{"id":5786,"date":"2018-05-26T22:37:13","date_gmt":"2018-05-27T03:37:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=5786"},"modified":"2018-05-26T22:37:22","modified_gmt":"2018-05-27T03:37:22","slug":"pentecostes-jubileo-y-perdon-nuestra-experiencia-como-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/pentecostes-jubileo-y-perdon-nuestra-experiencia-como-iglesia\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s, jubileo y perd\u00f3n: nuestra experiencia como Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Fiesta patronal Parroquia del Esp\u00edritu Santo, Guadalupe \/ 19 de mayo del 2018<\/p>\n<p>Muy contento de venir a celebrar con ustedes esta fiesta de Pentecost\u00e9s, la fiesta de la alegr\u00eda, la fiesta del amor. Me uno a la intenci\u00f3n de cada uno de ustedes. Cuando venimos a la Eucarist\u00eda traemos nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras preocupaciones. Y al salir de la Eucarist\u00eda siempre nos llevamos una palabra que nos fortalece.<\/p>\n<p>Por eso, todos unimos nuestros mismos sentimientos en torno al altar. Tambi\u00e9n me uno a la alegr\u00eda del padre Osbaldo que hoy cumple diez a\u00f1os del ministerio sacerdotal.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros son muy importantes para nosotros, son s\u00edmbolos. Celebramos nuestro aniversario, celebramos los diez a\u00f1os, los quince, los veinticinco, los cincuenta, los setenta y cinco, y, algunos, celebran cien.<\/p>\n<p>Siempre el recordar la historia, porque cada a\u00f1o es una historia del amor de Dios. Y, precisamente, Pentecost\u00e9s significa \u201cd\u00eda n\u00famero 50\u201d.<\/p>\n<p>Porque para un fiel de Israel, para un creyente, el d\u00eda n\u00famero 50 trae a la memoria lo relatado en el Pentateuco, en el libro del \u00c9xodo, en el libro del Lev\u00edtico.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or ped\u00eda a su pueblo que cada 50 a\u00f1os perdonaran sus deudas. Es decir, recuperaran la amistad, la concordia. 50 a\u00f1os era lugar y oportunidad de estar contentos, de jubileo. As\u00ed se llamaba el a\u00f1o n\u00famero 50, \u201cjubileo\u201d, motivo de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Y el Se\u00f1or quiso celebrar con su pueblo creyente tambi\u00e9n un Pentecost\u00e9s, a los 50 d\u00edas de la Resurrecci\u00f3n, para que sus disc\u00edpulos recuperaran la experiencia m\u00e1s bella de la vida, la alegr\u00eda, el gozo espiritual.<\/p>\n<p>En el relato del Evangelio de hoy nos dice que los disc\u00edpulos estaban encerrados por miedo. Que, aunque hab\u00edan escuchado que Cristo hab\u00eda resucitado, a\u00fan ten\u00edan la experiencia del dolor, de la separaci\u00f3n, de la tristeza.<\/p>\n<p>Cuando se encuentran con el Resucitado, dice el Evangelio, \u201cse llenaron de alegr\u00eda\u201d. Jes\u00fas, despu\u00e9s de saludar, de decirles, \u201cla paz est\u00e9 con ustedes\u201d, les muestra las llagas de las manos y del costado.<\/p>\n<p>Como dici\u00e9ndoles, \u201cyo he perdonado, yo estoy en paz, les transmito la paz, ustedes son mis amigos, les perdono, todo ha pasado, vivimos otro momento de gozo y alegr\u00eda\u201d. Y, despu\u00e9s de saludarlos dos veces, viene Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>Dice, brevemente, \u201csopl\u00f3 sobre ellos y les dijo, -as\u00ed como el Padre me envi\u00f3, as\u00ed los env\u00edo a ustedes- \u201c. Y luego les hizo una encomienda, perdonar, \u201cperdonen a quien acepte el perd\u00f3n, pero si alguno no quiere, el perd\u00f3n queda retenido\u201d.<\/p>\n<p>F\u00edjense bien, Pentecost\u00e9s, jubileo, perd\u00f3n. Y esta es la experiencia que nosotros tenemos que hacer como comunidad, como familia, porque el Se\u00f1or quiere que vivamos en comuni\u00f3n, en unidad.<\/p>\n<p>Primero, contemplamos la unidad del Misterio de Dios: el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. C\u00f3mo Cristo expresa de manera tan bonita, dice, habl\u00e1ndole al Padre, \u201ctodo lo m\u00edo es tuyo y todo lo m\u00edo es tuyo\u201d.<\/p>\n<p>Y dice Jes\u00fas, \u201cel Esp\u00edritu Santo les transmitir\u00e1 lo que es m\u00edo, lo que el Padre me dio\u201d. Esa es la comuni\u00f3n trinitaria, la comunidad de amor, que se convierte, para nosotros, en el modelo para una comunidad de amor, para una comunidad que experimenta la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>San Pablo, en la segunda lectura, enumer\u00f3 todas aquellas cosas que dividen a las familias, a las comunidades: la ira, el desorden, la mentira. Hace un elenco grande de todas las cosas con las que nos hacemos da\u00f1o.<\/p>\n<p>Y al final, el ap\u00f3stol cita cu\u00e1les son los frutos del Esp\u00edritu Santo. Doce frutos del esp\u00edritu. Voy a fijarme solo en los primeros dos: Caridad y gozo espiritual. Frutos del Esp\u00edritu, frutos de estar en paz con Dios, se\u00f1al de que hemos vivido conforme al Esp\u00edritu, que hemos resucitado con Cristo.<\/p>\n<p>Todos reconocemos que, de ordinario, no vivimos como quiere el Se\u00f1or, mentimos, nos hacemos da\u00f1o, nos injuriamos, el coraje nos rebasa. Pero siempre el Se\u00f1or nos llama al cambio, nos llama a vivir la caridad, a vivir el gozo espiritual, a gozarnos con Dios.<\/p>\n<p>Por eso nos reunimos hoy a pedirle a Cristo y al Padre celestial nos regale el Esp\u00edritu, porque es un Don gratuito que nadie merece, pero que el Se\u00f1or da a su pueblo.<\/p>\n<p>all\u00e1 en el primer Pentecost\u00e9s estaban reunidos los ap\u00f3stoles con la virgen Mar\u00eda y recibieron la gracia de lo alto. Y, a partir de esa experiencia, no solamente experimentaron la comuni\u00f3n entre ellos, la comuni\u00f3n con Dios, con Jes\u00fas. Sino que, tambi\u00e9n, recuperaron el valor y fueron a predicar el Evangelio.<\/p>\n<p>Pentecost\u00e9s es la experiencia de la caridad. El Se\u00f1or llama a su Iglesia a ir en misi\u00f3n, porque no podemos hablar de otra cosa, ni podemos comunicar otro mensaje sino el de Jes\u00fas, mensaje de caridad y de perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed aparece la vocaci\u00f3n de cada uno. Ustedes, los esposos, est\u00e1n unidos por el v\u00ednculo de la caridad, por el amor, llamados a vivir, en la experiencia del hogar, el amor de Cristo que se derrama en ustedes.<\/p>\n<p>Hay que pedirle al Se\u00f1or \u201cderrama sobre nuestro matrimonio, sobre nuestra familia el don del Esp\u00edritu\u201d. Y tambi\u00e9n el Se\u00f1or el d\u00eda de hoy nos recuerda la vocaci\u00f3n apost\u00f3lica, la vocaci\u00f3n al servicio de la comunidad, la vocaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<p>Yo quisiera que tambi\u00e9n los j\u00f3venes, los muchachos, las muchachas, le pidieran a Cristo el don de la sabidur\u00eda, el don para poder discernir qu\u00e9 es lo que el Se\u00f1or quiere para ustedes, cu\u00e1l es el camino que \u00c9l les propone. El que se deja guiar por el Esp\u00edritu, disfruta la libertad y el gozo de tomar siempre las mejores decisiones de su vida.<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, nos hace mucha falta, en todos lados, la gracia del Esp\u00edritu Santo. En nuestras casas, en nuestros lugares de trabajo, en nuestro pa\u00eds, en nuestra Iglesia.<\/p>\n<p>Pidamos con insistencia a Cristo, \u201cenv\u00eda tu Esp\u00edritu Santo, que inunde toda la faz de la Tierra, que no perdamos la esperanza de que la comuni\u00f3n se construye por una tarea muy dif\u00edcil humanamente, posible con Dios, perdonar\u201d.<\/p>\n<p>No hay otro camino para crecer en el amor que perdonar y perdonarnos. Es falso aquella idea que dice, \u201camar es no tener que pedir perd\u00f3n\u201d. No es cierto. Amar es pedir y dar perd\u00f3n,<\/p>\n<p>Y, a veces, hay que pedir perd\u00f3n, aunque uno no haya ofendido, aunque uno sienta que no ha hecho da\u00f1o, pero la otra persona se siente molesta, cree que ha sido molestada, que ha sido da\u00f1ada.<\/p>\n<p>Y hay que saber pedir perd\u00f3n y dar perd\u00f3n. Ese es regalo del Esp\u00edritu, a eso mand\u00f3 el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos, a sus ap\u00f3stoles, \u201cvayan por todo el mundo y ense\u00f1en a perdonar\u201d.<\/p>\n<p>Esa es la misi\u00f3n de la Iglesia, ense\u00f1ar a perdonar, que es lo mismo que ense\u00f1ar a amar. Saben que, en espa\u00f1ol, \u201cper-donar\u201d significa \u201cdarse de m\u00e1s\u201d. Donar, per-donar, dar de m\u00e1s, no quedarse con nada. Y el perd\u00f3n es dar de m\u00e1s.<\/p>\n<p>As\u00ed es como se construye el mundo y la Iglesia. A eso vino Cristo, a eso mand\u00f3 a la Iglesia. Y esa es nuestra tarea, es nuestra responsabilidad, perdonarnos, darnos de m\u00e1s. Y hoy hace mucha falta entre nosotros. Estamos como muy enojados, fastidiados, estresados, todo nos molesta, todo nos hace perder la paz.<\/p>\n<p>Por eso Jes\u00fas comienza con el saludo, \u201cshal\u00f3m\u201d, \u201cla paz est\u00e9 con ustedes\u201d. Porque ah\u00ed comienza el camino del amor y del perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or nos ayude a ser una comunidad que ama y perdona. Que el Se\u00f1or les ayude, les d\u00e9 la gracia porque, en su casa y muchas partes, necesitamos pedir perd\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, todos tenemos que reconocer que nos falta dar m\u00e1s, falta dar un plus, que falta per-donar. Que Dios los bendiga y, con mucha, alegr\u00eda. Porque perdonar = alegr\u00eda. El que perdona est\u00e1 alegre y contento, el que es perdonado tambi\u00e9n experimenta el gozo y la alegr\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fiesta patronal Parroquia del Esp\u00edritu Santo, Guadalupe \/ 19 de mayo del 2018 Muy contento de venir a celebrar con ustedes esta fiesta de Pentecost\u00e9s, la<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5791,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5786"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5786"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5786\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5859,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5786\/revisions\/5859"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5791"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}