{"id":3378,"date":"2017-12-10T15:57:29","date_gmt":"2017-12-10T21:57:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=3378"},"modified":"2017-12-10T15:58:36","modified_gmt":"2017-12-10T21:58:36","slug":"cuando-lloramos-recibimos-como-juan-diego-el-consuelo-de-la-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/cuando-lloramos-recibimos-como-juan-diego-el-consuelo-de-la-virgen-maria\/","title":{"rendered":"Cuando lloramos recibimos como Juan Diego el consuelo de la Virgen Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Fiesta patronal parroquia San Juan Diego, Escobedo \/ 10 de diciembre del 2017<\/p>\n<p>Estimadas hermanas y hermanos: con mucho gusto vengo a celebrar con ustedes la fiesta de San Juan Diego, el mensajero de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Al celebrar esta fiesta creo que todos los mexicanos nos sentimos muy honrados y representados por San Juan Diego. \u00c9l es el mexicano n\u00famero uno. Y n\u00famero uno, no por m\u00e9ritos humanos, sino porque la Virgen Mar\u00eda lo escogi\u00f3 para darnos un mensaje lleno de amor y ternura.<\/p>\n<p>Escuchamos hoy del profeta Isa\u00edas (40,1-5.9-11) unas palabras muy alentadoras, \u201cno volver\u00e1n a llorar\u201d. As\u00ed lo promete el Se\u00f1or, es una promesa suya. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no ha tenido que llorar? Es m\u00e1s, hay momentos en el que es inevitable hacerlo: el d\u00eda que nacemos y, nuestros familiares, el d\u00eda de nuestra muerte. No solo eso, sino que nuestra vida es, a veces, tan dif\u00edcil que luego lloramos por alguna necesidad, por problemas afectivos en casa, por tantas cosas. \u00bfQui\u00e9n no ha llorado? Todos hemos llorado alguna vez o muchas veces.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or sabe que cuando estamos muy tristes, muy desalentados y, sobre todo, cuando nos sentimos menos, cuando tenemos baja la estima. C\u00f3mo nos hace bien el cari\u00f1o de mam\u00e1, es el regalo m\u00e1s bonito que recibe Juan Diego ante un mundo que divide a la gente en muchas categor\u00edas: blancos y de piel oscuras, ricos y pobres, inteligentes y otros que no tuvieron la oportunidad de prepararse.<\/p>\n<p>Cuando se divide as\u00ed el mundo hay mucho llanto y dolor. San Juan Diego supo lo que es ser maltratado, humillado. Parte de un pueblo que no era visto en su categor\u00eda humana. San Juan Diego tambi\u00e9n llor\u00f3. A veces con l\u00e1grimas f\u00edsicas, naturales. Muchas otras con ese llanto que es m\u00e1s doloroso, cuando no salen l\u00e1grimas, que se lleva el dolor muy profundo. San Juan Diego supo lo que es ese dolor y sufrimiento.<\/p>\n<p>Por eso la Virgen Mar\u00eda le dice, \u201c\u00bfno estoy yo aqu\u00ed que soy tu Madre? \u00bfNo corres bajo mi cuenta?\u201d Palabras que cambian la vida. Como cuando nuestra mam\u00e1 est\u00e1 cerca de nosotros. Siempre, por eso, la orfandad es una experiencia muy dura, que ni siquiera puedo imaginarla. Porque, gracias a Dios, yo tuve mam\u00e1, hasta hace siete a\u00f1os. Pero tambi\u00e9n conozco historias de mucho dolor por no tener mam\u00e1. Por eso es muy importante esta relaci\u00f3n Mam\u00e1 e hijo, es lo \u00fanico que puede consolar.<\/p>\n<p>El Evangelio (cfr. Mc 1,1-8) lo dijo bellamente, \u201cCristo mir\u00f3 a la multitud que ten\u00eda dolencias y sufrimientos y se compadeci\u00f3 de ellas, porque los vio como ovejas sin pastor, y se puso a ense\u00f1arles\u201d, les dirigi\u00f3 una palabra. Cuando uno est\u00e1 triste, c\u00f3mo nos hace bien una palabra sincera, una palabra tierna, una palabra sencilla.<\/p>\n<p>Como cuando la Virgen le dijo a San Juan Diego con palabras sencillas y cargadas de afecto, as\u00ed tambi\u00e9n Jes\u00fas le ense\u00f1aba a la multitud, como un pastor que ama a sus ovejas. Jes\u00fas dice, &#8220;Yo soy el buen pastor, mis ovejas me escuchan y conocen mi voz\u201d (Jn 10, 11). Conocen la voz de Jes\u00fas, una voz que es cierta, honesta y verdadera.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto bien nos hace una palabra cari\u00f1osa, una palabra sincera. Porque, a veces, andar en la calle es como andar en la selva, solo maltratos, solo palabras mal sonantes, poco afecto, poco respeto. Cuando hay alguien que nos habla bien, que nos dirige una palabra cari\u00f1osa, respetuosa, nos hace mucho bien, nos hace sentirnos bien.<\/p>\n<p>Por eso, ustedes pap\u00e1s, sepan combinar la exigencia con el cari\u00f1o. Exigir, pero tambi\u00e9n hablar con cari\u00f1o y respeto a sus hijos. Tambi\u00e9n ustedes muchachos, traten a los dem\u00e1s con respeto y cari\u00f1o, que no sean solo palabras insolentes, agresivas, sino, honestas, sinceras. Yo les dec\u00eda, hace tres a\u00f1os en la carta pastoral, que hay un ABC de la pastoral: un saludo y una sonrisa que tenemos que fomentar en nuestra familia, en nuestras calles y, desde luego, en nuestra parroquia.<\/p>\n<p>Imitemos a la Virgen Mar\u00eda que conquista el coraz\u00f3n de Juan Diego con palabras dulces, con palabras llenas de amor. Y por eso San Juan Diego, una vez que la conoci\u00f3 y la sinti\u00f3 cercana, jam\u00e1s se separ\u00f3 del Tepeyac, porque entend\u00eda que la Virgen Mar\u00eda es su Mam\u00e1.<\/p>\n<p>Las palabras del profeta pueden ser una verdad, \u201cno volver\u00e1s a llorar\u201d, pero si lloramos, el Se\u00f1or nos conceda un cari\u00f1o materno, un cari\u00f1o de verdaderos amigos, para que podamos salir adelante, para que ese valle de l\u00e1grimas lo podamos caminar con la ayuda de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga y que, en esta comunidad, se sienta el afecto de la Virgen Mar\u00eda, que cada uno se sienta como Juan Diego. Porque, ustedes y yo, somos Juan Diego, que nos quiere much\u00edsimo y nos dice, \u201c\u00bfno estoy yo aqu\u00ed que soy tu Madre? \u00bfno corres por mi cuenta?\u201d Son palabras para nosotros. Que Dios los bendiga y que siempre experimenten de la Virgen Mar\u00eda el calor para que podamos sacar lo amargoso y podamos tratarnos bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fiesta patronal parroquia San Juan Diego, Escobedo \/ 10 de diciembre del 2017 Estimadas hermanas y hermanos: con mucho gusto vengo a celebrar con ustedes la<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3375,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3378"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3378"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3378\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3383,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3378\/revisions\/3383"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}