{"id":2860,"date":"2017-10-27T14:51:21","date_gmt":"2017-10-27T19:51:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=2860"},"modified":"2017-10-27T14:51:21","modified_gmt":"2017-10-27T19:51:21","slug":"esforcemonos-por-ser-acreditados-por-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/esforcemonos-por-ser-acreditados-por-dios\/","title":{"rendered":"Esforc\u00e9monos por ser acreditados por Dios"},"content":{"rendered":"<p>70 aniversario FIME \/ Catedral de Monterrey \/ 23 de octubre del 2017<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas fieles laicos, hermanos sacerdotes:<\/p>\n<p>Con mucho gusto he venido a compartir con ustedes la alegr\u00eda de esta historia tan bella de su facultad. 70 a\u00f1os de formar profesionistas, para que, a trav\u00e9s de ese servicio profesional, desarrollen y crezcan en todo aquello que hace grande al ser humano, en sus virtudes y en sus anhelos de eternidad.<\/p>\n<p>En esta Eucarist\u00eda hemos o\u00eddo las lecturas que corresponden a esta jornada. Quiero decirles dos cosas, a prop\u00f3sito de esta Palabra providencial de Dios. La primera, la acreditaci\u00f3n de una persona la da la fe. Es cierto, nos acreditan nuestras capacidades, nuestra formaci\u00f3n profesional, el desarrollo de todo aquello que aprendemos en la vida, aquello que vivimos en casa con nuestras familias. Pero hay una acreditaci\u00f3n superior, que es la acreditaci\u00f3n que da Dios al ser humano. Como lo hizo con Abraham, a quien acredit\u00f3 por su fe, as\u00ed tambi\u00e9n hoy dice, san Pablo, \u201cdel mismo modo ustedes tambi\u00e9n pueden ser acreditados por Dios\u201d (cfr. Rm 4, 20-25).<\/p>\n<p>Hoy en todo el mundo acad\u00e9mico, educativo, profesional, se pide acreditar, certificar que todo aquello que se estudia, que se practica, que todo aquello que ense\u00f1a la universidad, est\u00e9 a la altura de la historia humana. Si en esas cosas se requiere certificaci\u00f3n, es decir, la certeza de que est\u00e1s bien, la seguridad de que eres una persona correcta y que eres un profesional capacitado, es importante su certificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or certific\u00f3 al hombre m\u00e1s importante de la historia de la fe humana: Abraham. Abraham fue acreditado por su fe. Y \u00bfen qu\u00e9 consisti\u00f3 su acreditaci\u00f3n? Se puso a caminar en la aventura de la fe. \u00c9l no ten\u00eda las cosas seguras, no ten\u00eda una bola de cristal para saber qu\u00e9 continuaba en su vida, cu\u00e1l ser\u00eda el final de su trayecto humano.<\/p>\n<p>Pero, confiando en el Se\u00f1or, se dej\u00f3 acompa\u00f1ar por \u00c9l y pudo responder a la fe. Porque la fe es caminar con una certeza en medio de la incertidumbre humana. Dice el autor de la carta a los hebreos, \u201cla fe es la prueba de las realidades que no se ven, es aquello que nos da la seguridad de que existe\u201d (Hb 11,1).<\/p>\n<p>Por eso, el Se\u00f1or les invita a ustedes que, de una manera u otra participan de la riqueza de profesional de FIME, a caminar, a no quedar satisfechos con los logros alcanzados, sino ponerse, como Abraham, en esta aventura, en este camino siempre de querer explorar la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>El segundo pensamiento lo o\u00edmos en el santo Evangelio. El Se\u00f1or habla acerca del dinero, de la avaricia, de la codicia (Cfr. Lc 12, 13-21). Dice el Se\u00f1or que la riqueza de una persona no est\u00e1 en los bienes que posee. Qu\u00e9 importante es para un profesionista, para un padre de familia, para un miembro de la sociedad, saber darle su lugar al dinero. Es cierto, nos preparamos, nos capacitamos siempre con el natural deseo de mejorar econ\u00f3micamente, de tener m\u00e1s recursos para vivir, para que la familia pueda desarrollarse plenamente.<\/p>\n<p>Pero, el dinero no es todo, peor a\u00fan, la avaricia. Ese deseo desordenado del dinero que lleva a cometer much\u00edsimos errores en la vida. La avaricia, la ambici\u00f3n y la codicia pueden llevar, incluso, al asesinato, al robo, al equ\u00edvoco en la vida. Un profesional que sabe darle su lugar al dinero, que tiene como criterio siempre la honestidad, las cualidades \u00e9ticas y morales, podr\u00e1 salir adelante. Dec\u00eda el Papa Benedicto XVI, \u201cportarse bien es la mejor ganancia\u201d. Vivir en la caridad y en la verdad es el mejor resultado.<\/p>\n<p>Quiero animar a quienes dirigen esta facultad a ponerse en camino, con ganas de servir, de crecer, de actualizarse. Tanto bien le hace la tecnolog\u00eda a nuestro mundo. Dec\u00eda el Concilio Vaticano II que, \u201centre las cosas m\u00e1s maravillosas que puede hacer el hombre es la tecnolog\u00eda\u201d (cfr. Inter Mirifica, 1).<\/p>\n<p>Pero todo esto siempre tiene que estar acompa\u00f1ado por una acreditaci\u00f3n superior, la de la fe, la del caminar en la voluntad de Dios, el no olvidar que la vida tiene un t\u00e9rmino. Como se lo dijo a aquel hombre que una vez ten\u00eda la fortuna, crey\u00f3 que ya hab\u00eda llegado a la meta. Y le dice el Se\u00f1or, \u201choy mismo tienes que morir\u201d (cfr. Lc 12, 20). Es bueno siempre que en todos nuestros afanes humanos, en nuestras luchas del caminar, no olvidemos que todos estamos llamados a la eternidad, de que aqu\u00ed tenemos que luchar por ser buenos, por ser mejores, por ser acreditados por Dios. Pero, tambi\u00e9n, no podemos olvidar de que tenemos una carrera y un examen final ante el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga. Me da gusto que 4 de los sacerdotes que concelebran conmigo hayan sido egresados de la facultad, aunque, seguramente, son m\u00e1s. As\u00ed es que felicidades a todos. Estamos muy contentos con la labor que hace la UNI y FIME en favor de Nuevo Le\u00f3n y de M\u00e9xico. Pidamos mucho a Dios para que esto se prolongue. Caminen seg\u00fan Dios y obtengan todo lo mejor que puedan recibir en este mundo. No dejen de pensar en Dios. Siempre, para ser personas plenas, d\u00e9jense acreditar por el Se\u00f1or a trav\u00e9s de la fe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>70 aniversario FIME \/ Catedral de Monterrey \/ 23 de octubre del 2017 Hermanos y hermanas fieles laicos, hermanos sacerdotes: Con mucho gusto he venido a<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2848,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2860"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2860"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2865,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2860\/revisions\/2865"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}