{"id":5544,"date":"2018-04-26T12:47:36","date_gmt":"2018-04-26T17:47:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=5544"},"modified":"2018-04-27T12:01:27","modified_gmt":"2018-04-27T17:01:27","slug":"gracias-a-su-si-seguimos-gozando-de-la-historia-de-la-salvacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/gracias-a-su-si-seguimos-gozando-de-la-historia-de-la-salvacion\/","title":{"rendered":"Gracias a su &#8220;s\u00ed&#8221; seguimos gozando de la historia de la salvaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Misa Seminario Mayor de Monterrey \/ 23 de abril del 2018<\/p>\n<p>Hermanos seminaristas, hermanos sacerdotes: qu\u00e9 bueno que me toc\u00f3 venir a celebrar con ustedes en este novenario dedicado a san Jos\u00e9 y que, este d\u00eda muy cercano a la fiesta de Cristo, Buen Pastor, sea ocasi\u00f3n para pensar en el tema vocacional. Puesto que san Jos\u00e9 es patrono de las vocaciones.<\/p>\n<p>Ayer celebramos la jornada mundial de las vocaciones. La primera fue cuando estaba inici\u00e1ndose el Concilio Vaticano II, en 1963.<\/p>\n<p>Es cierto que el Papa P\u00edo XII hab\u00eda pedido a todas las Iglesias particulares que tuvieran, como parte de su trabajo diocesano, la obra de las vocaciones sacerdotales, llamada \u201cla opus\u201d, obra de las vocaciones sacerdotales. En muchas di\u00f3cesis, sobre todo en las m\u00e1s antiguas, siguen llamando as\u00ed al trabajo vocacional. Por ejemplo, all\u00e1 en Tac\u00e1mbaro, donde fui obispo, sigue habl\u00e1ndose de \u201cla opus\u201d.<\/p>\n<p>Con motivo de la fiesta del Buen Pastor y de la jornada mundial de las vocaciones, el Papa Francisco nos dio un mensaje con tres verbos: escuchar, discernir y vivir, para animar a la Iglesia a descubrir la vocaci\u00f3n que Dios le regala siempre a manos llenas a su Pueblo.<\/p>\n<p>Cuando le preguntaron al Papa Francisco si hab\u00eda crisis vocacional, dijo \u201cno me vengan con ese cuento chino, Dios siempre llama\u201d. Es cierto que hay temporadas en la Iglesia que menos j\u00f3venes, hombres y mujeres, hacen caso a la llamada de Dios. Pero siempre Dios est\u00e1 llamando a las vocaciones a su servicio y al servicio del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Todo comienza por escuchar la voz de Dios, escuchar la voz del mundo que nos habla de la necesidad que tiene de Dios. Por eso primero tenemos que escuchar atentamente.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n discernir. Cada uno tiene que descubrir qu\u00e9 es lo que Dios le est\u00e1 pidiendo, a qu\u00e9 le llama, c\u00f3mo quiere responderle al Se\u00f1or, cu\u00e1l es el estado de vida en el cual se puede santificar y, al mismo tiempo, servir al pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Discernir y, sobre todo, vivir. Porque la vida no se puede siempre encerrar en ese ciclo del discernimiento, estarle dando vueltas al mismo asunto.\u00a0 Vivir, esta es la consigna m\u00e1s importante. Vivir cada d\u00eda, cada minuto transcurre nuestra vida.<\/p>\n<p>Y el discernimiento, por ejemplo en la etapa del seminario, no es un gran par\u00e9ntesis en la vida. Ustedes, muchachos, viven, no hay par\u00e9ntesis, no hay para luego. Se vive cada momento con intensidad.<\/p>\n<p>En este d\u00eda la Palabra de Dios sobreabunda en el tema vocacional. Dice Jes\u00fas, \u201cyo soy la puerta de las ovejas\u201d. \u00bfPara qu\u00e9 sirve una puerta? Para entrar y para salir. No puede tener un solo movimiento, ni un solo objetivo.<\/p>\n<p>La puerta en un momento es para resguardar a los de adentro, pero tambi\u00e9n la puerta se abre para salir, salir a comer, a compartir.<\/p>\n<p>Cuando una ciudad est\u00e1 sitiada, es decir, encerrada, acaba por hambre y por sed. Nunca la puerta debe estar siempre cerrada, debe tener ese doble movimiento. Se abre y se cierra, y Jes\u00fas por eso dice \u201csoy la puerta\u201d.<\/p>\n<p>Es cierto, hay bandidos y ladrones, pero dice Jes\u00fas, esos no cruzan la puerta, esos se brincan por la pared. No entran por la puerta porque son ladrones y mercenarios. \u201cYo soy la puerta\u201d.<\/p>\n<p>Ahora la Iglesia toma consciencia de que no puede estar encerrada, que debe de salir. Fue famosa la frase del Papa Francisco, \u201cprefiero una Iglesia que sale y se accidenta a una Iglesia que muere por encerrarse\u201d.<\/p>\n<p>Hoy la Iglesia pide que la puerta est\u00e9 abierta, que salgamos, que entendamos que no podemos estar atrincherados. El relato de los Hechos de los Ap\u00f3stoles dice que los disc\u00edpulos estuvieron encerrados por miedo a los jud\u00edos. Se abri\u00f3 la puerta y salieron.<\/p>\n<p>Esa es la salida que hoy la Iglesia nos pide a todos, porque Cristo mismo es la puerta, se cierra y se abre. Da seguridad, pero tambi\u00e9n permite salir a buscar, a comer, a convivir, como es siempre el don del movimiento de la vida.<\/p>\n<p>C\u00f3mo ustedes seminaristas, un tiempo est\u00e1n aqu\u00ed form\u00e1ndose, estudiando, compartiendo, pero siempre con la vista puesta en la salida, salimos y entramos, entramos y salimos.<\/p>\n<p>Eso el movimiento sano, natural, de toda persona, de toda comunidad. Cristo es la puerta, \u00e9l abre y cierra. Cierra para dar seguridad, abre para salir, para ir a comer, para ir a predicar, para ir a compartir la vida.<\/p>\n<p>Vamos a pedir la intercesi\u00f3n de san Jos\u00e9, el esposo de la Virgen Mar\u00eda, el padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Siempre que veo la figura de san Jos\u00e9 quedo impresionado. \u00bfC\u00f3mo se puede ser tan importante siendo un personaje de reparto?<\/p>\n<p>Porque \u00e9l no es el m\u00e1s importante, va en tercer lugar: Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9. Qu\u00e9 importante es ser personaje de reparto. Eso somos nosotros, personajes de reparto. No somos los protagonistas, no somos los personajes m\u00e1s importantes. Nos toca acompa\u00f1ar, nos toca ir cerca del n\u00famero uno, de la estrella, de Jesucristo.<\/p>\n<p>F\u00edjense qu\u00e9 importante son los del reparto. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de la obra de teatro sin el reparto? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de una pel\u00edcula sin el reparto? Todos los que parecen secundarios, pero no son tan secundarios porque son tambi\u00e9n importantes.<\/p>\n<p>San Jos\u00e9 parece un personaje de reparto, pero qu\u00e9 importante es su papel, qu\u00e9 decisivo a su papel. La historia de la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n pasa por su s\u00ed.<\/p>\n<p>Es cierto, nos impresiona m\u00e1s el Fiat de Mar\u00eda. Pero tambi\u00e9n los Evangelios nos cuentan el Fiat de Jos\u00e9. \u00c9l tambi\u00e9n da un \u201cs\u00ed\u201d que marcar\u00e1 el futuro de la salvaci\u00f3n. Si Jos\u00e9 no dice \u201cs\u00ed\u201d quedar\u00eda incompleto, inconclusa, la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 importantes son los personajes de reparto, qu\u00e9 importantes somos nosotros que el Se\u00f1or nos llama a servir, a ayudar a la historia de salvaci\u00f3n, a caminar junto con Jes\u00fas. \u00c9l es el m\u00e1s importante. Qu\u00e9 importante es conformarse con el papel que nos toca, no pretender ser m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<p>As\u00ed san Jos\u00e9, siempre feliz, siempre contento, sabiendo que le toca una parte, pero que nunca pretende ocupar el puesto estelar. Que esto nos ayude a entender el ministerio sacerdotal que pasa por delante Jes\u00fas y nosotros hacer lo que nos toca. Admiremos a san Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, el padre de Jes\u00fas. Gracias tambi\u00e9n a su \u201cs\u00ed\u201d nosotros podemos gozar de la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Seminario Mayor de Monterrey \/ 23 de abril del 2018 Hermanos seminaristas, hermanos sacerdotes: qu\u00e9 bueno que me toc\u00f3 venir a celebrar con ustedes en<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5545,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5544"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5566,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5544\/revisions\/5566"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}