{"id":3696,"date":"2018-01-18T08:46:22","date_gmt":"2018-01-18T14:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=3696"},"modified":"2018-01-18T08:46:22","modified_gmt":"2018-01-18T14:46:22","slug":"dios-les-de-la-fidelidad-perpetua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/dios-les-de-la-fidelidad-perpetua\/","title":{"rendered":"Dios les d\u00e9 la fidelidad perpetua"},"content":{"rendered":"<p>Profesi\u00f3n de votos perpetuos Comunidad Apost\u00f3lica Mar\u00eda siempre Virgen \/ 13 de enero del 2018<\/p>\n<p>Estimados hermanas y hermanos, hermanos sacerdotes: Queremos acompa\u00f1arlas a ustedes, las quince favoritas de Dios. Acompa\u00f1arlas, primero, con nuestro cari\u00f1o, con nuestra oraci\u00f3n, para que Dios les conceda vivir ese prop\u00f3sito que han manifestado.<\/p>\n<p>F\u00edjense c\u00f3mo Dios es providente. Las lecturas de este d\u00eda, que no han sido escogidas para esta ocasi\u00f3n, son bien oportunas. La Palabra de Dios nos habla de la vocaci\u00f3n. La vocaci\u00f3n de Sa\u00fal, rey de Israel (1 Sm 9,1-4.17-19; 10, 1a), y la vocaci\u00f3n de Lev\u00ed, que despu\u00e9s tendr\u00e1 el nombre de Mateo (Mc 2,13-17).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aprendemos de la Palabra del Se\u00f1or y poderla aplicar a la vida de todos los que estamos aqu\u00ed, y, de modo especial, para ustedes las quince favoritas de Dios? \u00bfQu\u00e9 encontramos en estas vocaciones? La vocaci\u00f3n de Sa\u00fal, la vocaci\u00f3n de san Mateo. Todas tienen algo en com\u00fan, pero tambi\u00e9n algo que las hace diferentes.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay en com\u00fan? Primero, la fragilidad humana de cada uno de ellos. Hoy el Se\u00f1or ha dicho, \u201che venido no por los que est\u00e1n sanos, sino por los que est\u00e1n enfermos; no he venido por los justos sino por los pecadores\u201d. Sa\u00fal, hombre fr\u00e1gil; Mateo hombre fr\u00e1gil. Ambos pecadores, ambos necesitados de la salud que solo sabe dar el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>A los dos el Se\u00f1or los mira, el Se\u00f1or los elige. A Sa\u00fal lo mira el profeta Samuel. A Mateo lo mira el Se\u00f1or Jes\u00fas. Es cierto, humanamente Sa\u00fal ten\u00eda todo para ser un gran rey en Israel. Ten\u00eda buena presencia, era trabajador e inteligente. Pero algo pas\u00f3, fue una vocaci\u00f3n fallida. Mateo, igualmente, visto por Jes\u00fas, elegido por \u00c9l, pero que, gracias a Dios, ese hombre se convierte en misionero y ap\u00f3stol de JesuCristo.<\/p>\n<p>F\u00edjense bien hermanas, c\u00f3mo en la vocaci\u00f3n se conjuntan dos realidades. Primero, la iniciativa de Dios. Dios que mira con compasi\u00f3n, Dios que llama con amor. Ese es el don de la vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or quiere tambi\u00e9n una respuesta. Una respuesta que se da de palabra, desde luego, pero que se da tambi\u00e9n con el coraz\u00f3n y la vida, una respuesta que no es de un momento sino de toda la vida.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fracaso Sa\u00fal? Porque se le olvid\u00f3 que Dios es el \u00fanico Se\u00f1or. \u00c9l, envuelto en los sentimientos de poder, descuida aquello que Dios le ha encomendado: amar, querer y servir a su pueblo. El que es visto por Dios despu\u00e9s solo se mira a s\u00ed mismo y acaba con el proyecto de Dios. Tendr\u00e1 que ser sustituido. David ser\u00e1 el sucesor.<\/p>\n<p>Pero en el caso de Mateo las cosas son diferentes, porque Mateo, desde el principio, reconoce que Cristo lo ha llamado gratuitamente, que \u00e9l no lo merece, que \u00e9l no tiene todas las cualidades que pudieran ser el motivo de la llamada. Sino que se sabe enfermo y pecador.<\/p>\n<p>Y esa conciencia que le acompa\u00f1\u00f3 siempre, lo llevar\u00e1 en su Evangelio a presentar dos cosas bien importantes: la vocaci\u00f3n es vivir siempre en la presencia de Dios, en el amor a Jesucristo, pero tambi\u00e9n \u00e9l aprende que la vocaci\u00f3n se vive en comunidad, en la Iglesia.<\/p>\n<p>El que se queda hospitario se autodestruye. \u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 a Sa\u00fal? Se encerr\u00f3 en el c\u00edrculo de \u00e9l mismo, el poder le ceg\u00f3, no mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l mismo, se hizo narcisista. El Papa Francisco dice ahora, se hizo \u201cautorreferencial\u201d, es decir, todo lo puso en orden de \u00e9l.<\/p>\n<p>En cambio, Mateo es consciente de que su vocaci\u00f3n es para vivir en comunidad y por eso su Evangelio tiene las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas sobre la Iglesia. Es el evangelista de la Iglesia.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed va poniendo todo lo que es y significa vivir en una comunidad: Primero, la capacidad que debe tener la comunidad de corregirse, pero tambi\u00e9n de que la comunidad, adem\u00e1s de corregirse mutuamente, tiene que aspirar al amor y la caridad.<\/p>\n<p>Hermanas, el Se\u00f1or las ha llamado en su benevolencia. Nunca deben olvidar su fragilidad, son pecadoras, son enfermas, pero, gracias a Dios, \u00e9l perdona y sana. Todos llevamos en nosotros esa ra\u00edz, ese pecado original, que fue perdonado, pero que queda en nosotros la concupiscencia, los deseos no correctos en la vida, el ego\u00edsmo. El Se\u00f1or, en medio de todo eso, las llama, las elige, las quiere mucho.<\/p>\n<p>Tienen que entablar en su vida un combate espiritual. Sa\u00fal perdi\u00f3 el combate con sigo mismo, perdi\u00f3 la fidelidad a Dios. En cambio, Mateo supo llevar adelante el combate cotidiano. La vocaci\u00f3n exige combatir todos los d\u00edas contra el propio ego\u00edsmo, contra el pecado, contra la enfermedad espiritual y ponerse y disponerse a servir al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, adem\u00e1s de tener nuestra mirada fija en Jes\u00fas, tenemos que mirar a la Virgen Mar\u00eda. Ella es el modelo de toda vocaci\u00f3n, ella se sinti\u00f3 llamada por Dios. En su peque\u00f1ez, se sinti\u00f3 querida por Dios, llena de gracia, llena de amor. Pero ella tambi\u00e9n tuvo que llevar adelante el combate de la fe.<\/p>\n<p>Tenemos tambi\u00e9n la imagen de san Miguel. San Miguel siempre nos recuerda el combate contra el mal y contra el maligno. \u00bfC\u00f3mo se combate? Sabiendo que solo Dios es Dios. Eso significa Miguel: \u00bfQui\u00e9n es Dios? Solo el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Cuando, como Sa\u00fal, la persona quiere construir su vida como si fuera Dios, la destruye. Sa\u00fal termin\u00f3 siendo un hombre solitario. Pero cuando uno lucha en el combate en la fidelidad cotidiana los resultados son otros.<\/p>\n<p>Uno se siente parte de la comunidad y parte de la Iglesia. Si una religiosa se va quedando solitaria, se le olvida que le pertenece a Cristo y que es parte de una comunidad, primero, peque\u00f1a, la de su propia congregaci\u00f3n, pero que es tambi\u00e9n parte de la Iglesia.<\/p>\n<p>Si eso se le olvida la vocaci\u00f3n languidece, se seca. Porque el alimento espiritual viene de Cristo, por su Palabra, por la Eucarist\u00eda. Pero tambi\u00e9n la vocaci\u00f3n se alimenta en la comunidad, porque ning\u00fan cristiano, ning\u00fan consagrado, ning\u00fan sacerdote, ha sido llamado para estar solo, sino para ser parte del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Vamos a pedir mucho por ustedes, el combate es muy dif\u00edcil, pareciera una guerra desigual, el mundo parece m\u00e1s poderoso que nosotros. Pero, con la gracia de Dios podemos salir adelante.<\/p>\n<p>Quisiera, aunque ya no lo ver\u00e9, que ustedes sean religiosas durante toda la vida, sean conscientes de esta llamada y estos votos a perpetuidad. Pero mucho cuidado, el mundo tiene tambi\u00e9n sus propias trampas, pero con la gracia de Dios y con \u00e1nimo alegre y positivo esperamos que ustedes sean exitosas en la fe como san Mateo y que no tengan una vocaci\u00f3n fallida como Sa\u00fal. Que Dios las bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Profesi\u00f3n de votos perpetuos Comunidad Apost\u00f3lica Mar\u00eda siempre Virgen \/ 13 de enero del 2018 Estimados hermanas y hermanos, hermanos sacerdotes: Queremos acompa\u00f1arlas a ustedes, las<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3704,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3696"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3707,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696\/revisions\/3707"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}