{"id":18036,"date":"2026-03-27T09:08:32","date_gmt":"2026-03-27T15:08:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=18036"},"modified":"2026-03-27T09:09:43","modified_gmt":"2026-03-27T15:09:43","slug":"18036-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/18036-2\/","title":{"rendered":"SANTA HIDELGARDA Y LA PAZ: UNA ARMON\u00cdA QUE SANA EL MUNDO DESDE EL INTERIOR"},"content":{"rendered":"<p>En el marco del Festival Internacional de M\u00fasica Sacra, la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, Salud de los Enfermos, fue sede de la conferencia \u201cSanta Hildegarda y la paz: armon\u00eda, justicia y sanaci\u00f3n del mundo\u201d, impartida por el hermano benedictino Francisco de As\u00eds, quien ofreci\u00f3 una profunda reflexi\u00f3n espiritual inspirada en el pensamiento de Hildegarda de Bingen.<\/p>\n<p>Durante su exposici\u00f3n, el ponente destac\u00f3 que, para Santa Hildegarda, la paz no es una construcci\u00f3n meramente humana, sino un don que se recibe de Dios. \u201cLa paz no se fabrica, se participa, se vive y se encuentra\u201d, subray\u00f3, invitando a los asistentes a comprenderla como una experiencia que brota de la relaci\u00f3n viva con Dios.<\/p>\n<p>En este sentido, insisti\u00f3 en que la sanaci\u00f3n del mundo comienza en el interior de cada persona, en un proceso de conversi\u00f3n y apertura a la gracia divina.<\/p>\n<p>Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la importancia del silencio como camino para escuchar a Dios. Desde esta escucha profunda, explic\u00f3, Jesucristo se encarna en el coraz\u00f3n del creyente, permiti\u00e9ndole encontrar su lugar cercano a \u00c9l y participar de su paz. As\u00ed, la restauraci\u00f3n y la sanaci\u00f3n \u2014conceptos clave en el pensamiento hildegardiano\u2014 se entienden como un \u201cvolver a cantar en Dios\u201d, es decir, recuperar la armon\u00eda original del ser humano con su Creador.<\/p>\n<p>El hermano Francisco tambi\u00e9n profundiz\u00f3 en el papel de la m\u00fasica, se\u00f1alando que para Santa Hildegarda no es solo un s\u00edmbolo, sino una verdadera participaci\u00f3n en lo divino. \u201cLa comuni\u00f3n cantada es experiencia de paz\u201d, afirm\u00f3, destacando c\u00f3mo el canto lit\u00fargico permite al alma entrar en sinton\u00eda con el orden de Dios.<\/p>\n<p>Finalmente, se abord\u00f3 la paz como expresi\u00f3n del orden divino: una armon\u00eda que nace de la sabidur\u00eda de Dios presente en todas las cosas. Cuando el ser humano se aparta de esta sabidur\u00eda, explic\u00f3, surgen el desorden, el conflicto y la violencia. Por ello, concluy\u00f3 que vivir en paz implica participar de la sabidur\u00eda divina, extender la caridad y restablecer el orden que proviene de lo alto. \u201cTodo esto \u2014afirm\u00f3\u2014 no se entiende plenamente si no se canta\u201d, recordando que Santa Hildegarda encontr\u00f3 en la m\u00fasica un camino privilegiado de uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>La conferencia dej\u00f3 en los asistentes una invitaci\u00f3n clara: redescubrir la paz como don, como camino interior y como armon\u00eda que transforma la vida personal y comunitaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del Festival Internacional de M\u00fasica Sacra, la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, Salud de los Enfermos, fue sede de la conferencia \u201cSanta<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18035,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[75,188],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18036"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18036"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18038,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18036\/revisions\/18038"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}