{"id":4082,"date":"2018-02-18T18:34:10","date_gmt":"2018-02-19T00:34:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=4082"},"modified":"2018-02-18T18:34:10","modified_gmt":"2018-02-19T00:34:10","slug":"un-unguento-para-sanar-las-heridas-de-mis-pecados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/un-unguento-para-sanar-las-heridas-de-mis-pecados\/","title":{"rendered":"\u00bfUn ung\u00fcento para sanar las heridas de mis pecados?"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA PENITENCIA<\/strong>, medicina para el alma.<\/p>\n<p><em>Catequesis (5 de 5) sobre el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de nuestros pecados, el sacerdote nos aconseja sobre algunos aspectos que el cree importantes para nuestra correcci\u00f3n y crecimiento espiritual, y antes de darnos la absoluci\u00f3n es necesario que declaremos de palabra nuestro arrepentimiento, la manera m\u00e1s sencilla y precisa es recitando el acto de contrici\u00f3n en cualquiera de sus dos formas:<\/p>\n<p><strong>FORMA 1:<\/strong><\/p>\n<p>P\u00e9same Dios m\u00edo y me arrepiento de todo coraz\u00f3n de haberte ofendido.<\/p>\n<p>P\u00e9same por el infierno que merec\u00ed y por el cielo que perd\u00ed;<\/p>\n<p>pero mucho mas me pesa porque pecando ofend\u00ed<\/p>\n<p>un Dios tan bueno y tan grande como T\u00fa;<\/p>\n<p>antes querr\u00eda haber muerto que haberle ofendido,<\/p>\n<p>propongo firmemente ayudado por tu divina gracia,<\/p>\n<p>no pecar mas y evitar las ocasiones pr\u00f3ximas de pecado. Am\u00e9n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FORMA 2:<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1or m\u00edo, Jesucristo, Dios y hombre verdadero,<\/p>\n<p>Creador, Padre, Redentor m\u00edo,<\/p>\n<p>por ser tu quien eres, bondad infinita<\/p>\n<p>y por que te amo sobre todas las cosas,<\/p>\n<p>me pesa de todo coraz\u00f3n haberte ofendido,<\/p>\n<p>tambi\u00e9n me pesa porque podr\u00edas castigarme con<\/p>\n<p>las penas del infierno.<\/p>\n<p>Animado con tu divina gracia, propongo firmemente<\/p>\n<p>nunca mas pecar, confesarme<\/p>\n<p>y cumplir la penitencia que me fuera impuesta,<\/p>\n<p>para el perd\u00f3n de mis pecados. Am\u00e9n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al terminar nuestro acto de contrici\u00f3n como parte importante del sacramento de la confesi\u00f3n, el sacerdote nos impone una penitencia. Acerca de esto el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica nos dice, en los n\u00fameros 1459 y 1460 lo siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>1459<\/em><\/strong> Muchos pecados causan da\u00f1o al pr\u00f3jimo. Es preciso hacer lo posible para repararlo (por ejemplo, restituir las cosas robadas, restablecer la reputaci\u00f3n del que ha sido calumniado, compensar las heridas). La simple justicia exige esto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s el pecado hiere y debilita al pecador mismo, as\u00ed como sus relaciones con Dios y con el pr\u00f3jimo. La absoluci\u00f3n quita el pecado, pero no remedia todos los des\u00f3rdenes que el pecado caus\u00f3. Liberado del pecado, el pecador debe todav\u00eda recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo m\u00e1s para reparar sus pecados: debe &#8220;satisfacer&#8221; de manera apropiada o &#8220;expiar&#8221; sus pecados. Esta satisfacci\u00f3n se llama tambi\u00e9n &#8220;penitencia&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>1460<\/em><\/strong> La penitencia que el confesor impone debe tener en cuenta la situaci\u00f3n personal del penitente y buscar su bien espiritual. Debe corresponder todo lo posible a la gravedad y a la naturaleza de los pecados cometidos. Puede consistir en la oraci\u00f3n, en ofrendas, en obras de misericordia, servicios al pr\u00f3jimo, privaciones voluntarias, sacrificios, y sobre todo, la aceptaci\u00f3n paciente de la cruz que debemos llevar. Tales penitencias ayudan a configurarnos con Cristo que, el \u00danico que expi\u00f3 nuestros pecados (Rm 3,25; 1 Jn 2,1-2) una vez por todas. Nos permiten llegar a ser coherederos de Cristo resucitado, &#8220;ya que sufrimos con \u00e9l&#8221; (Rm 8,17)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero nuestra satisfacci\u00f3n, la que realizamos por nuestros pecados, s\u00f3lo es posible por medio de Jesucristo: nosotros que, por nosotros mismos, no podemos nada, con la ayuda &#8220;del que nos fortalece, lo podemos todo&#8221; (Flp 4,13). As\u00ed el hombre no tiene nada de que pueda gloriarse sino que toda &#8220;nuestra gloria&#8221; est\u00e1 en Cristo&#8230;en quien satisfacemos &#8220;dando frutos dignos de penitencia&#8221; (Lc 3,8) que reciben su fuerza de \u00e9l, por \u00e9l son ofrecidos al Padre y gracias a \u00e9l son aceptados por el Padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La satisfacci\u00f3n o penitencia es uno de los actos del penitente que nunca debe faltar. Siempre que se nos imponga una penitencia en la confesi\u00f3n debemos de cumplirla de tal modo que el provecho que obtengamos del sacramento sea completo. Debemos cumplir la penitencia lo m\u00e1s pronto posible, cuando el sacerdote no determine con exactitud el tiempo del cumplimiento, de esta manera podremos evitar que se nos olvide.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antiguamente las penitencias sacramentales eran muy severas, en la actualidad son muy benignas. Pueden ser proporcionales a la gravedad de los pecados, sin embargo el sacerdote lo acomoda seg\u00fan nuestra situaci\u00f3n y lo que el considere m\u00e1s pertinente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es importante recalcar que la penitencia no es un \u201cpago\u201d por los pecados que hicimos, la misericordia que Dios nos tiene, ni con toda nuestra vida, ni con todos las acciones buenas que podr\u00edamos hacer la pagamos, es un don que necesitamos agradecer. Y hemos de considerar la penitencia m\u00e1s bien como una necesaria y modesta reparaci\u00f3n por la maldad que cometimos, como un ung\u00fcento medicinal para la salud de nuestra alma herida por nuestro propio pecado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si no cumplimos la penitencia de nuestra confesi\u00f3n anterior, es necesario que lo digamos en la siguiente para que de esta manera quede de manifiesto nuestra disposici\u00f3n a ir avanzando en nuestro camino de conversi\u00f3n. La penitencia se debe aceptar humildemente, sin regateos, ni negociaciones, y si llegase a ser demasiado dif\u00edcil de cumplir se debe manifestar antes de recibir la absoluci\u00f3n, para que el sacerdote confesor, si lo juzga prudente, la cambie.<\/p>\n<p>Con esta entrega concluimos \u00e9sta serie de 5 catequesis sobre el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n o confesi\u00f3n. Nuestra exposici\u00f3n ha abarcado los siguientes temas:<\/p>\n<p>CINCO CATEQUESIS SOBRE EL SACRAMENTO DE LA CONFESI\u00d3N<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfDios tendr\u00e1 misericordia de mis pecados? LA MISERICORDIA DE DIOS, una realidad que nos reconforta.<\/li>\n<li>\u00bfSabes hacer un examen de conciencia? EXAMINAR LA CONCIENCIA, reconocer distinguir y poner nombre a nuestros pecados.<\/li>\n<li>\u00bfSientes dolor por ofender a Dios? LA CONTRICI\u00d3N, principio de conversi\u00f3n.<\/li>\n<li>Y tu&#8230; \u00bfC\u00f3mo te confiesas? PROP\u00d3SITO DE ENMIENDA Y CONFESI\u00d3N, compromiso y exposici\u00f3n confiada.<\/li>\n<li>\u00bfUn ung\u00fcento para sanar las heridas de mis pecados? PENITENCIA, medicina para el alma.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada uno de los temas expuestos corresponde a las cinco cosas que la Iglesia ense\u00f1a se deben realizar para hacer una buena confesi\u00f3n: 1. Examen de conciencia, 2. Dolor de los pecados, 3. Prop\u00f3sito de enmienda, 4. Confesi\u00f3n de los pecados al sacerdote, 5. Cumplir la penitencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esperamos que estos art\u00edculos te ayuden a comprender mejor la pr\u00e1ctica, el sentido y el valor del sacramento de la Reconciliaci\u00f3n con Dios. \u00a1Que tengas una provechosa Cuaresma 2018!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA PENITENCIA, medicina para el alma. Catequesis (5 de 5) sobre el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n. 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