{"id":4863,"date":"2018-03-24T08:10:39","date_gmt":"2018-03-24T14:10:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=4863"},"modified":"2018-03-24T15:14:59","modified_gmt":"2018-03-24T21:14:59","slug":"el-dolor-se-cura-asumiendo-la-cruz-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/el-dolor-se-cura-asumiendo-la-cruz-de-cristo\/","title":{"rendered":"El dolor se cura asumiendo la Cruz de Cristo"},"content":{"rendered":"<p>Misa Bienhechores de la Arquidi\u00f3cesis de Monterrey \/ Capilla Los Arc\u00e1ngeles, Parroquia y Santuario de nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima \/ 20 de marzo del 2018<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, me da mucho gusto repetir cada a\u00f1o este encuentro Eucar\u00edstico para agradecerles lo que hacen por nuestra Iglesia de Monterrey, y que, providencialmente, es por estas fechas de marzo, unos d\u00edas muy cercanos a la Semana Santa.<\/p>\n<p>Nos ha tocado en esta semana de la Pasi\u00f3n. Los que son m\u00e1s cercanos a mi edad, recordar\u00e1n que en esta semana se cubr\u00edan todas las im\u00e1genes de los santos, de la Virgen, y lo \u00fanico que quedaba al descubierto era el Crucificado, como una medida pedag\u00f3gica para el pueblo.<\/p>\n<p>Es tiempo de mirar la Cruz de Cristo y de tratar de comprender en la fe qu\u00e9 significa este hecho, tan dif\u00edcil para todo ser humano aceptarlo.<\/p>\n<p>Porque a nadie le gusta la Cruz, es decir, ni podemos ni queremos sufrir. Ante la Cruz de Cristo las reacciones humanas son distintas. No hace mucho o\u00edmos al ap\u00f3stol san Pablo decir que Cristo Crucificado es verg\u00fcenza y locura.<\/p>\n<p>Un jud\u00edo que ve al Crucificado dice, \u201ceso es una tonter\u00eda\u201d. Si lo ve un griego dice, \u201cesto es una locura\u201d, no tiene sentido. Pero dice el ap\u00f3stol, \u201cpara los que creen ah\u00ed est\u00e1 la sabidur\u00eda y la fortaleza de Dios\u201d. Qu\u00e9 dif\u00edcil llegar a esa conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero hoy la Palabra de Dios nos habla de otra reacci\u00f3n frente al Crucificado: la murmuraci\u00f3n. El sufrimiento provoca, como reacci\u00f3n humana, la murmuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La murmuraci\u00f3n es ese sentimiento profundo de inconformidad, de insatisfacci\u00f3n y de rebeli\u00f3n sometida internamente, un coraje contra la vida. El pueblo de Israel, cuando inicia su traves\u00eda por el desierto, murmura, se enoja, se fastidia, no entiende, lleva en su coraz\u00f3n un enojo contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, y contra Dios. Inclusive, uno de los lugares que recorren se llamar\u00e1 \u201cel lugar de la murmuraci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Como cuando Ad\u00e1n y Eva murmuraban, cuando la serpiente les dice que van a morir, que no son conocedores de la inmoralidad, ni son due\u00f1os para decidir qu\u00e9 cosa es buena y qu\u00e9 cosa es mala, que hay alguien que dice \u201cesta es la bondad y esta es la maldad\u201d, se rebelan. El diablo les sugiere una interpretaci\u00f3n de la vida. Creen que, si hacen lo que \u00e9l les dice, ser\u00e1 bueno, les ir\u00e1 bien.<\/p>\n<p>Por eso hoy, cuando o\u00edmos, tanto en el libro de los N\u00fameros, la murmuraci\u00f3n de Israel, dice que cuando murmuraron aparecieron serpientes venenosas que les mord\u00edan y mor\u00edan.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le dijo a Mois\u00e9s, \u201cen un palo pon una serpiente de bronce y aquel que la vea no morir\u00e1\u201d. F\u00edjense qu\u00e9 interesante, Jes\u00fas tambi\u00e9n le dijo a sus disc\u00edpulos, \u201cel que quiera seguirme que tome su Cruz de cada d\u00eda, que renuncie a s\u00ed mismo, y me siga.<\/p>\n<p>Esto es el cristianismo, el cristianismo nunca niega la bondad del dolor y de los problemas. El cristianismo nunca ha querido ser paliativo. Inclusive, ante las ideolog\u00edas que critican la religi\u00f3n como un opio, el cristianismo nunca lo ha planteado de ese modo, nunca te ha dicho que te enajenes de la vida y te olvides de los problemas que tienes.<\/p>\n<p>Por eso el viernes santo, besamos la Cruz de Cristo, porque, al mismo tiempo, estamos aceptando y tomando en nuestras manos nuestra vida con todo lo que eso significa.<\/p>\n<p>Murmurar nunca resuelve nada. Por m\u00e1s que te rebeles, por m\u00e1s que quieras otra historia, no existe otra que la que tienes. Es la \u00fanica historia que tenemos que llevar adelante con Dios, con \u00c9l.<\/p>\n<p>Por eso dijo Jes\u00fas, \u201caprendan de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n y encontrar\u00e1n paz en sus almas; mi yugo es suave y mi carga ligera\u201d. A veces, se va por la vida fastidiado, enojado, murmurando, y no resuelves nada.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos invita a hacer nuestra nuestra cruz y el dolor para caminar y para transformarnos. Cuando oyeron hablar de la serpiente en el m\u00e1stil, han visto el escudo de los m\u00e9dicos. La homeopat\u00eda es curar una enfermedad con lo mismo que la provoca. As\u00ed se hacen las vacunas.<\/p>\n<p>F\u00edjense, qu\u00e9 interesante. Hasta la medicina nos dice que las cosas se curan con aquello mismo que las provoca. La cruz y el dolor se curan con la Cruz y el dolor de Cristo. Ni olvidarla ni haci\u00e9ndola a un lado, sino, asumi\u00e9ndola.<\/p>\n<p>Por eso Jes\u00fas dice al final, \u201ccuando yo sea levantado sabr\u00e1n que Yo Soy\u201d. F\u00edjense, qu\u00e9 contradicci\u00f3n, que el crucificado, el derrotado es el victorioso y es Dios.<\/p>\n<p>Cuando lo humano llega a su m\u00ednima apreciaci\u00f3n, como lo dir\u00e1 san Pablo en la carta a los filipenses, \u201cse anonad\u00f3\u201d, se hizo el ultimo, muri\u00f3 como delincuente aquel que nadie, ni siquiera, lo saluda ni lo ve para no quemarse. Los disc\u00edpulos huyen todos porque temen que les pase lo mismo.<\/p>\n<p>El delincuente es el inocente, el derrotado es el victorioso, el hombre hasta lo m\u00e1s profundo de su dignidad destruida es Dios, es el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la pedagog\u00eda de la Iglesia, y por eso en esta semana de la Pasi\u00f3n tratamos de entender este acertijo, porque no deja de ser siempre una pregunta dif\u00edcil de responder y, sobretodo, responder la de nuestras propias vidas. Dice el Se\u00f1or Jes\u00fas que, aquel que crea, tendr\u00e1 curaci\u00f3n, tendr\u00e1 vida.<\/p>\n<p>Quiero invitarles a vivir intensamente este tiempo de la Pascua, a responder esta pregunta cada uno, pedirle a Jes\u00fas llevar adelante su propia vida.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no tiene problemas? No andamos todo el d\u00eda en alfombra roja, siempre hay dificultades reales, imaginarias o sentidas. Porque hasta la objetividad perdemos.<\/p>\n<p>A m\u00ed me llama la atenci\u00f3n, en este a\u00f1o de los j\u00f3venes, que lo que m\u00e1s les hace sufrir a los j\u00f3venes es la soledad. Si hoy algo tenemos todos los d\u00edas es que andamos juntos. Sin embargo, el sentimiento de soledad es real. Los problemas imaginarios son peores porque no tienen soluci\u00f3n tan r\u00e1pida. Cuando son reales y objetivos hay que resolverlos y ya. Pero cuando son imaginados, sentidos, qu\u00e9 complicado salir adelante.<\/p>\n<p>Por eso yo les invito en esta semana santa a responder esta cuesti\u00f3n: \u00bfcu\u00e1l es mi cruz y c\u00f3mo busco hacerla m\u00eda y resolverla? Tenemos el ejemplo de Cristo, el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Recordemos lo que dijo el autor de la carta a los Hebreos, \u201c\u00c9l aprendi\u00f3 a obedecer padeciendo\u201d. Cuando las cosas son c\u00f3modas y agradables qu\u00e9 f\u00e1cil es obedecer, pero \u00c9l aprendi\u00f3 a obedecer padeciendo. Por eso nunca dejen de mirar la cruz de Cristo, aqu\u00e9l que la vea tendr\u00e1 vida. \u201cCuando yo sea levantado atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed, sabr\u00e1n que Yo Soy\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Bienhechores de la Arquidi\u00f3cesis de Monterrey \/ Capilla Los Arc\u00e1ngeles, Parroquia y Santuario de nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima \/ 20 de marzo del 2018 Hermanas<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4864,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4863"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4863"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4863\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4873,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4863\/revisions\/4873"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}