{"id":3779,"date":"2018-01-23T11:39:44","date_gmt":"2018-01-23T17:39:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=3779"},"modified":"2018-01-23T15:48:21","modified_gmt":"2018-01-23T21:48:21","slug":"lo-unico-que-lima-el-dolor-es-la-gratitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/lo-unico-que-lima-el-dolor-es-la-gratitud\/","title":{"rendered":"Lo \u00fanico que lima el dolor es la gratitud"},"content":{"rendered":"<p>Misa exequial Sra. Graciela Hortensia Orpinel de Hurtado, mam\u00e1 del Di\u00e1cono Permanente Luis Miguel Hurtado Orpinel \/ Catedral de Monterrey \/ 20 de enero del 2018<\/p>\n<p>Estimadas hermanas y hermanos. Primero, una palabra de consuelo, de solidaridad, a los hijos de la Sra. Hortensia por este hecho, sin duda, muy importante para sus vidas, esta despedida de su mam\u00e1. Gracias a los amigos, a los sacerdotes y di\u00e1conos que nos acompa\u00f1an en esta despedida.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios nos ayuda a asimilar este hecho, sin duda, doloroso a trav\u00e9s de dos bonitas im\u00e1genes. La primera, la de una despedida. Todos alguna vez hemos tenido que ser despedidos o hemos despedido a alguien, a un amigo, a una amiga, a un hijo, a una hija, al esposo, a la esposa.<\/p>\n<p>Todos sabemos c\u00f3mo en una despedida corren sentimientos muy distintos. Primero, uno comprende que es necesario. El que se va decide ir porque tiene algo importante que hacer, se va a estudiar, se va a trabajar, se va a vivir.<\/p>\n<p>La despedida es necesaria, pero tambi\u00e9n en una despedida est\u00e1 el sentimiento de esperanza. Nos volveremos a ver. Y eso es lo que en esta celebraci\u00f3n quiero que hagan suyo este sentimiento, es necesario partir y para todos es necesario.<\/p>\n<p>No podemos estar aqu\u00ed en el mundo de modo indefinido. Es necesario partir. Pero tambi\u00e9n hay algo bien importante, nos volveremos a ver. Primero porque es una ley ineludible de la vida, pero sobretodo porque tenemos esperanza. Como dice hoy el ap\u00f3stol san Pablo, \u201clo que vemos es pasajero, lo que no vemos es eternidad\u201d (cfr. 2 Cor 4, 18).<\/p>\n<p>Y en la fe tenemos que conjugar estas realidades y estos sentimientos. Es necesario que Hortensia se haya ido, pero tambi\u00e9n est\u00e1 la esperanza de volverse a ver. No sabemos c\u00f3mo, pero Cristo nos ha dado esta certeza de que no todo termina aqu\u00ed, de que hay esperanza de vida eterna.<\/p>\n<p>La segunda comparaci\u00f3n es la de la siembra que o\u00edmos en el Evangelio, y que tambi\u00e9n san Pablo la utilizar\u00e1 para explicar la esperanza de la Resurrecci\u00f3n. Dir\u00e1 Jes\u00fas con palabras bien apropiadas, \u201csi el grano de trigo no cae en la tierra, se siembra y muere queda infecundo, pero si se siembra y muere da mucho fruto\u201d (cfr. Jn 12, 24).<\/p>\n<p>As\u00ed es la vida, es como una siembra. Poco a poco va creciendo hasta que llega el momento de la cosecha. \u00bfNo es muy bonita una planta cuando est\u00e1 en su m\u00e1ximo verdor? Claro que s\u00ed, cuando florece a\u00fan m\u00e1s bella, pero cuando llega el momento de la cosecha, aunque parece que se marchita, nos da gusto porque ah\u00ed vienen los frutos.<\/p>\n<p>Piensen en una mata de ma\u00edz, cuando ya madura el grano la mata se seca, pero ah\u00ed vendr\u00e1n nuevos frutos, nuevas semillas. As\u00ed es la vida de nosotros, pareciera que se seca, pero viene la fertilidad, contin\u00faa la historia humana. San Pablo preguntaba \u201c\u00bfen qu\u00e9 se parece la semilla a la planta?\u201d (cfr.1 Cor 15, 35-53). En nada, pero no hay planta si no hay semilla. As\u00ed es, dice \u00e9l, la vida eterna.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se parece la vida a la que viene despu\u00e9s? Seguramente en nada, pero para que exista aquella, primero existe esta realidad humana que Dios ha querido. Solamente hay vida eterna para los que nacen en este mundo. Porque el mismo que nos crea es el mismo que nos salva y el mismo que nos lleva al Cielo.<\/p>\n<p>Vamos a pedir por la familia de la se\u00f1ora Hortensia. A los que ya se nos muri\u00f3 nuestra mam\u00e1 sabemos lo que se siente. As\u00ed ya sea uno grande de edad el sentimiento de orfandad permanece siempre. Porque Dios, en su proyecto creador, quiso que el hijo y la mam\u00e1 o la hija y la mam\u00e1 tuvieran una estrecha vinculaci\u00f3n. De tal modo que cuando nos separamos sentimos muy feo, duele mucho.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es momento de reconsiderar. \u00bfQu\u00e9 es lo que hace suave este tr\u00e1nsito? El sentimiento de gratitud. Lo \u00fanico que lima el dolor es la gratitud: \u201cGracias, mam\u00e1, por esto, por aquello, por traerme al mundo, por cuidarme\u201d. Y ese rosario de favores nunca termina, eso nos hace mucho bien, gratuidad, gratitud.<\/p>\n<p>A eso los invito a ustedes, los hijos de la Sra. Hortensia. \u201cTencha\u201d, como le dec\u00edan de cari\u00f1o. Hagan un repaso de gratitud y ver\u00e1n que recuperan paz y tranquilidad. La gratitud nos hace mirar al Cielo y tener esperanza.<\/p>\n<p>Por eso el banquete m\u00e1s importante de nuestra fe cat\u00f3lica es la Eucarist\u00eda, el agradecimiento que nos transporta el Cielo, que nos dice que aqu\u00ed hay un banquete, pero hay un banquete tambi\u00e9n en la eternidad. Aqu\u00ed hay una bonita relaci\u00f3n de amor entre padres e hijos, pero en el Cielo ser\u00e1 mucho mejor.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y recemos unos por otros, porque todos pasamos por esto o tenemos que pasar por esto. Sobretodo vamos a pedir para que el Se\u00f1or nos de la fe en el Cielo, en la eternidad. Nos hace mucha falta a todos, a los ni\u00f1os, a los j\u00f3venes, pero, de modo m\u00e1s urgente, a los que ya somos grandes de edad. Que el Se\u00f1or nos bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa exequial Sra. 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