{"id":17808,"date":"2025-10-20T23:39:19","date_gmt":"2025-10-21T05:39:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=17808"},"modified":"2025-10-20T23:39:19","modified_gmt":"2025-10-21T05:39:19","slug":"el-arzobispo-de-monterrey-preside-fiesta-patronal-de-mater-admirabilis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/el-arzobispo-de-monterrey-preside-fiesta-patronal-de-mater-admirabilis\/","title":{"rendered":"El Arzobispo de Monterrey preside fiesta patronal de Mater Admirabilis"},"content":{"rendered":"<p>Con gran devoci\u00f3n y alegr\u00eda, la comunidad parroquial de <i>Mater Admirabilis<\/i> celebr\u00f3 este lunes su fiesta patronal con una solemne Eucarist\u00eda presidida por el Arzobispo de Monterrey, quien invit\u00f3 a todos los fieles a contemplar y agradecer la maternidad admirable de la Virgen Mar\u00eda, modelo de fe, oraci\u00f3n y amor.<\/p>\n<p>Durante su homil\u00eda, Monse\u00f1or Cabrera destac\u00f3 que el calificativo \u201cadmirable\u201d que la Iglesia da a Mar\u00eda expresa la grandeza y ternura propias de toda madre:<\/p>\n<p>\u201cToda mam\u00e1 es admirable. Toda mujer que ama, cuida y entrega su vida es digna de admiraci\u00f3n. Por eso, cuando decimos <i>Mater Admirabilis<\/i>, reconocemos en Mar\u00eda ese rostro materno que refleja la bondad de Dios\u201d.<\/p>\n<p>El Arzobispo record\u00f3 que este 2025 la Iglesia celebra dos acontecimientos fundamentales para la fe cristiana: los <b>2025 a\u00f1os del nacimiento de Jes\u00fas<\/b> y los <b>1700 a\u00f1os del Primer Concilio Ecum\u00e9nico de Nicea<\/b>, donde se proclam\u00f3 solemnemente la divinidad de Cristo.<\/p>\n<p>\u201cGracias a esa verdad de fe \u2014afirm\u00f3\u2014 podemos proclamar con certeza que la Virgen es verdaderamente Madre de Dios, <i>Mater Dei<\/i>, porque su hijo Jes\u00fas es Dios verdadero y hombre verdadero\u201d.<\/p>\n<p>Al reflexionar sobre el Evangelio, subray\u00f3 la actitud de Mar\u00eda, que \u201cguardaba y meditaba todo en su coraz\u00f3n\u201d, se\u00f1alando que la imagen de <i>Mater Admirabilis<\/i> representa justamente esa doble dimensi\u00f3n de la vida de toda mujer: el trabajo y la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLa Virgen aparece tejiendo, pero al mismo tiempo reflexionando. As\u00ed son nuestras madres: capaces de trabajar, cuidar, orar y meditar todo en su coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El Arzobispo tambi\u00e9n record\u00f3 que, como Madre de Dios y madre de los creyentes, Mar\u00eda acompa\u00f1a la vida de la Iglesia con su oraci\u00f3n constante:<\/p>\n<p>\u201cElla intercede por sus hijos, reza con nosotros, nos ense\u00f1a a abrir el coraz\u00f3n al Esp\u00edritu Santo y nos hace sentirnos parte de una sola familia, la familia de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, el pastor arquidiocesano pidi\u00f3 por toda la comunidad parroquial de <i>Mater Admirabilis<\/i>, para que siga siendo \u201cuna comunidad de fe viva, alimentada por la Eucarist\u00eda y sostenida por la ternura de Mar\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQue la Madre siempre admirable los cuide a ustedes, a sus hijos y a sus nietos, para que siempre gocen del cari\u00f1o de Dios y de la experiencia de su amor. Ella nos admira tambi\u00e9n a nosotros, porque el amor verdadero siempre es mutuo\u201d.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n concluy\u00f3 en un ambiente de profunda alegr\u00eda y oraci\u00f3n, con la presencia de sacerdotes, familias y fieles que se unieron para honrar a la Virgen <i>Mater Admirabilis<\/i>, ejemplo de fe sencilla y admirable entrega.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con gran devoci\u00f3n y alegr\u00eda, la comunidad parroquial de Mater Admirabilis celebr\u00f3 este lunes su fiesta patronal con una solemne Eucarist\u00eda presidida por el Arzobispo de<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17809,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14],"tags":[10,82,179],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17808"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17810,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17808\/revisions\/17810"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}