{"id":17986,"date":"2026-02-19T08:42:40","date_gmt":"2026-02-19T14:42:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=17986"},"modified":"2026-02-19T08:43:22","modified_gmt":"2026-02-19T14:43:22","slug":"monterrey-eleva-oracion-por-el-eterno-descanso-de-monsenor-miguel-angel-alba-diaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/monterrey-eleva-oracion-por-el-eterno-descanso-de-monsenor-miguel-angel-alba-diaz\/","title":{"rendered":"MONTERREY ELEVA ORACI\u00d3N POR EL ETERNO DESCANSO DE MONSE\u00d1OR MIGUEL \u00c1NGEL ALBA D\u00cdAZ"},"content":{"rendered":"<p>La Iglesia de Monterrey se uni\u00f3 en oraci\u00f3n por el eterno descanso de monse\u00f1or Miguel \u00c1ngel Alba D\u00edaz, obispo de La Paz y originario del clero de Monterrey, durante la Santa Misa celebrada en la Catedral Metropolitana de Monterrey, presidida por el arzobispo de Monterrey, monse\u00f1or Rogelio Cabrera L\u00f3pez.<\/p>\n<p>En un ambiente de recogimiento, gratitud y esperanza cristiana, sacerdotes, obispos y fieles ofrecieron la Eucarist\u00eda como signo de comuni\u00f3n con la Iglesia particular de La Paz y como expresi\u00f3n del cari\u00f1o fraterno hacia quien fuera pastor, formador y amigo.<\/p>\n<p>Durante su homil\u00eda, monse\u00f1or Rogelio Cabrera expres\u00f3 que, aunque por diversas responsabilidades no fue posible acompa\u00f1ar presencialmente las exequias celebradas en La Paz, la Iglesia de Monterrey quiso ofrecer esta Misa en su catedral como gesto de agradecimiento a Dios por la vida y el ministerio de monse\u00f1or Miguel \u00c1ngel, especialmente por los a\u00f1os dedicados a la formaci\u00f3n de sacerdotes, varios de ellos presentes en la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl cari\u00f1o y la gratitud se convierten hoy en una oraci\u00f3n profunda desde nuestro coraz\u00f3n\u201d, expres\u00f3 el arzobispo, recordando la cercan\u00eda, el car\u00e1cter afable, la claridad de pensamiento y la firmeza pastoral que siempre distinguieron a monse\u00f1or Alba D\u00edaz a lo largo de su servicio episcopal, desde su paso por el seminario, su nombramiento como obispo auxiliar de Oaxaca y, posteriormente, como obispo de La Paz.<\/p>\n<p>Reflexionando sobre el sentido de la oraci\u00f3n por los difuntos, monse\u00f1or Cabrera subray\u00f3 que pedir por el eterno descanso no es una duda sobre la bondad de la persona, sino un acto de amor y de confianza en la misericordia de Dios. \u201cPedir perd\u00f3n es pedir m\u00e1s amor a Dios\u201d, afirm\u00f3, invitando a los fieles a encomendar a monse\u00f1or Miguel \u00c1ngel a ese amor abundante que todos necesitamos.<\/p>\n<p>A la luz de las lecturas del d\u00eda, el arzobispo destac\u00f3 dos palabras clave: tentaci\u00f3n y pan. Explic\u00f3 que la tentaci\u00f3n m\u00e1s profunda ante el sufrimiento y la muerte es dudar del amor de Dios, y exhort\u00f3 a no caer en el desaliento, recordando que, en Cristo, la muerte se transforma en un paso hacia la vida eterna. Asimismo, aludiendo al Evangelio, habl\u00f3 del simbolismo de la levadura \u2014capaz de dar vida o de corromper\u2014 y del pan \u00e1cimo de la Eucarist\u00eda, signo de resurrecci\u00f3n y de vida nueva.<\/p>\n<p><strong>Mensaje final: una huella de familia y comuni\u00f3n en la Iglesia<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Antes de concluir la celebraci\u00f3n, Mons. Carlos Santos, Obispo Auxiliar de Monterrey, dirigi\u00f3 un emotivo mensaje a la asamblea, en el que comparti\u00f3 una reflexi\u00f3n personal en torno a la familia, la formaci\u00f3n y la huella que dejan quienes nos acompa\u00f1an en el camino de la fe y del ministerio.<\/p>\n<p>De manera espont\u00e1nea, el Obispo Auxiliar expres\u00f3 que, con el paso del tiempo y de los a\u00f1os, las personas descubren c\u00f3mo llevan en su vida rasgos, criterios y ense\u00f1anzas de su familia. Se\u00f1al\u00f3 que algo muy similar ocurre en la vida sacerdotal, donde el seminario se convierte en una verdadera familia, integrada por hermanos y formadores, cuya influencia permanece a lo largo de la vida ministerial.<\/p>\n<p>En este contexto, Mons. Carlos Santos record\u00f3 la figura de Mons. Miguel \u00c1ngel Alba D\u00edaz, destacando su profundo amor por el seminario y por el presbiterio, tanto en Monterrey como en la di\u00f3cesis de La Paz, donde fue obispo. Subray\u00f3 que para Mons. Miguel \u00c1ngel el seminario no era solo una instituci\u00f3n, sino una aut\u00e9ntica experiencia de familia, fe y comuni\u00f3n, realidad que supo transmitir como formador, rector y pastor.<\/p>\n<p>Como ejemplo de este esp\u00edritu, comparti\u00f3 el cuidado especial que Mons. Miguel \u00c1ngel ten\u00eda para que las ordenaciones sacerdotales en La Paz se celebraran cuando todo el presbiterio pudiera estar presente, aun en medio de las grandes distancias de aquella di\u00f3cesis, reflejando as\u00ed su convicci\u00f3n de que el presbiterio se forja desde el seminario y se fortalece en la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, Mons. Carlos Santos record\u00f3 con gratitud algunas ense\u00f1anzas sencillas pero profundas que marcaron a muchos de los sacerdotes formados por Mons. Miguel \u00c1ngel, entre ellas su insistencia en formar pastores cercanos y comprometidos, y no solo figuras de autoridad. Concluy\u00f3 invitando a la comunidad a vivir este esp\u00edritu de comuni\u00f3n y agradecimiento, reconociendo que la Iglesia es una familia en la que cada vocaci\u00f3n deja una huella y una semilla que da fruto para el bien de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia de Monterrey se uni\u00f3 en oraci\u00f3n por el eterno descanso de monse\u00f1or Miguel \u00c1ngel Alba D\u00edaz, obispo de La Paz y originario del clero<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17987,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[75,193],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17986"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17986"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17986\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17988,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17986\/revisions\/17988"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}