{"id":17374,"date":"2024-12-28T18:39:49","date_gmt":"2024-12-29T00:39:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=17374"},"modified":"2024-12-28T23:03:13","modified_gmt":"2024-12-29T05:03:13","slug":"ano-jubilar-en-la-arquidiocesis-de-monterrey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/ano-jubilar-en-la-arquidiocesis-de-monterrey\/","title":{"rendered":"A\u00d1O JUBILAR EN LA ARQUIDI\u00d3CESIS DE MONTERREY"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/uePTWqA9UiA?si=ge97HoYgzgIWefLW\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este a\u00f1o 2025 el Papa Francisco nos est\u00e1 convocando como Iglesia a vivir un a\u00f1o jubilar, el cu\u00e1l tiene como lema _\u201d peregrinos de esperanza\u201d Esta invitaci\u00f3n nos pone a toda la Iglesia en modo Misi\u00f3n. Es importante entonces, apropiarnos de la m\u00edstica y el esp\u00edritu que el jubileo nos propone, de tal manera que cada una de nuestras acciones se vea impregnada por la virtud de la esperanza. Al mismo tiempo es importante que podamos vivir el Jubileo desde lo que ya hacemos, valorando las buenas pr\u00e1cticas que como Iglesia ya realizamos.<\/p>\n<p>Nuestro Obispo, Monse\u00f1or Rogelio y la Vicar\u00eda de pastoral, nos invitan como Di\u00f3cesis a que podamos tomar <strong>ocho signos que nos ayudar\u00e1n a apropiarnos del Esp\u00edritu del jubileo:<\/strong><\/p>\n<p><strong>El primero de ellos es recorrer la ciudad<\/strong>, siempre con una actitud de escucha, para estar bien atentos a esos espacios y personas donde Dios nos invita a llevar la esperanza cristiana, que nunca defrauda<\/p>\n<p>Otro signo, que tiene que ver con el misterio de la Encarnaci\u00f3n, es la invitaci\u00f3n a <strong>mantener el pesebre durante todo el a\u00f1o jubilar<\/strong>, tanto en nuestras parroquias como en nuestros hogares, y que esta acci\u00f3n tan sencilla, nos permita mantenernos reflexionando y contemplando a Cristo que se ha hecho hombre, y en quien est\u00e1 fundada nuestra esperanza<\/p>\n<p>Luego nos invita a <strong>favorecer el encuentro celebrativo, de dialogo y escucha sinodal,<\/strong> en todos los espacios, desde los grupos parroquiales hasta las dimensiones diocesanas, y al mismo tiempo tener una actitud de escucha con aquellos que nos rodean. Tambi\u00e9n nos invita a <strong>poner especial atenci\u00f3n en experimentar la misericordia de Dios<\/strong>, sobre todo a trav\u00e9s del sacramento de la reconciliaci\u00f3n, sacramento donde experimentamos el perd\u00f3n y la misericordia de Dios y que nos ayuda a mantener viva la esperanza en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es importante <strong>promover el signo de la peregrinaci\u00f3n y otras pr\u00e1cticas de piedad popular<\/strong>, de manera personal, familiar y comunitaria, como una manera muy particular de testimoniar nuestra esperanza y fe. Atendiendo a un punto en el que el Papa ha puesto especial atenci\u00f3n en la convocatoria del jubileo, nuestro obispo nos invita a<strong> llevar la esperanza a las periferias existenciales de nuestra di\u00f3cesis<\/strong>, como una invitaci\u00f3n a contemplar la carne sufriente de Cristo.<\/p>\n<p>Un signo m\u00e1s tiene que ver con una actitud a la que nuestro obispo siempre nos ha invitado a poner especial atenci\u00f3n; e<strong>l ABC de la pastoral, el saludo, la sonrisa y la bendici\u00f3n<\/strong>, y como una respuesta nos invita a ofrecer siempre nuestro servicio y apostolado de manera alegre a todos los hermanos, en todos los espacios de encuentro con ellos.<\/p>\n<p>Finalmente, nos invita a reconocer el lugar tan especial que la Virgen Mar\u00eda tiene en este a\u00f1o jubilar, pues en ella podemos encontrar el testimonio m\u00e1s alto de esperanza, y por ello de manera especial el Papa ha invitado a aquellos que peregrinaran a Roma a detenerse a rezar en los santuarios marianos para invocar su protecci\u00f3n; como eco de la voz del Papa, nuestro Obispo nos invita durante este a\u00f1o santo a\u00a0 <strong>visitar como peregrinos de esperanza, los santuarios marianos que podemos encontrar en nuestra Di\u00f3cesis.<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo del a\u00f1o jubilar, en la ciudad de Roma se tendr\u00e1n distintos encuentros que el Papa tendr\u00e1 con distintos grupos de la Iglesia y de la sociedad; adem\u00e1s de estos encuentros en Roma, una gran bondad del jubileo es que todos podemos unirnos espiritualmente desde cualquier lugar, es por eso que, durante el a\u00f1o santo, en nuestra di\u00f3cesis replicaremos algunos de estos encuentros, a los cuales se nos invitar\u00e1 a participar durante el a\u00f1o. Los invitamos a estar muy atentos a los medios oficiales de nuestra Di\u00f3cesis y de la Vicar\u00eda de Pastoral, donde se nos ir\u00e1n comunicando las fechas concretas en que estos encuentros se llevar\u00e1n a cabo. Hagamos nuestras las palabras de Papa Francisco, este a\u00f1o jubilar quiere recordarnos el deseo de nuestro coraz\u00f3n del encuentro con Cristo, y con los miembros de su cuerpo, que es la Iglesia misma.\u00a0 Que la esperanza cristiana nos ayude a remendar la red de la confianza en la Iglesia y en la sociedad y que este jubileo sea un a\u00f1o santo caracterizado por la esperanza que no se apaga, la esperanza en Dios, la esperanza que no defrauda. Que Nuestra Madre Sant\u00edsima la Virgen del Roble, patrona de nuestra Arquidi\u00f3cesis y a quien celebramos el d\u00eda de nuestra se\u00f1ora de la expectaci\u00f3n o de la esperanza, interceda por nosotros y nos permita hacer nuestra a trav\u00e9s de las acciones, esta virtud de la esperanza cristiana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; En este a\u00f1o 2025 el Papa Francisco nos est\u00e1 convocando como Iglesia a vivir un a\u00f1o jubilar, el cu\u00e1l tiene como lema _\u201d peregrinos<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17368,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,14,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17374"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17374"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17374\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17377,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17374\/revisions\/17377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17368"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}