necesario que hablemos de la centralidad cristol\u00f3gica del ministerio de Juan, as\u00ed como la integridad y coherencia en su ministerio prof\u00e9tico.<\/p>\n<p>En un mundo donde el individualismo y la vanidad son el pan de cada d\u00eda, donde el term\u00f3metro para medir el estado de realizaci\u00f3n es la vanagloria y el n\u00famero de likes que se obtienen en las redes sociales, Juan nos da ejemplo de sencillez; \u00e9l sabe y dice que no es importante, al menos no en la misma medida que Jes\u00fas, sin embargo, asume su misi\u00f3n y la lleva a cabo de la mejor manera, nos ense\u00f1a que lo m\u00e1s importante no es el \u00e9xito del mundo, sino hacer la voluntad de Dios aunque no luzca ni nos alaben por ello.<\/p>\n<p>Sobre la coherencia de Juan, la cual lo lleva al martirio, al compararla con la realidad, nos damos cuenta con qu\u00e9 facilidad hoy en d\u00eda disentimos de muchas cuestiones de fe. \u00c9l entendi\u00f3 que la fe en Dios no se divide y eso le cost\u00f3 la vida.<\/p>\n<p>Nosotros, cada vez que estemos tentados a decir: soy cat\u00f3lico, pero\u2026 apoyo el aborto; soy cat\u00f3lico, pero\u2026 no me confieso; soy cat\u00f3lico, pero\u2026 no creo en el infierno; y as\u00ed con muchas cuestiones de nuestra Iglesia, tomemos el ejemplo de Juan y dejemos de dividir el dep\u00f3sito de la fe que como Iglesia nos ha sido confiado, que esto nos ayude a decir a quien sea necesario: no te es l\u00edcito y adem\u00e1s que dejemos de practicar lo que no nos es l\u00edcito.<\/p>\n<p>Que el testimonio de Juan nos ayude a ser humiles, coherentes y sobre a todo a no tener miedo de que el mundo nos condene, que recordemos que la \u00fanica aprobaci\u00f3n que nos es necesaria es la de Dios.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Antonio Ortiz Coss<\/strong><\/p>\n<p><strong>Di\u00e1cono transitorio Di\u00f3cesis de Saltillo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cLes digo que entre los nacidos de mujer, no hay nadie mayor que Juan\u201d Lc 7,28 El nacimiento de san Juan Bautista marca el punto<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6301,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[15],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6293"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6293\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6297,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6293\/revisions\/6297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}