{"id":17989,"date":"2026-02-19T09:01:57","date_gmt":"2026-02-19T15:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=17989"},"modified":"2026-02-19T09:01:57","modified_gmt":"2026-02-19T15:01:57","slug":"la-iglesia-de-monterrey-inicia-la-cuaresma-con-una-llamado-la-conversion-interior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/la-iglesia-de-monterrey-inicia-la-cuaresma-con-una-llamado-la-conversion-interior\/","title":{"rendered":"LA IGLESIA DE MONTERREY INICIA LA CUARESMA CON UNA LLAMADO LA CONVERSI\u00d3N INTERIOR"},"content":{"rendered":"<p>Con la imposici\u00f3n de la ceniza, la Iglesia de Monterrey dio inicio al tiempo lit\u00fargico de la Cuaresma en la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Monterrey, quien invit\u00f3 a los fieles a vivir este periodo como un camino aut\u00e9ntico de conversi\u00f3n, centrado en la oraci\u00f3n, el ayuno y la limosna.<\/p>\n<p>Durante su homil\u00eda, el arzobispo explic\u00f3 que estas tres pr\u00e1cticas cuaresmales est\u00e1n estrechamente unidas y que, vistas de manera aislada, pierden su riqueza espiritual. Subray\u00f3 que el ayuno no tiene sentido si no conduce a la caridad: \u201cNo es un sufrimiento a secas, sino limitarme para darle a otro; gastar menos para compartir m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>En el centro de la limosna y el ayuno \u2014se\u00f1al\u00f3\u2014 se encuentra la oraci\u00f3n, entendida como un di\u00e1logo vivo con Dios que comienza escuch\u00e1ndolo. En este contexto, record\u00f3 la invitaci\u00f3n del Papa Le\u00f3n para esta Cuaresma: escuchar a Dios y hacerlo como comunidad, caminando juntos en la fe.<\/p>\n<p>El arzobispo destac\u00f3 adem\u00e1s que el ayuno no se reduce \u00fanicamente a lo material, sino que debe ser tambi\u00e9n espiritual, poniendo como ejemplo el ayuno de palabras que da\u00f1an al pr\u00f3jimo. \u201cAyunar del lenguaje\u201d, dijo, es una forma concreta de vivir la conversi\u00f3n cotidiana.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose al significado de la ceniza, explic\u00f3 que este signo nos confronta con una verdad fundamental: todos somos polvo. Reconocer nuestra fragilidad \u2014afirm\u00f3\u2014 nos abre a la oraci\u00f3n, a la caridad y a la humildad, record\u00e1ndonos que, m\u00e1s all\u00e1 de t\u00edtulos, poder o apariencias, todos somos iguales. \u201cGracias a Jes\u00fas \u2014a\u00f1adi\u00f3\u2014 hemos pasado de cero a una dignidad y una vocaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Al final de la celebraci\u00f3n, el arzobispo pidi\u00f3 oraciones por los obispos auxiliares y por \u00e9l mismo, quienes este d\u00eda visitar\u00edan distintos centros de reinserci\u00f3n social, incluyendo el CERESO femenil, como signo concreto de cercan\u00eda y misericordia.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n concluy\u00f3 con la bendici\u00f3n e imposici\u00f3n de la ceniza, recordando a los fieles el llamado evang\u00e9lico que marca el inicio de la Cuaresma: \u201cConvi\u00e9rtanse y crean en el Evangelio; recuerden que son polvo y al polvo han de volver\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la imposici\u00f3n de la ceniza, la Iglesia de Monterrey dio inicio al tiempo lit\u00fargico de la Cuaresma en la Santa Misa presidida por el Arzobispo<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17991,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[82],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17989"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17989"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17992,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17989\/revisions\/17992"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}