{"id":4483,"date":"2018-03-12T17:46:55","date_gmt":"2018-03-12T23:46:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=4483"},"modified":"2018-03-12T17:47:58","modified_gmt":"2018-03-12T23:47:58","slug":"4483-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/4483-2\/","title":{"rendered":"El ministerio apost\u00f3lico es el misterio del perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Curso de la Rota Romana \/ Capilla Casa de la Iglesia \/ 6 de marzo del 2018<\/p>\n<p>Estimadas hermanas y hermanos, quiero decir una palabra a cerca de este Seminario. Esta casa en la que estamos es el antiguo Seminario de Monterrey. El Seminario mayor ahora est\u00e1 en el municipio de Ju\u00e1rez.<\/p>\n<p>Este Seminario, cuando se construy\u00f3, el entonces arzobispo de Monterrey, el se\u00f1or Espino, invit\u00f3 a un artista para que colaborara con \u00e9l en la construcci\u00f3n de este Seminario. El se\u00f1or Ordo\u00f1ez quien hizo estas pinturas que ustedes ven y tambi\u00e9n el Cristo.<\/p>\n<p>Tanto la capilla del Seminario menor y esta de la casa de la Iglesia son parte del patrimonio cultural de Nuevo Le\u00f3n, reconocido el Se\u00f1or Ordo\u00f1ez como un gran artista de Monterrey.<\/p>\n<p>El se\u00f1or arzobispo, que era como un arquitecto, quiso dar una catequesis en cada capilla. Si ustedes buscan la manera de conocer la otra capilla, aquella capilla tiene en los ventanales diversas figuras de santos y santas, m\u00e1rtires, confesores, v\u00edrgenes, para inculcar a los seminaristas del menor que la vocaci\u00f3n primera es la vocaci\u00f3n a la santidad, que no se puede pensar en la vocaci\u00f3n sacerdotal si no es primero en la santidad.<\/p>\n<p>Por eso la capilla tiene muchas figuras de santos importantes de nuestra Iglesia, para que los seminaristas del menor entiendan que lo m\u00e1s importante es la vocaci\u00f3n universal a la santidad.<\/p>\n<p>Y esta capilla que era para los seminaristas del mayor, que ya se est\u00e1n preparando en la formaci\u00f3n sacerdotal, las pinturas que ven son las de los doce Ap\u00f3stoles, m\u00e1s San Pablo, para que tambi\u00e9n los seminaristas comprendieran que el sacerdocio es un regalo del ministerio Apost\u00f3lico, que somos presb\u00edteros gracias a que el Se\u00f1or Jes\u00fas encomend\u00f3 a sus ap\u00f3stoles dicho ministerio.<\/p>\n<p>Ahora esto hace referirme a la Palabra de Dios. El ministerio Apost\u00f3lico tiene como principal responsabilidad apreciar y compartir el perd\u00f3n de Dios. Recuerdan aquel pasaje bello del Evangelio de San Juan, cuando despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, Cristo sopla sobre sus ap\u00f3stoles y les dice, \u201creciban el Esp\u00edritu Santo, a quienes les perdonen los pecados les ser\u00e1n perdonados, y a quienes se los retengan se les quedar\u00e1n retenidos\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, que el ministerio apost\u00f3lico est\u00e1 centrado en el perd\u00f3n. Hoy la Palabra de Dios nos habl\u00f3 sobre el perd\u00f3n. Primero, esa oraci\u00f3n bell\u00edsima de Azar\u00edas que, despu\u00e9s de la experiencia de c\u00f3mo el Se\u00f1or le habla, dirige una plegaria pidiendo perd\u00f3n a Dios, en nombre propio y en nombre del pueblo.<\/p>\n<p>En el santo Evangelio, Jes\u00fas nos da una catequesis sobre lo que significa perdonar. Hoy en la \u00faltima charla, monse\u00f1or Pinto nos record\u00f3 esas palabras de Amoris Laetitia, cuando habla de que perdonar es dif\u00edcil, pero es una gracia de Dios. Es decir, viene como un regalo de Dios, nadie puede perdonar si no recibe la gracia.<\/p>\n<p>Por eso en el Evangelio vimos ese contraste entre el rey que perdona a su siervo y el siervo que no puede perdonar a su compa\u00f1ero. Porque as\u00ed es, hermanas y hermanos, no hay proporci\u00f3n, no hay similitud. Dios perdona siempre. As\u00ed decimos en el Padre nuestro, \u201cperdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u201d.<\/p>\n<p>Cuando decimos esa oraci\u00f3n no nos queremos comparar con Dios, ni siquiera es un comparativo de exigencia, sino siempre de un deseo y de una gracia. \u201cPerdona nuestras ofensas como nosotros tambi\u00e9n queremos, por tu gracia, perdonar a los que nos ofenden\u201d.<\/p>\n<p>Por eso el ministerio apost\u00f3lico es el misterio del perd\u00f3n, de la gracia y la misericordia. Si no es as\u00ed no se entiende Amoris laetitia, no se entiende la pastoral de la que estamos hablando sobre la nulidad o no nulidad del matrimonio.<\/p>\n<p>A la Iglesia le compete, porque ha recibido de Cristo ese encargo, primero, de recibir el perd\u00f3n, pero tambi\u00e9n de compartir por la gracia divina, el perd\u00f3n del Se\u00f1or. Por eso esta capilla, que siempre fue un punto de reuni\u00f3n de los que ahora muchos son sacerdotes, se espira ese ministerio que es grandioso, inmerecido, sin paralelo, pero que viene como una gracia de parte del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Nosotros compartimos el ministerio Apost\u00f3lico para vivir primero en carne propia el regalo del perd\u00f3n, pero tambi\u00e9n para poderlo compartir. Y esto es lo que quiere Amoris laetitia, que la Iglesia comparta el amor misericordioso del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y que, aunque no vienen de turistas, conviene que conozcan estas bellas capillas. El sacerdocio se recibe de Cristo, pero a trav\u00e9s de esta Iglesia que es una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Curso de la Rota Romana \/ Capilla Casa de la Iglesia \/ 6 de marzo del 2018 Estimadas hermanas y hermanos, quiero decir una palabra a<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4456,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4483"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4483"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4483\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4485,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4483\/revisions\/4485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}