{"id":3513,"date":"2017-12-24T16:32:22","date_gmt":"2017-12-24T22:32:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=3513"},"modified":"2017-12-24T16:32:22","modified_gmt":"2017-12-24T22:32:22","slug":"con-un-simple-saludo-contagiamos-la-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/con-un-simple-saludo-contagiamos-la-alegria\/","title":{"rendered":"Con un simple saludo contagiamos la alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Misa y posada en colonia Garza Nieto, Monterrey \/ 21 de diciembre del 2017<\/p>\n<p>Me da mucho gusto venir con ustedes a celebrar en este tiempo navide\u00f1o. Tengo este compromiso y lo hago con mucho gusto. La Navidad es un tiempo muy bonito, es como una invitaci\u00f3n a so\u00f1ar. Es aprender a ver las cosas buenas y bellas que hay en el mundo y que nosotros podemos tocar y alcanzar.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios hoy nos puso dos ejemplos de lo que es el amor y el cari\u00f1o, y que ustedes y yo podemos apreciar. En la primera lectura (Cant 2,8-14) se habl\u00f3 del amor de una mujer a su esposo y de un esposo a su mujer. Cu\u00e1ntas cosas bonitas se dice uno a otro. C\u00f3mo con palabras tiernas y dulces se hace presente el cari\u00f1o y el afecto.<\/p>\n<p>Ah\u00ed tenemos una ense\u00f1anza sobre c\u00f3mo aprender a hablar con m\u00e1s cari\u00f1o a las personas que est\u00e1n a nuestro lado. A veces, estamos muy cansados, enojados, fastidiados. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tienen que sufrir los que est\u00e1n cerca? \u00bfPor qu\u00e9 voy a molestar a quien vive en la casa? \u00bfPor qu\u00e9 tengo que usar palabras rasposas para dirigirme a ellos?<\/p>\n<p>Hay que tener este pensamiento: \u00bfC\u00f3mo hago feliz a los que est\u00e1n conmigo? Eso es Navidad, es un desaf\u00edo a vivir el cari\u00f1o y la ternura. Se fijaron c\u00f3mo se hablaron en la lectura del Cantar de los cantares. Le dice el esposo a la esposa, \u201camada m\u00eda, despierta, ya paso el invierno, ya comienza a haber flores en el campo\u201d. Ese aprendizaje lo podemos tener todos. Ustedes, cuando les hablan a sus hijos, a sus hijas, cuando le hablan al que viven con ustedes. Qu\u00e9 ense\u00f1anza tan buena y necesaria.<\/p>\n<p>La segunda, saber saludar. Se fijaron c\u00f3mo llega la Virgen Mar\u00eda a la casa de su prima Isabel y la saluda (Lc 1,39-45). Cuando ella recibe el saludo, se emociona tanto que el ni\u00f1o que lleva en su seno tambi\u00e9n percibe la alegr\u00eda de su mam\u00e1, y se mueve en el vientre de su mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se puede contagiar la alegr\u00eda y con algo muy sencillo que no cuesta dinero? Saludar. \u00bfQu\u00e9 dinero nos cuesta saludar con cari\u00f1o? No perdemos nada, ganamos mucho. Solo que, a veces, uno se va mal acostumbrando a no saludarse. Hay un ABC de la pastoral: un saludo y una sonrisa. Eso no cuesta dinero, pero qu\u00e9 dif\u00edcil que salga del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso se tiene que permitirle a Dios que estemos tranquilos, serenos, para poder tomar en cuenta al que est\u00e1 ah\u00ed. Porque, a veces, uno anda tan preocupado o pensativo que ni cuenta se da de que ah\u00ed pasa otra persona. \u00bfA caso no es bonito que, en la banqueta, se saluden conocidos o no conocidos?<\/p>\n<p>Eso da alegr\u00eda. Se agradece un saludo. Es lo que hace la Virgen Mar\u00eda. Y luego, cuando venga Jes\u00fas a predicar, siempre har\u00e1 cosas que no cuestan dinero y que son las m\u00e1s bonitas. Lo m\u00e1s bonito ni se compra ni se vende, solo se regala.<\/p>\n<p>Vamos a pedirle este regalo al Ni\u00f1o Dios. Hacemos la vida un poquito m\u00e1s agradable. De por s\u00ed ya est\u00e1 dura y nosotros todav\u00eda le podemos un ingrediente m\u00e1s malo, no se vale. Ustedes, pap\u00e1s y mam\u00e1s, esposas y esposos, comadres, vecinos, vamos a hablarnos con respeto, sin tanto insulto.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante un saludo. Como el que Mar\u00eda le hizo a su prima Isabel. Se fijaron c\u00f3mo despu\u00e9s del saludo, brotaron cosas muy bonitas. Isabel le dice, \u201cbendito el fruto de tu vientre, bendita t\u00fa, Mar\u00eda\u201d. Porque cuando uno se saluda ve las cosas buenas de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El saludo es una bendici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es una bendici\u00f3n? \u201cBen-decir\u201d, decir algo bueno. Decir algo bonito. El que saluda bendice. F\u00edjense que en el pueblo de Israel se saludaban con esta palabra: Shalom, la paz, la salud est\u00e9 contigo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed en M\u00e9xico tambi\u00e9n decimos \u201clas saludes\u201d, le deseo que est\u00e9 bien, que est\u00e9 sano y contento. Nos llevamos esa ense\u00f1anza tan simple y sencilla, pero tan necesaria. Porque a todos nos hace bien saludarnos, desearnos la paz desear, la salud.<\/p>\n<p>El saludo es una bendici\u00f3n, no una maldici\u00f3n. Que Dios los ayude mucho a todos, que so\u00f1emos siempre que las cosas pueden ser mejor para el a\u00f1o 2018. Tengan esperanza, que el a\u00f1o 2018 ser\u00e1 de m\u00e1s bendiciones. Que Dios los bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa y posada en colonia Garza Nieto, Monterrey \/ 21 de diciembre del 2017 Me da mucho gusto venir con ustedes a celebrar en este tiempo<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3516,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3513"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3513"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3517,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3513\/revisions\/3517"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}