{"id":6148,"date":"2018-06-06T02:21:28","date_gmt":"2018-06-06T07:21:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=6148"},"modified":"2018-06-06T02:21:28","modified_gmt":"2018-06-06T07:21:28","slug":"la-eucaristia-conforma-la-vida-comunitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/la-eucaristia-conforma-la-vida-comunitaria\/","title":{"rendered":"La Eucarist\u00eda conforma la vida comunitaria"},"content":{"rendered":"<p>Misa Parroquia Mar\u00eda Reina de la Paz, santa Catarina \/ 4 de junio del 2018<\/p>\n<p>Estimados hermanas y hermanos, primero muchas gracias por venir a compartir esta celebraci\u00f3n. Agradezco al padre Napole\u00f3n la invitaci\u00f3n para estar con ustedes esta tarde.<\/p>\n<p>Creo que, a lo largo de estos dos a\u00f1os en los que el padre Napole\u00f3n ha estado con nosotros, han descubierto y han sentido c\u00f3mo el padre se ha hecho eco de las preocupaciones de nuestra Arquidi\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Durante este a\u00f1o yo he pedido, en nuestra Arquidi\u00f3cesis, que acentuemos la importancia de la Eucarist\u00eda. En el plan diocesano de pastoral estamos trabajando sobre la comunidad cristiana y tambi\u00e9n sobre nuestros deberes que tenemos como ciudadanos, poniendo el acento en la primera parte.<\/p>\n<p>El que es buen cristiano es buen ciudadano. Y el que es buen cristiano, pone en el centro de su vida la Eucarist\u00eda. Porque la Eucarist\u00eda es la que conforma la vida comunitaria.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decir que la crisis comunitaria es crisis eucar\u00edstica, y que la crisis eucar\u00edstica es una crisis comunitaria. Veamos c\u00f3mo celebra una comunidad y nos daremos cuenta c\u00f3mo va esta comunidad.<\/p>\n<p>Porque quien cree que Cristo se hace presente, de modo real, en el pan y vino eucar\u00edstico, lo traduce en su actitud frente a los hermanos.<\/p>\n<p>Cuando una comunidad est\u00e1 dividida, dispersa, no celebra bien la Eucarist\u00eda, pierde el fervor eucar\u00edstico, se le olvida que Cristo est\u00e1 presente realmente en la Eucarist\u00eda. Y se nota en su actitud y en la manera como se hace presente en la comunidad celebrativa.<\/p>\n<p>Por eso nuestra Arquidi\u00f3cesis quiere animar a toda la comunidad a vivir mejor la Eucarist\u00eda, tomando conciencia de la grandeza de este Misterio de fe.<\/p>\n<p>Les he pedido que los domingos, al final de la Eucarist\u00eda, se recite un pasaje del Evangelio de san Juan que habla de la realidad de este Misterio. \u201cMi carne es verdadera comida, mi sangre es verdadera bebida. El que come de este pan y bebe de este c\u00e1liz tiene vida eterna\u201d.<\/p>\n<p>Esa es la promesa de Jes\u00fas, es la promesa eucar\u00edstica. Y por eso los sacerdotes y toda la comunidad debemos siempre trabajar para que no se pierda este tesoro de la fe.<\/p>\n<p>He venido cuando bendije la capilla de adoraci\u00f3n perpetua al Sant\u00edsimo Sacramento. Ahora vengo para develar este mural en el centro del cual estar\u00e1 el Sagrario.<\/p>\n<p>Todo confluye a este Misterio que se celebra en el altar. Siempre las luces, como las miradas, deben estar enfocadas en este admirable Misterio de la presencia real de Cristo. Toda la catequesis, toda la vida cristiana, tiene que brotar y manar de este manantial de vida eterna.<\/p>\n<p>Hoy quiero, nuevamente, animar a esta comunidad parroquial para que siga poniendo en el centro de su vida el Misterio eucar\u00edstico. Si nos formamos, si somos parte de peque\u00f1as comunidades o de guapos parroquiales, siempre es con la finalidad de encontrarnos con Cristo, que se hace presente de modo real en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Ya saben que la Iglesia tiene siempre una ense\u00f1anza sobre la importancia que tiene la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica y la participaci\u00f3n comunitaria. Que, al mismo tiempo, nos da la ense\u00f1a sobre el culto eucar\u00edstico cuando termina la Misa. Importante tambi\u00e9n ese segundo momento que nos permite como digerir la grandeza del Misterio eucar\u00edstico.<\/p>\n<p>Al final de cada Misa se nos dice, \u201cvayan en paz a vivir lo que aqu\u00ed se ha celebrado\u201d. Cuando la Misa era en lengua latina, dec\u00eda el sacerdote, \u201cIte missa est\u201d, vayan, la misa se ha realizado; vayan a vivir lo que aqu\u00ed se ha celebrado.<\/p>\n<p>Porque la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica tiene una doble conexi\u00f3n. Primero, nos conecta con Dios, con Jesucristo, entramos en comuni\u00f3n con \u00c9l.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n entramos en conexi\u00f3n con los hermanos, con la comunidad. Y esa conexi\u00f3n nos obliga a ser misioneros, a llevar con aquellos que no vienen, con aquellos que no participan, con aquellos que han puesto una distancia intencional o no intencional con la Iglesia, es deber nuestro compartirles el gozo eucar\u00edstico.<\/p>\n<p>Porque en la Eucarist\u00eda recibimos un doble banquete: el banquete de la Palabra y el banquete del pan y el vino eucar\u00edsticos, que se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.<\/p>\n<p>Por eso ponemos atenci\u00f3n a lo que se ha anunciado en la Palabra, para que la Palabra de Dios nos permita, cada vez con mayor riqueza espiritual, vivir el Misterio del encuentro con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>En esta tarde hemos o\u00eddo la Palabra que nos toca escuchar en toda la Iglesia. Quiero fijarme en dos pensamientos, uno que nos habl\u00f3 el ap\u00f3stol san Pedro, que habla de la justicia en Cristo.<\/p>\n<p>Es muy importante entender c\u00f3mo es el modo de ser de Jes\u00fas. Su justicia ha sido perdonar. Uno, normalmente, cuando escuchamos la palabra \u201cjusticia\u201d, y uno tiene raz\u00f3n en entenderla as\u00ed, la justicia distributiva es cuando a cada uno le damos lo que le corresponde.<\/p>\n<p>Pero, f\u00edjense c\u00f3mo la justicia de Dios va m\u00e1s all\u00e1 de eso. \u00bfQu\u00e9 nos corresponder\u00eda si Dios fuera justo en la distribuci\u00f3n? No nos tocar\u00eda nada, porque somos pescadores. Gravemente ofendemos a Dios y no merecer\u00edamos lo que \u00c9l hace por nosotros.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfen qu\u00e9 ha consistido su justicia? En que ha derramado muchas gracias, ha sido exagerada su misericordia, su generosidad ha sido extrema que nos ha llamado a ser parte de su vida.<\/p>\n<p>Dice el autor de la carta a los Hebreos, \u201c\u00c9l no se averg\u00fcenza de llamarnos hermanos\u201d. A pesar de todo, a pesar de nuestra vida pecaminosa, a pesar de las traiciones hacia Dios, \u00c9l sigue derramando las gracias de su perd\u00f3n y de su justicia.<\/p>\n<p>O\u00edmos la par\u00e1bola del Evangelio, que es la historia de Israel. Pero es tambi\u00e9n nuestra historia, la historia de la humanidad que nunca ha sido justa con Dios, que siempre ha querido arrebatarle a Dios lo que le toca.<\/p>\n<p>Le hemos arrebatado el honor, la gloria y el poder. Y a Cristo le hemos querido arrebatar su condici\u00f3n de Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Por eso, dec\u00eda hoy Jes\u00fas en el Evangelio, relatando esta historia que termina de modo tr\u00e1gico, \u201clos vi\u00f1adores deciden matar y expulsar el cuerpo del hijo fuera de la vi\u00f1a. Y queda una pregunta que hace ah\u00ed el Se\u00f1or, \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 el due\u00f1o de la vi\u00f1a con estos desalmados?\u201d Seguramente los castigar\u00e1.<\/p>\n<p>Pero saben ustedes c\u00f3mo ha sido la sentencia de Dios: perdonar, mereciendo ser ajusticiados. Si la justicia de Dios fuera distributiva, \u00bfqu\u00e9 nos tocar\u00eda a nosotros? Siempre aparece la grandeza de su amor o, como le llamar\u00e1 san Pablo, \u201c\u00c9l nos justifica, nos declara inocentes siendo claramente culpables\u201d.<\/p>\n<p>A veces venimos a la Eucarist\u00eda a percibir, a sentir, a gustar, a vivir, la misericordia de Dios que, no solamente, nos pone a contemplarlo en su grandeza, sino que se empeque\u00f1ece de tal modo que se convierte en alimento para nosotros. Decide perderse en nuestro cuerpo para que tengamos vida, para ser transformados por \u00c9l.<\/p>\n<p>Por eso, quiero animar a toda la comunidad cristiana de esta parroquia para que tengan siempre, con mucho inter\u00e9s, en el centro de la vida, la Eucarist\u00eda. Cuiden su celebraci\u00f3n, v\u00edvanla con devoci\u00f3n y con entrega, respeten el espacio eucar\u00edstico.<\/p>\n<p>Estar\u00e1 siempre en la capilla de adoraci\u00f3n perpetua el Se\u00f1or. No dejen de frecuentar a Cristo en la Eucarist\u00eda. Porque quien mira a Cristo aprende a vivir como hermano.<\/p>\n<p>As\u00ed que, agradecidos con Dios. Y, padre Napo, siga promoviendo mucho y siempre la participaci\u00f3n eucar\u00edstica y la devoci\u00f3n a Cristo sacramentado.<\/p>\n<p>Esta es nuestra tarea. Pero para que esto se haga una realidad, tenemos que trabajar en muchos aspectos de la vida pastoral.<\/p>\n<p>Porque la pastoral tiene tres tareas: predicar, celebrar y vivir la caridad. Ninguna de estas puede caminar solas. Todas se alimentan, todas se fortalecen. Pero, en el centro de todo, est\u00e1 siempre nuestra vida eucar\u00edstica.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y sigan procurando siempre que Cristo est\u00e9 en el centro, que la Eucarist\u00eda sea el eje vital de la comunidad cristiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Parroquia Mar\u00eda Reina de la Paz, santa Catarina \/ 4 de junio del 2018 Estimados hermanas y hermanos, primero muchas gracias por venir a compartir<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6152,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6156,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6148\/revisions\/6156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}