{"id":18135,"date":"2026-05-18T13:47:56","date_gmt":"2026-05-18T19:47:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=18135"},"modified":"2026-05-18T13:48:08","modified_gmt":"2026-05-18T19:48:08","slug":"empresarios-e-iglesia-dialogan-sobre-liderazgo-fe-y-responsabilidad-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/empresarios-e-iglesia-dialogan-sobre-liderazgo-fe-y-responsabilidad-cristiana\/","title":{"rendered":"EMPRESARIOS E IGLESIA DIALOGAN SOBRE LIDERAZGO, FE Y RESPONSABILIDAD CRISTIANA"},"content":{"rendered":"<p>En un ambiente de fraternidad, escucha y reflexi\u00f3n profunda, empresarios y representantes de la Iglesia de Monterrey participaron este 14 de mayo en un encuentro de di\u00e1logo y formaci\u00f3n espiritual, realizado en las instalaciones de la Curia Arquidiocesana.<\/p>\n<p>La jornada inici\u00f3 con la celebraci\u00f3n de la Santa Misa en el Sagrario de Catedral, presidida por el padre Juan Jos\u00e9 Mart\u00ednez y concelebrada por el padre El\u00edas Ju\u00e1rez, encomendando a Dios la vida, las decisiones y responsabilidades de quienes desempe\u00f1an labores empresariales y de liderazgo.<\/p>\n<p>Posteriormente, en el Auditorio Juan Pablo II, se llev\u00f3 a cabo un panel de reflexi\u00f3n en el que participaron el padre Juan Jos\u00e9 Mart\u00ednez, monse\u00f1or Juan Armando P\u00e9rez Talamantes, el padre El\u00edas Ju\u00e1rez y los empresarios Alfonso Gonz\u00e1lez y David Huerta.<\/p>\n<p>Durante su intervenci\u00f3n, el padre Juan Jos\u00e9 Mart\u00ednez invit\u00f3 a los asistentes a cuestionarse sobre el verdadero significado del \u00e9xito y la necesidad de cuidar la vida interior en medio de una cultura centrada en los logros externos.<\/p>\n<p>\u201cSe puede triunfar por fuera y fracasar por dentro\u201d, expres\u00f3 el sacerdote, al se\u00f1alar que muchas personas alcanzan reconocimiento, crecimiento profesional y admiraci\u00f3n, pero experimentan un vac\u00edo interior.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Asimismo, record\u00f3 las palabras de Jes\u00fas: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde a s\u00ed mismo?\u201d.<\/p>\n<p>El sacerdote exhort\u00f3 a los empresarios a preguntarse constantemente: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 hago todo esto?, \u00bfen qu\u00e9 clase de persona me estoy convirtiendo?, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 mi alma?\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, monse\u00f1or Juan Armando P\u00e9rez Talamantes habl\u00f3 sobre la paz cristiana en la vida empresarial, aclarando que esta no significa ausencia de dificultades, sino la serenidad de caminar en la verdad de Dios aun en medio de riesgos, conflictos y preocupaciones.<\/p>\n<p>\u201cEl empresario cristiano sabe que la paz no equivale a no tener problemas. La paz cristiana es saber que vamos caminando en la verdad delante de Dios\u201d, expres\u00f3.<\/p>\n<p>En su participaci\u00f3n, el empresario Alfonso Gonz\u00e1lez abord\u00f3 el tema de las separaciones laborales y la importancia de acompa\u00f1ar humanamente esos procesos dentro de las empresas.<\/p>\n<p>\u201cHay que mantener los principios, mantener la paz y amar al colaborador\u201d, se\u00f1al\u00f3, subrayando la necesidad de contar con procesos y metodolog\u00edas que permitan vivir las separaciones laborales con dignidad, cercan\u00eda y acompa\u00f1amiento pastoral.<\/p>\n<p>Comparti\u00f3 adem\u00e1s testimonios de trabajadores que, tras concluir una etapa laboral, pudieron hacerlo en un ambiente de gratitud y reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El padre El\u00edas Ju\u00e1rez reflexion\u00f3 sobre el mal y la respuesta cristiana desde la misericordia y la caridad. Inspirado en el pensamiento de santo Tom\u00e1s de Aquino, explic\u00f3 que el mal es una carencia del bien debido a la naturaleza humana.<\/p>\n<p>El sacerdote distingui\u00f3 entre el \u201cmal desgracia\u201d, como la enfermedad o la muerte; el \u201cmal moral\u201d, relacionado con el pecado; y el mal personificado, se\u00f1alando que ante cualquiera de ellos la respuesta es Jesucristo.<\/p>\n<p>Asimismo, invit\u00f3 a los empresarios a fomentar en sus organizaciones una responsabilidad basada no solamente en la contabilidad, sino tambi\u00e9n en la caridad y la misericordia.<\/p>\n<p>\u201cLas empresas tambi\u00e9n pueden ser lugares donde las personas sanen y transformen su vida\u201d, expres\u00f3.<\/p>\n<p>A su vez, el empresario David Huerta record\u00f3 que la vida de fe no puede reducirse \u00fanicamente al cumplimiento de pr\u00e1cticas religiosas, sino que debe reflejarse en el prop\u00f3sito profundo del trabajo y de las decisiones diarias.<\/p>\n<p>\u201cDebemos preguntarnos cu\u00e1l es el prop\u00f3sito de lo que estamos haciendo, cu\u00e1l es el fin. Si solamente pensamos que se trata de cumplir con el Se\u00f1or, estamos equivocados\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Finalmente, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera L\u00f3pez, quien se incorpor\u00f3 posteriormente al encuentro, agradeci\u00f3 la realizaci\u00f3n de este espacio de reflexi\u00f3n y habl\u00f3 sobre el sentido de la consagraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>El prelado explic\u00f3 que en la Sagrada Escritura el t\u00e9rmino \u201cconsagrar\u201d tambi\u00e9n puede entenderse como \u201creservar\u201d para Dios, no desde una apropiaci\u00f3n ego\u00edsta, sino desde el amor.<\/p>\n<p>\u201cSer consagrado es ser reservado por amor\u201d, expres\u00f3, recordando las palabras del libro del Deuteronomio, donde Dios elige a su pueblo no por ser el m\u00e1s poderoso, sino simplemente porque lo ama.<\/p>\n<p>El encuentro concluy\u00f3 con un llamado a vivir la vocaci\u00f3n empresarial como un camino de servicio, responsabilidad y transformaci\u00f3n humana iluminado por el Evangelio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un ambiente de fraternidad, escucha y reflexi\u00f3n profunda, empresarios y representantes de la Iglesia de Monterrey participaron este 14 de mayo en un encuentro de<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18126,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18135"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18135"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18136,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18135\/revisions\/18136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}