{"id":4096,"date":"2018-02-19T12:38:32","date_gmt":"2018-02-19T18:38:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=4096"},"modified":"2018-02-19T12:38:32","modified_gmt":"2018-02-19T18:38:32","slug":"en-la-medida-que-crece-la-maldad-se-enfria-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/en-la-medida-que-crece-la-maldad-se-enfria-el-amor\/","title":{"rendered":"En la medida que crece la maldad se enfr\u00eda el amor"},"content":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles de ceniza \/ Catedral Metropolitana de Monterrey \/ 14 de febrero del 2018<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, gracias por venir a esta Catedral a celebrar conmigo este inicio de la Cuaresma a trav\u00e9s de un signo que, aunque es exterior, la Iglesia nos pide que lo hagamos con un efecto interior.<\/p>\n<p>Nos van a poner la ceniza sobre la cabeza, no en la frente, para que expresemos de ese modo el deseo de unirnos a toda la Iglesia en este camino hacia la Pascua, a celebrar el Misterio m\u00e1s grande de nuestra fe: que Cristo ha muerto y resucitado.<\/p>\n<p>La ceniza nos permite hacerlo de modo adecuado. Porque la ceniza significa dos cosas. Primero, nos recuerda nuestra condici\u00f3n humana, \u201ceres polvo y al polvo debes volver\u201d. Eso nunca se nos puede olvidar.<\/p>\n<p>Porque la maldad es resultado de la soberbia, pensar que uno es m\u00e1s de lo que realmente es. Uno es una creatura de Dios. no tiene uno por qu\u00e9 mirar a los dem\u00e1s con altaner\u00eda, con presunci\u00f3n y orgullo. Porque, en resumidas cuentas, todos, sin excepci\u00f3n, somos iguales ante Dios.<\/p>\n<p>Lo segundo, tambi\u00e9n la ceniza significa conversi\u00f3n. Por eso, el que nos pone la ceniza, nos dir\u00e1, \u201cconvi\u00e9rtete y cree en el Evangelio\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa conversi\u00f3n? Voltear a ver. Si ahora ves de este modo, el Se\u00f1or te pide girar tu mirada hacia otro lado.<\/p>\n<p>\u00bfHacia d\u00f3nde tenemos que convertirnos? Hacia Jes\u00fas, volver a mirarlo a \u00c9l, que \u00c9l y su Palabra sean el criterio de nuestro comportamiento y de nuestra vida.<\/p>\n<p>El Papa Francisco, en su mensaje, nos propuso las palabras del Evangelio seg\u00fan san Mateo, en el que Cristo se\u00f1ala lo siguiente: en la medida que crece la maldad se enfr\u00eda el amor. Palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, seamos conscientes del efecto comunitario que tiene el pecado. No solo lastima a quien lo comete o a quien sufre las consecuencias de nuestro pecado, sino tambi\u00e9n lastimamos el ambiente de la comunidad. Es decir, se contagia lo que no es correcto.<\/p>\n<p>Por eso dice el Papa, citando las palabras del Evangelio, \u201cen la medida que crece la maldad se enfr\u00eda el amor\u201d. Es decir, las personas dejamos de creer en el amor y de vivir el mandamiento de la caridad.<\/p>\n<p>Ustedes lo pueden ver en sus efectos sociales c\u00f3mo crece el robo, el asesinato, c\u00f3mo se hace da\u00f1o, no solo a los dem\u00e1s, a los que est\u00e1n lejos, sino, incluso, a los de casa, pap\u00e1s que lastiman a sus hijos, que los golpean y los matan, esposos que golpean a su esposa y la da\u00f1an en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa maldad recorre el ambiente y enfr\u00eda en nosotros la caridad y el amor. Por eso la Iglesia nos propone como remedio a ese mal tres cosas sencillas que aparecieron en el Evangelio: oraci\u00f3n, ayuno y limosna. Tres cosas que nos ayudan a convertir, es decir, a cambiar la mirada.<\/p>\n<p>Primero, oraci\u00f3n. Cuaresma es tiempo de rezar, de mirar a Dios, de pedirle perd\u00f3n, de darle gracias y pedirle su ayuda. Es tiempo de hacer oraci\u00f3n, como lo recomienda el Se\u00f1or Jes\u00fas, \u201call\u00e1 en el silencio de tu coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Nos pide ayuno, una pr\u00e1ctica muy dif\u00edcil en nuestro tiempo, porque a todos nos cuesta privarnos. Esta sociedad en la que vivimos es una sociedad que no quiere ning\u00fan l\u00edmite, ninguna privaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ayunamos los cristianos? Nosotros ayunamos por un motivo personal. Primero, para que el ayuno nos permita estar despiertos y atentos a Dios. Porque el exceso, as\u00ed como da\u00f1a f\u00edsicamente, nos da sue\u00f1o cuando comemos de m\u00e1s, as\u00ed tambi\u00e9n cuando no practicamos el ayuno nos olvidamos de mirar a Dios.<\/p>\n<p>Pero no solo eso. El ayuno se convierte en limosna. Yo me privo de comer algo para compartirlo con aquel que no tiene qu\u00e9 comer. Ese es el sentido del ayuno cristiano.<\/p>\n<p>Porque \u00bfqu\u00e9 sentido tendr\u00eda que hoy hici\u00e9ramos la privaci\u00f3n de la carne, el ayuno, si nos damos un gran banquete a medio d\u00eda? No tendr\u00eda sentido, es el ayuno que se convierte en caridad.<\/p>\n<p>Suena mal la palabra limosna. Hay personas que dicen \u201cno me gusta esa palabra\u201d. Tendr\u00edan raz\u00f3n, porque la palabra limosna ya casi significa, en la mayor\u00eda de la gente, dar lo que me sobra, el cinco que no quiero cargar en el bolsillo.<\/p>\n<p>No, la palabra limosna viene del lat\u00edn que significa \u201cacto de misericordia\u201d. Es cuando me duele ver que otro no tiene nada que no tiene qu\u00e9 comer y yo comparto lo que tengo.<\/p>\n<p>Por eso, hermanas y hermanos, con mucha alegr\u00eda, como nos pide Jes\u00fas, \u201ccuando ayunen l\u00e1vense la cara y p\u00f3nganse perfume en la cabeza, para que la gente los vea alegres\u201d.<\/p>\n<p>Esas caras tristes de ayuno no son del cristianismo. Nosotros estamos de fiesta hoy, la fiesta de la caridad, la fiesta del amor. Porque ceniza significa reconocer mi peque\u00f1ez, pero tambi\u00e9n reconocer la grandeza de mi hermano y tambi\u00e9n es conversi\u00f3n, mirar a Dios.<\/p>\n<p>No se olviden de lo que dice el Papa en su mensaje, tomado del Evangelio, \u201cen la medida que aumenta la maldad se enfr\u00eda el amor\u201d.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y vamos con mucho entusiasmo a recorrer este camino de conversi\u00f3n de la Cuaresma para llegar, Dios mediante, a vivir, intensamente, nuestra Pascua, la muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles de ceniza \/ Catedral Metropolitana de Monterrey \/ 14 de febrero del 2018 Hermanas y hermanos, gracias por venir a esta Catedral a celebrar conmigo<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4097,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4098,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096\/revisions\/4098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4097"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}