{"id":1880,"date":"2017-08-05T14:35:42","date_gmt":"2017-08-05T19:35:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1880"},"modified":"2017-08-05T14:35:42","modified_gmt":"2017-08-05T19:35:42","slug":"miraran-a-dios-aunque-nos-miren-a-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/miraran-a-dios-aunque-nos-miren-a-nosotros\/","title":{"rendered":"Mirar\u00e1n a Dios aunque nos miren a nosotros"},"content":{"rendered":"<p>Toma de posesi\u00f3n Pbro. Carlos Alberto Santos Garc\u00eda, Parroquia San Juan Bosco, Monterrey.<\/p>\n<p>4 de agosto del 2017.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gracias, hermanas y hermanos, por estar en esta Eucarist\u00eda en la que entregamos la misi\u00f3n de acompa\u00f1arlos al padre Carlos y tambi\u00e9n, a quien iniciar\u00eda como vicario parroquial, el padre Miguel Flores, quien acompa\u00f1ar\u00e1, junto con el padre Ernesto M\u00fazquiz, al padre Carlos al servicio en esta comunidad. Aprovecho para agradecer el servicio prestado al padre Gerardo y al padre Seraf\u00edn que est\u00e1n con nosotros. Gracias, hermanas y hermanos, que nos acompa\u00f1an de la Parroquia de la Natividad del Se\u00f1or, en Santa Catarina, en la que en estos \u00faltimos meses estuvo sirvi\u00e9ndoles el padre Carlos. Agradezco, de manera especial, a los fieles de esta comunidad parroquial. Gracias a todos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1885 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco2-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/p>\n<p>Bonita coincidencia, en el que este d\u00eda el padre Carlos inicia su misi\u00f3n, estemos haciendo memoria del p\u00e1rroco m\u00e1s ilustre de la Iglesia moderna, san Juan Mar\u00eda Vianney, a quien hoy la Iglesia recuerda con cari\u00f1o y es siempre propuesto como modelo de vida cristiana, pero, sobre todo, de vida sacerdotal. Si el padre Carlos quiere saber cu\u00e1l es el camino de un ministro de la Iglesia, basta seguirle la pista a san Juan Mar\u00eda Vianney.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Iglesia resume hoy, en una frase, el ministerio de san Juan Mar\u00eda Vianney: su celo pastoral, que ahora decimos, \u201ccaridad pastoral\u201d. Ese celo que hace que una persona se entregue plenamente a Cristo y a la Iglesia. Cuando se tiene verdadero celo y caridad, toda la vida, los pensamientos, las palabras, los sentimientos y la voluntad, toda ella se centra en la persona querida y amada. La parroquia, como comunidad de fieles, tiene que ser la raz\u00f3n, el motivo de la vida y ministerio de un sacerdote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Iglesia, con mucha raz\u00f3n, compara siempre a la comunidad con la esposa. En cierta medida, el ministerio sacerdotal siempre es un ministerio esponsal, como el amor que se deben tener el hombre y la mujer, el esposo y la esposa. Por esa raz\u00f3n los obispos llevamos un anillo, para recordar este matrimonio en el amor, en el compromiso que un sacerdote hace con la Iglesia, al estilo del matrimonio de Cristo con su Iglesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este celo, que lo abarca todo, que lo concentra todo, hace que no haya otro motivo, otra raz\u00f3n de vivir y entregarse al Se\u00f1or. \u00bfEn qu\u00e9 se mostr\u00f3 el celo de san Juan Mar\u00eda Vianney por entregarse a su comunidad? Muy sencillo: Rezar, sacrificarse, celebrar la misa, predicar el domingo, confesar y atender la catequesis de ni\u00f1os y j\u00f3venes. Parece una agenda bastante sencilla, pero \u00e9sta es m\u00e1s que suficiente para servir al pueblo de Dios. Cuando san Juan Mar\u00eda Vianney viv\u00eda su ministerio no es que en aquella \u00e9poca todo sea f\u00e1cil. A \u00e9l le toca un cambio, una crisis cultural en el que, como siempre, la Iglesia es mal vista, los sacerdotes son despreciados y, en esas circunstancias, san Juan Mar\u00eda Vianney, se entrega con celo a su ministerio.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1883 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco4-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/p>\n<p>Es cierto, hoy la agenda de un sacerdote abarca muchas realidades que, a lo mejor, en aqu\u00e9lla \u00e9poca no eran necesarias, porque la gente llevaba una vida m\u00e1s o menos cristiana, los pap\u00e1s cumpl\u00edan con el deber de transmitir la fe a sus hijos. Ahora tenemos que multiplicar los momentos de catequesis para ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos. Eso hace que se multipliquen las tareas y la urgencia de la presencia del sacerdote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, en medio de este mundo tan complicado, de esta agenda tan ajetreada, nunca debe perder el sacerdote el hilo conductor de su vida y de su ministerio. Siempre, como en la \u00e9poca de san Juan Mar\u00eda Vianney, el sacerdote est\u00e1 llamado a llevar una vida espiritual intensa de oraci\u00f3n. El sacerdote est\u00e1 invitado a llevar una vida austera, como la quiere el Se\u00f1or, y, al mismo, una entrega incansable a su propio ministerio, a celebrar la Eucarist\u00eda y a confesar, a reconciliar al pueblo con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1881 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco1-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/p>\n<p>Hoy, la Palabra de Dios nos presenta dos ense\u00f1anzas. La primera y la m\u00e1s agradable: las celebraciones (Cfr. Lv 23, 1-37). Israel tiene su agenda vital en la liturgia. Hoy se enumeraban las fiestas m\u00e1s importantes de Israel: el s\u00e1bado, la pascua, pentecost\u00e9s, la expiaci\u00f3n, los campamentos. Toda la vida del pueblo en una fiesta continua con el Se\u00f1or. Tambi\u00e9n da la agenda para el sacerdote. La Eucarist\u00eda es la que marca nuestra agenda. No s\u00f3lo porque tengamos nada m\u00e1s que celebrar, no. La Eucarist\u00eda nos lleva a preparar y nos lleva a vivirla, es el punto de llegada y el punto de partida. Por eso la Eucarist\u00eda es lo que marca la vida de una parroquia. Tanto es as\u00ed, que, donde no hay Eucarist\u00eda no hay parroquia porque la Iglesia no queda plenamente visible en la presencia del Se\u00f1or. Las fiestas lit\u00fargicas, el a\u00f1o lit\u00fargico marca la vida del sacerdote y de la comunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Segundo, el santo Evangelio nos plantea un problema: \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil anunciar el Evangelio! \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil estar y al mismo tiempo ser escuchado! Cuando Jes\u00fas anuncia el Evangelio la gente se queda extra\u00f1ada: \u201c\u00bfde d\u00f3nde saca sabidur\u00eda? \u00bfno es, acaso, el hijo de un carpintero?\u201d (cfr. Mt 13, 54-55), y no lograban entenderlo porque, hermanas y hermanos, el ministerio que, al mismo tiempo hace aparecer nuestra humanidad, tiene tambi\u00e9n un rasgo de divinidad. Hay algo que est\u00e1 a la mano, pero hay algo que viene del cielo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, cuando el sacerdote desempe\u00f1a su tarea en la comunidad es muy importante que el pueblo de Dios pueda trascender lo que ve, que pueda ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que, humanamente, significa para \u00e9l el sacerdote. Compartimos con ustedes todo, somos de carne y hueso, pero, al mismo tiempo, somos sacramento de Cristo m\u00e1s all\u00e1 de nuestros m\u00e9ritos y cualidades. Como a Jes\u00fas, lo humano puede, a veces, empa\u00f1ar lo divino. Si en Cristo, que era un hombre perfecto, bueno, Santo de los santos, encontraron dificultades para descubrir en \u00c9l la presencia divina, \u00bfqu\u00e9 puede ser de nosotros?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1882 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/SJnBosco5-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/p>\n<p>En la gracia de Dios, ustedes, con el cari\u00f1o de la Iglesia y de Cristo, podr\u00e1n ir m\u00e1s all\u00e1: o\u00edr la Palabra de Dios que les viene a trav\u00e9s de nosotros. Mirar\u00e1n a Dios aunque nos miren a nosotros, creer\u00e1n en Dios aunque, a veces, por alg\u00fan detalle, no podamos hacer presente el misterio de Dios. Hermanas y hermanos, gracias porque aman a Cristo. Gracias porque quieren a su Iglesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vamos a pedir para que, el padre Carlos y los dos sacerdotes que hacen equipo con \u00e9l, puedan llevar adelante, con entusiasmo, con celo y con caridad pastoral, su ministerio. Los encomendamos hoy a san Juan Mar\u00eda Vianney, el modelo de todo sacerdote y de todo p\u00e1rroco. No dejen de rezar por nosotros para que, en la medida que Dios lo quiera y nosotros pongamos de nuestra parte, podamos ser presencia de Cristo en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Que Dios los bendiga!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toma de posesi\u00f3n Pbro. Carlos Alberto Santos Garc\u00eda, Parroquia San Juan Bosco, Monterrey. 4 de agosto del 2017. &nbsp; Gracias, hermanas y hermanos, por estar en<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1884,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1880"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1886,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880\/revisions\/1886"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}