{"id":5731,"date":"2018-05-14T10:37:19","date_gmt":"2018-05-14T15:37:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=5731"},"modified":"2018-05-14T10:37:57","modified_gmt":"2018-05-14T15:37:57","slug":"comulgamos-en-la-eucaristia-y-en-el-sagrario-adoramos-a-nuestro-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/comulgamos-en-la-eucaristia-y-en-el-sagrario-adoramos-a-nuestro-senor\/","title":{"rendered":"Comulgamos en la Eucarist\u00eda y en el Sagrario adoramos a nuestro Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p>Capilla de adoraci\u00f3n perpetua, nuestra se\u00f1ora de la esperanza \/ 12 de mayo del 2018<\/p>\n<p>Estimados hermanas y hermanos: providencialmente hemos venido a agradecerle a Dios los cinco a\u00f1os de la adoraci\u00f3n perpetua al Sant\u00edsimo Sacramento en esta Capilla.<\/p>\n<p>Y, providencialmente, lo hacemos en esta fiesta de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. A partir de las seis de la tarde, ya saben ustedes, comienza el domingo. Estamos ya en el domingo de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>En esta fiesta de la Ascensi\u00f3n recordamos el env\u00edo que Jes\u00fas hizo a sus ap\u00f3stoles de ir a predicar el Evangelio a todo el mundo, con la promesa de que siempre estar\u00eda con su Iglesia, que la Iglesia predicar\u00eda nunca sola, sino siempre acompa\u00f1ada por Jes\u00fas e iluminada por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Por eso, las tres fiestas van perfectamente unidas: la fiesta de la Pascua, la Muerte y Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, fiesta de la Ascensi\u00f3n y Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>Porque la Iglesia no puede predicar sin la gracia del Esp\u00edritu Santo. Oyeron en la primera lectura c\u00f3mo Jes\u00fas les pidi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles que esperaran en Jerusal\u00e9n a que el Esp\u00edritu Santo descendiera sobre ellos, y as\u00ed comenzaran la predicaci\u00f3n en todo el mundo. Primero en Jerusal\u00e9n, luego en Judea, y luego en todo el mundo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed ha sido, m\u00e1s de dos mol a\u00f1os de la predicaci\u00f3n, o cerca de dos mil a\u00f1os de la predicaci\u00f3n de la Iglesia. Qu\u00e9 bueno que corrijo, porque f\u00edjense, el a\u00f1o pr\u00f3ximo 33 vamos a celebrar el segundo milenio del misterio Pascual, el segundo milenio de la Ascensi\u00f3n y el segundo milenio de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>De hecho, ma\u00f1ana en M\u00e9xico la Conferencia del Episcopado Mexicano dar\u00e1 a conocer el proyecto de pastoral de nuestro pa\u00eds, que quiere ponerse de frente a dos acontecimientos: en el a\u00f1o 33 celebramos los 2000 a\u00f1os de la Redenci\u00f3n, los 2000 a\u00f1os de la Ascensi\u00f3n, los 2000 a\u00f1os de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>Pero poco antes en el a\u00f1o 2031 ser\u00e1n los 500 a\u00f1os de las apariciones de la Virgen de Guadalupe. Dos acontecimientos important\u00edsimos.<\/p>\n<p>Porque ambos acontecimientos, el que funda la Iglesia, la Redenci\u00f3n y el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo, pero tambi\u00e9n para nosotros la evangelizaci\u00f3n de M\u00e9xico que se fortalece con el acontecimiento guadalupano.<\/p>\n<p>Les dec\u00eda desde el principio que qu\u00e9 bueno que el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n vengo a recordar los cinco a\u00f1os de la Capilla de adoraci\u00f3n perpetua al Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p>Porque Jes\u00fas prometi\u00f3 estar siempre presente. Presente en su Palabra, que se proclama, que se reflexiona, que se apropia de la vida de los fieles.<\/p>\n<p>Su segunda presencia, aqu\u00ed en la Eucarist\u00eda. En cada misa, por las palabras de la consagraci\u00f3n y por obra del Esp\u00edritu Santo, el pan se convierte en el Cuerpo de Cristo y el vino se convierte en la Sangre de Cristo. Y esta presencia eucar\u00edstica se prolonga en el Sagrario. Para nosotros los cat\u00f3licos la Eucarist\u00eda es fundamental.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n el Se\u00f1or quiso estar presente en su Iglesia, en la comunidad, en cada persona, en cada ser humano. F\u00edjense qu\u00e9 gracia nos concede Dios, que ustedes y yo, seamos otro Cristo, sin merecerlo.<\/p>\n<p>Ya Dios, desde que comienza la Creaci\u00f3n, quiso que el hombre y la mujer fueran imagen y semejanza suya. \u201cA imagen de Dios los cre\u00f3, macho y hembra los cre\u00f3\u201d. Ese proyecto de Dios que, por el pecado, parec\u00eda borrarse, en Cristo se recupera y \u00c9l ahora quiere que cada persona, cada ser humano, sea reflejo suyo, que seamos imagen de Cristo.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 grandes milagros hace el Se\u00f1or: primero, el poder de su Palabra; luego, el poder de su presencia eucar\u00edstica y en los dem\u00e1s Sacramentos; luego, su presencia en cada ser humano. \u00c9l quiso estar siempre presente.<\/p>\n<p>Hoy queremos recordar una de sus presencias: en el Sant\u00edsimo Sacramento. \u00c9l quiso que el pan se convirtiera en su Cuerpo y el vino en su Sangre. Pero quiso que fuera para dos motivos: primero, para comerlo, y segundo, para adorarlo.<\/p>\n<p>Primero para comerlo. \u00c9l es alimento de vida eterna. All\u00e1 por el siglo XVIII, la gente comenz\u00f3 a propagar una idea que la Iglesia la calific\u00f3 como herej\u00eda. La gente ya no quer\u00eda comulgar porque dec\u00eda, \u201csoy pecador, no merezco recibirlo, solamente lo voy a adorar\u201d. La Iglesia dijo, \u201cno, por ning\u00fan motivo, primero es comulgar\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9l quiso ser alimento. Ese es el fin primero de la Eucarist\u00eda. F\u00edjense que en algunos conventos de religiosas ya no quer\u00edan comulgar, solo adorar. Es la herej\u00eda del \u2026 que la Iglesia conden\u00f3. Por eso van siempre juntas.<\/p>\n<p>Primero, durante la Eucarist\u00eda, comulgamos, pero despu\u00e9s en el Sagrario adoramos. Las dos cosas inseparables. La presencia de Dios que se prolonga m\u00e1s all\u00e1 de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Le damos gracias a Dios por estos cinco a\u00f1os de adoraci\u00f3n perpetua. Porque cu\u00e1nto bien nos hace adorar, contemplar a Cristo en la Eucarist\u00eda. Nos hace mucho bien. Es una oportunidad para pedir por el mundo, por la comunidad; pedir a Cristo perd\u00f3n por tantos pecados, pedir por la conversi\u00f3n de nosotros y de todos los pecadores.<\/p>\n<p>Para eso est\u00e1 Cristo en el Sagrario, ah\u00ed lo adoramos, ah\u00ed intercedemos por la humanidad, ah\u00ed intercedemos por nuestra conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Miren, hermanos, hay una diferencia entre magia y milagro: la magia es cuando uno piensa que todo se resuelve por algo que digo o por un rito que hago; milagro es creer en la intercesi\u00f3n y en el poder de Dios, es ponerse en las manos de Dios.<\/p>\n<p>Nosotros, al adorarlo, pedimos milagros, es decir, que Dios se compadezca de nosotros. Cuando vamos a la adoraci\u00f3n pedimos a Dios milagros. No hay magia. No porque vamos a rezar ocurren las cosas, no. Sino porque le pedimos a Dios y \u00c9l hace milagros. Pero hay que pedir, hay que rogar. No porque hagamos las cosas, sino porque \u00c9l quiere ocurren milagros.<\/p>\n<p>Ustedes son testigos, seguramente, de muchos milagros que Dios ha hecho a trav\u00e9s de adoraci\u00f3n perpetua aqu\u00ed en la Capilla.<\/p>\n<p>Adorar a Cristo con sinceridad, con humildad, con buena intenci\u00f3n, sin duda que trae milagros para nosotros, para nuestro pueblo, para nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las cosas est\u00e1n muy mal en nuestro pa\u00eds, hermanos. Robos, asesinatos, divisiones, en las familias muchos problemas, donde quiera.<\/p>\n<p>M\u00e9xico ya no es el mismo. Avanza la inmoralidad, la falta de \u00e9tica, la falta de corresponsabilidad, robos incre\u00edbles por todos lados.<\/p>\n<p>M\u00e9xico no era as\u00ed, no eran as\u00ed nuestras las ciudades, nuestros pueblos. Tenemos, por eso, que ponernos en las manos de Dios. Y les dije, adoramos a Cristo en la Eucarist\u00eda, por tres razones.<\/p>\n<p>Primero, porque \u00c9l merece la alabanza, el honor y la gloria; segundo, porque tenemos que interceder por nuestro pa\u00eds, por nuestras colonias, para que haya bien, para que haya bondad y caridad; y tercero, y no por eso menos importante, por la conversi\u00f3n de nosotros y de todos los pecadores. Nadie, hip\u00f3critamente, puede excluirse. Todos tenemos que convertirnos a Dios.<\/p>\n<p>Por eso, qu\u00e9 bueno que ya son cinco a\u00f1os de adoraci\u00f3n ininterrumpida al Sant\u00edsimo Sacramento. Hay que arreciar, hay que ponerle m\u00e1s y m\u00e1s ganas, porque M\u00e9xico lo exige y tambi\u00e9n porque el amor a Cristo, que es lo m\u00e1s importante, dice san Pablo, \u201cel amor a Cristo nos urge\u201d.<\/p>\n<p>Cristo merece nuestro cari\u00f1o, nuestro agradecimiento, nuestro amor. Y eso tenemos que manifestarlo en cada misa, en casa Eucarist\u00eda, pero tambi\u00e9n cuando vamos a visitarlo en el Sagrario.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y con mucha esperanza y siempre con buen \u00e1nimo porque sabemos que Dios es primero. Dijo el Papa Benedicto XVI cuando vino a Guanajuato, \u201cel mal no tiene la \u00faltima palabra\u201d. Dios tiene la \u00faltima palabra, pero hay que escucharlo, hay que hacerle caso, hay que predicar sin descansar.<\/p>\n<p>Eso es la fiesta de la Ascensi\u00f3n: una llamada a todos a anunciar el Evangelio en la sencillez de lo cotidiano, pero siempre que el mundo conozca, ame y sirva a nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Que Dios los bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capilla de adoraci\u00f3n perpetua, nuestra se\u00f1ora de la esperanza \/ 12 de mayo del 2018 Estimados hermanas y hermanos: providencialmente hemos venido a agradecerle a Dios<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5732,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5731"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5735,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731\/revisions\/5735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}