{"id":1851,"date":"2017-07-30T15:00:49","date_gmt":"2017-07-30T20:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1851"},"modified":"2017-11-01T17:46:57","modified_gmt":"2017-11-01T23:46:57","slug":"bodas-de-oro-hermanas-del-servicio-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/bodas-de-oro-hermanas-del-servicio-social\/","title":{"rendered":"Bodas de Oro, Hermanas del Servicio Social"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">50\u00ba Aniversario Hermanas Aida, Rosa Mar\u00eda y Cecilia, Hermanas del Servicio Social &#8211; 29 de julio de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queremos compartir la alegr\u00eda de ustedes al celebrar el jubileo de oro, esta alegr\u00eda de su historia vocacional cincuenta a\u00f1os. Y dije jubileo de oro porque en la historia del pueblo de Dios el jubileo es tiempo de perdonar. Al llegar a estos cincuenta a\u00f1os tienen que hacer una lectura de esta historia en la que prevalece el perd\u00f3n, es decir, el amor desmedido. En Israel, cada cincuenta a\u00f1os se perdonaban las deudas, y comenzaba una nueva historia, este jubileo tambi\u00e9n es de oro, por lo que el oro tambi\u00e9n significa, el oro se purifica en el crisol, es decir, en el fuego, poco a poco. As\u00ed es la historia de una vocaci\u00f3n, es una historia de perd\u00f3n pero tambi\u00e9n es una historia de acrisolar la vida, y las hermanas dan testimonio de que es as\u00ed, que la vida de una vocaci\u00f3n es siempre jubileo de oro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1852 \" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1.png\" width=\"665\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon1-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hermanas, durante cincuenta a\u00f1os, han vivido el amor a Cristo y a su causa. As\u00ed es la fe aut\u00e9ntica, nos enamoramos de alguien y con alguien, y esta es la vocaci\u00f3n: enamorarse de Cristo y enamorarse con Cristo, es decir, amarlo a \u00c9l y amar su causa, las razones de su vida, las razones de su muerte. Por eso la fidelidad en la consagraci\u00f3n es fidelidad a una persona y a una causa. Si fuera amor s\u00f3lo a una persona ser\u00eda un amor rom\u00e1ntico pero no real, si fuera s\u00f3lo el amor a una causa pudiera ser ideolog\u00eda. Para ustedes ha sido una historia de amor a Cristo y a su causa. La consagraci\u00f3n a Cristo, y a quienes Cristo ha querido y amado de modo particular, a los m\u00e1s pobres y a los pecadores, esa ha sido la causa de su vocaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios ilumina este pensamiento. O\u00edmos el relato de la alianza, cuando el pueblo de Israel dice &#8220;as\u00ed lo haremos y lo sellaremos con la sangre&#8221;. As\u00ed es la vocaci\u00f3n, es una respuesta consciente a Dios y de sangre, es decir, de la vida. Quien acepta la vocaci\u00f3n de consagrarse no solamente acepta hacer algo sino entrega la vida, su sangre, su vida, y esto creo que ha sido la historia de sus cincuenta a\u00f1os, esta alianza con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1854 \" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3.png\" width=\"665\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon3-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Evangelio nos da otra dimensi\u00f3n de la vocaci\u00f3n. Durante estos d\u00edas hemos o\u00eddo las par\u00e1bolas del buen sembrador. \u00bfSe fijan como act\u00faa Jes\u00fas? Primero, en la par\u00e1bola inicial dice &#8220;sali\u00f3 a sembrar y sembr\u00f3 en todo terreno&#8221;, \u00c9l no se puso a seleccionar el terreno, lanza la semilla para todos y cree en la potencialidad de todos, nadie es excluido; pero tambi\u00e9n este buen sembrador tiene paciencia, no se adelanta a condenar ni a castigar, sabe que est\u00e1n juntas las realidades, lo bueno y lo malo, las personas que son fieles al Se\u00f1or pero otras que no act\u00faan de la misma manera, y este sembrador es paciente, la paciencia de Dios, el amor que no tiene prisa desmedida, que no tiene prisa nerviosa. Hay que saber esperar, hay que entender que no todo ocurre al ritmo que uno quiere, por eso san Juan cuando saluda en el Apocalipsis dice &#8220;soy hermano en la paciencia de Cristo&#8221;, eA paciencia que no es cruzarse de brazos y dejar que la historia ocurra, sino es el que entiende que cada persona asume su propio camino. As\u00ed lo dec\u00eda el Papa Benedicto XVI: cada uno tiene su propio itinerario, pero el sembrador no para, no se cruza de brazos, sabe que tiene que esperar, y espera por que ama, y no porque sea indiferente sino porque ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1856 \" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5.png\" width=\"665\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon5-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ustedes hermanas han sido hermanas en la paciencia, paciencia con su Iglesia, con la sociedad, con Cristo, porque no siempre las cosas ocurren como uno quiere, pero cuando nos ponemos del lado de Jes\u00fas podemos tambi\u00e9n compartir su paciencia, esta entrega de toda la vida. Quiero animarlas a seguir en este cierre de oro que Dios les deja en su vida, nadie puede decir que ha terminado hasta que Dios le dice &#8220;aqu\u00ed&#8221;, mientras tanto la vida tiene que seguir con la misma entrega y amor. Que Dios las bendiga y quiero agradecer en nombre de todos estos cincuenta a\u00f1os, de vida consagrada, de mucha entrega, de esperanza, de tristeza y fracasos; en todo ello creo que con la tranquilidad interior de haber estado de la parte de Jes\u00fas, porque su historia personal ha sido historia de amor a Jes\u00fas y a su causa, y esto tiene que seguir adelante. Recemos por ellas y por su comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1855 \" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4.png\" width=\"665\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mon4-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>50\u00ba Aniversario Hermanas Aida, Rosa Mar\u00eda y Cecilia, Hermanas del Servicio Social &#8211; 29 de julio de 2017 Queremos compartir la alegr\u00eda de ustedes al celebrar<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1856,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1851"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1851"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1851\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2933,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1851\/revisions\/2933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1856"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}