{"id":4932,"date":"2018-03-26T18:35:20","date_gmt":"2018-03-27T00:35:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=4932"},"modified":"2018-03-26T18:35:20","modified_gmt":"2018-03-27T00:35:20","slug":"el-senor-enjugara-nuestras-lagrimas-de-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/el-senor-enjugara-nuestras-lagrimas-de-amor\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or enjugar\u00e1 nuestras l\u00e1grimas de amor"},"content":{"rendered":"<p>Exequias sr. Jos\u00e9 Alberto Villarreal Villarreal, pap\u00e1 del Pbro. Roberto Villarreal Vald\u00e9s \/ Bas\u00edlica de nuestra Se\u00f1ora del Roble \/ 21 de marzo del 2018<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, familiares y amigos de don Jos\u00e9 Alberto, quiero unirme a sus sentimientos y compartirlos. Quiero tambi\u00e9n, desde la fe en Cristo, nuestro Se\u00f1or, encontrar un consuelo.<\/p>\n<p>El profeta anunci\u00f3 una verdad, que Dios enjugar\u00e1 las l\u00e1grimas de los rostros. F\u00edjense bien, hermanos. El profeta no dijo que desaparecer\u00edan nuestras l\u00e1grimas, sino que el Se\u00f1or las enjugar\u00eda.<\/p>\n<p>Porque las l\u00e1grimas son parte de nosotros, de nuestras vidas. No hay humanidad sin l\u00e1grimas. Nacemos en medio de l\u00e1grimas. Nos acompa\u00f1an diversos sentimientos de dolor, de despedida, de soledad, y tambi\u00e9n, cuando alguien tan querido parte de este mundo.<\/p>\n<p>La humanidad de Cristo tambi\u00e9n se nota en que \u00c9l llor\u00f3. Seguramente llor\u00f3 el d\u00eda de su nacimiento, pero la Escritura nos se\u00f1ala momentos importantes de la vida de Jes\u00fas en el que \u00c9l tambi\u00e9n llora.<\/p>\n<p>Llor\u00f3 cuando muri\u00f3 su amigo L\u00e1zaro, llor\u00f3 cuando vio la ciudad de Jerusal\u00e9n expuesta ya prof\u00e9ticamente a la destrucci\u00f3n, llor\u00f3 en el huerto de los olivos, y, seguramente, otras ocasiones que los Evangelios no nos relatan.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n de nosotros no ha derramado l\u00e1grimas? Innumerables veces tambi\u00e9n su servidor. Pero el Se\u00f1or hizo una profec\u00eda, y esa profec\u00eda se cumple. Ya se cumpli\u00f3 en Cristo y se sigue cumpliendo cada d\u00eda.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or prometi\u00f3 enjugar nuestras l\u00e1grimas. Y por eso Cristo, con el Padre, nos env\u00edan el Esp\u00edritu Santo Consolador. El t\u00edtulo important\u00edsimo de la tercera Persona de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu ha venido a consolar, a enjugar las l\u00e1grimas del pueblo, a darnos una certeza en el coraz\u00f3n de que Dios nos ama y que las l\u00e1grimas, el que tengamos que derramarlas, no significa que Dios no nos quiera.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bueno que Dios nos cre\u00f3 con las l\u00e1grimas. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nuestros ojos, qu\u00e9 ser\u00eda de nuestros sentimientos, si no los expres\u00e1ramos con las l\u00e1grimas?<\/p>\n<p>Pero \u00c9l ha querido consolarnos, darnos certeza en el coraz\u00f3n, transformar las l\u00e1grimas en esperanza, en aliento, en saber tener paciencia. Porque el Esp\u00edritu Santo acredita en nuestro coraz\u00f3n que Cristo ha resucitado, que aquel di\u00e1logo que escuchamos del evangelio entre Marta y Jes\u00fas es el di\u00e1logo de todos los creyentes.<\/p>\n<p>Como Marta podemos tener un cierto reclamo, pero no como el que reclama enojado, molesto. Sino que se pregunta hasta donde llega el amor, hasta d\u00f3nde el amor no puede lo inevitable.<\/p>\n<p>Jes\u00fas quer\u00eda a L\u00e1zaro. Lo dice el texto, llor\u00f3. Marta le pregunta, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no viniste a tiempo? Y el Se\u00f1or, despu\u00e9s de ese di\u00e1logo con ella, termina ella confesando su fe, \u201ccreo que t\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Esa confesi\u00f3n que no es solo del cerebro o de la mente, sino que brota de una mujer que est\u00e1 llorando. Pero que descubre que Jes\u00fas la quiere, que Jes\u00fas quiere a su familia, que, no obstante, la muerte, Jes\u00fas quiere a L\u00e1zaro.<\/p>\n<p>Esa es la profec\u00eda cumplida. El Se\u00f1or, con su Esp\u00edritu Santo, nos acredita en el coraz\u00f3n que esta despedida es solo moment\u00e1nea. No sabemos c\u00f3mo porque ah\u00ed est\u00e1 el misterio de la Resurrecci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo nos vamos a encontrar nuevamente? No lo sabemos. Tal vez, pudi\u00e9ramos imaginarlo.<\/p>\n<p>Pero llevamos una certeza, que nos dar\u00e1 el Consolador, el Esp\u00edritu Santo, que no todo termina aqu\u00ed. Como dijera el Papa Benedicto XVI, ni el mar ni la muerte tienen la \u00faltima palabra. Hay otra palabra posterior en la que Jes\u00fas siempre nos dir\u00e1 que nos ama.<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, llevando esta profec\u00eda en nuestro coraz\u00f3n, porque es el profeta que anunci\u00f3 la venida de Cristo. Isa\u00edas nos dice que Dios tiene el poder de enjugar las l\u00e1grimas, es decir, de darles un nuevo sentido.<\/p>\n<p>Porque las l\u00e1grimas, aunque tienen connotaciones de tristeza, son siempre de cari\u00f1o y de amor. Son las m\u00e1s valiosas y las m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos regala su Esp\u00edritu Santo, y es lo que le pedimos al Se\u00f1or en esta Eucarist\u00eda, que permanezca anclado a nuestro coraz\u00f3n la verdad, la certeza, la misma que confes\u00f3 Marta, que Cristo es el hijo de Dios y que el Esp\u00edritu Santo sigue teniendo la misi\u00f3n de consolarnos y de enjugar las l\u00e1grimas de nuestro rostro.<\/p>\n<p>Que Dios bendiga a la Se\u00f1ora esposa de don Alberto, a sus hijas, al padre Roberto, a todos los que, de alguna manera, nos encontramos en este mundo, que a todos nos conceda esa seguridad en el coraz\u00f3n, que, aunque no sabemos c\u00f3mo, sabemos que nos volveremos a encontrar cara a cara.<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or nos bendiga y que ustedes, que m\u00e1s lo extra\u00f1an, les enjugue en sus ojos las l\u00e1grimas que s\u00e9 que son l\u00e1grimas de cari\u00f1o, de amor, y, por qu\u00e9 no, de la fe en Cristo, nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Que la Virgen, nuestra Se\u00f1ora del Roble, experta en l\u00e1grimas, les acompa\u00f1e y los proteja a todos. Gracias, hermanos sacerdotes, por venir con nosotros a acompa\u00f1ar a Roberto, a su familia y a todos sus amigos. Que el Se\u00f1or nos bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exequias sr. Jos\u00e9 Alberto Villarreal Villarreal, pap\u00e1 del Pbro. 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