{"id":18532,"date":"2026-09-21T12:38:35","date_gmt":"2026-09-21T18:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=18532"},"modified":"2026-09-21T12:38:35","modified_gmt":"2026-09-21T18:38:35","slug":"arzobispo-de-monterrey-llama-a-vivir-la-misericordia-y-acompanar-a-quienes-enfrentan-en-alzheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/arzobispo-de-monterrey-llama-a-vivir-la-misericordia-y-acompanar-a-quienes-enfrentan-en-alzheimer\/","title":{"rendered":"ARZOBISPO DE MONTERREY LLAMA A VIVIR LA MISERICORDIA Y ACOMPA\u00d1AR A QUIENES ENFRENTAN EN ALZHEIMER"},"content":{"rendered":"<p>En su mensaje compartido este domingo a trav\u00e9s de redes sociales, el arzobispo de Monterrey invit\u00f3 a la comunidad a reflexionar sobre la misericordia de Dios y a mirar con mayor sensibilidad a las personas que atraviesan situaciones de enfermedad, particularmente quienes viven con Alzheimer y otras formas de demencia.<\/p>\n<p>A partir del Evangelio dominical, que presenta la par\u00e1bola de los trabajadores enviados a la vi\u00f1a, el arzobispo destac\u00f3 que el actuar de Dios no responde \u00fanicamente a la l\u00f3gica humana del m\u00e9rito y la recompensa. Record\u00f3 la respuesta del propietario ante quienes cuestionaban recibir la misma paga a pesar de haber trabajado menos horas: <em>\u201c\u00bfTe vas a enojar conmigo porque yo soy bueno?\u201d<\/em><\/p>\n<p>El prelado se\u00f1al\u00f3 que con frecuencia las personas tienden a comparar esfuerzos, m\u00e9ritos y recompensas, mientras que Dios mira al ser humano desde la misericordia.<\/p>\n<p><em>\u201cNos gusta la misericordia cuando somos nosotros quienes la necesitamos, pero puede costarnos aceptarla cuando Dios la derrama sobre los dem\u00e1s\u201d,<\/em> expres\u00f3 en su reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, invit\u00f3 a revisar la manera en que se mira a quienes enfrentan situaciones dif\u00edciles y a evitar que todo sea medido o comparado, pues existen realidades que solamente pueden comprenderse desde el amor.<\/p>\n<p>\ud835\udc14\ud835\udc27\ud835\udc1a \ud835\udc26\ud835\udc22\ud835\udc2b\ud835\udc1a\ud835\udc1d\ud835\udc1a \ud835\udc1e\ud835\udc2c\ud835\udc29\ud835\udc1e\ud835\udc1c\ud835\udc22\ud835\udc1a\ud835\udc25 \ud835\udc1a \ud835\udc25\ud835\udc1a\ud835\udc2c \ud835\udc1f\ud835\udc1a\ud835\udc26\ud835\udc22\ud835\udc25\ud835\udc22\ud835\udc1a\ud835\udc2c \ud835\udc2a\ud835\udc2e\ud835\udc1e \ud835\udc2f\ud835\udc22\ud835\udc2f\ud835\udc1e\ud835\udc27 \ud835\udc1c\ud835\udc28\ud835\udc27 \ud835\udc00\ud835\udc25\ud835\udc33\ud835\udc21\ud835\udc1e\ud835\udc22\ud835\udc26\ud835\udc1e\ud835\udc2b<\/p>\n<p>Al relacionar el Evangelio con la conmemoraci\u00f3n del D\u00eda Mundial del Alzheimer, este 21 de septiembre, el arzobispo llam\u00f3 a no reducir esta enfermedad a cifras o estad\u00edsticas, sino a reconocer detr\u00e1s de cada caso a personas, historias y familias.<\/p>\n<p>Record\u00f3 que existen hijos que, con el paso del tiempo, deben convertirse en cuidadores de sus propios padres, mientras las familias enfrentan cansancio, incertidumbre, tristeza y preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hizo \u00e9nfasis en la realidad de los cuidadores, quienes muchas veces sacrifican descanso, proyectos personales y tiempo para acompa\u00f1ar a un ser querido.<\/p>\n<p><em>\u201cEllos tambi\u00e9n necesitan ser cuidados\u201d,<\/em> subray\u00f3, al se\u00f1alar que una llamada, una visita, unas horas de descanso, ayuda concreta o simplemente escuchar sin juzgar pueden representar un apoyo significativo.<\/p>\n<p>El arzobispo afirm\u00f3 que la solidaridad cristiana no debe limitarse a reconocer que una situaci\u00f3n es dif\u00edcil, sino que debe llevar a preguntarse: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 puedo hacer yo?\u201d<\/em><\/p>\n<p>Aunque no siempre sea posible curar una enfermedad, se\u00f1al\u00f3, s\u00ed es posible acompa\u00f1ar, por lo que invit\u00f3 a las comunidades cristianas a convertirse en espacios donde las familias que viven estas circunstancias puedan sentirse verdaderamente acompa\u00f1adas.<\/p>\n<p><strong>La dignidad permanece<\/strong><\/p>\n<p>Otro de los aspectos centrales del mensaje fue recordar que la dignidad de una persona no depende de sus capacidades, de lo que recuerda o de lo que puede producir.<\/p>\n<p>\u201c<em>Una persona puede olvidar nombres, lugares, acontecimientos e incluso rostros muy queridos, pero jam\u00e1s pierde su dignidad de hijo o hija de Dios\u201d<\/em>, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Ante esta realidad, invit\u00f3 a mantener la presencia y el cari\u00f1o hacia quienes padecen Alzheimer y otras formas de demencia, para recordarles que no est\u00e1n solos.<\/p>\n<p>\u201c<em>Tal vez una persona olvide muchas cosas de su vida; pero nosotros podemos seguir record\u00e1ndole, con nuestra presencia y nuestro cari\u00f1o, que no est\u00e1 sola\u201d<\/em>, expres\u00f3.<\/p>\n<p>Finalmente, el arzobispo se\u00f1al\u00f3 que existe una certeza fundamental para quienes viven su fe: \u201c<em>aunque nuestra memoria un d\u00eda falle, Dios nunca se olvida de nosotros\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Por ello, pidi\u00f3 que durante las Misas se tuviera una oraci\u00f3n especial por las personas que padecen Alzheimer y otras formas de demencia, as\u00ed como por sus familiares y cuidadores, solicitando al Se\u00f1or fortaleza, paciencia, consuelo y esperanza para ellos, y un coraz\u00f3n sensible para quienes est\u00e1n llamados a acompa\u00f1arlos.<\/p>\n<p>Con este mensaje, el arzobispo de Monterrey vincul\u00f3 la ense\u00f1anza del Evangelio sobre la misericordia con una realidad que viven numerosas familias, recordando que, ante el sufrimiento, la fe est\u00e1 llamada a convertirse tambi\u00e9n en cercan\u00eda, escucha y ayuda concreta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su mensaje compartido este domingo a trav\u00e9s de redes sociales, el arzobispo de Monterrey invit\u00f3 a la comunidad a reflexionar sobre la misericordia de Dios<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18312,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[265,264],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18532"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18532"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18534,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18532\/revisions\/18534"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}