{"id":1630,"date":"2017-06-29T18:00:29","date_gmt":"2017-06-29T23:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1630"},"modified":"2017-06-30T09:31:43","modified_gmt":"2017-06-30T14:31:43","slug":"1630-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/1630-2\/","title":{"rendered":"El trabajo nos asemeja a Dios"},"content":{"rendered":"<p>Agradezco la presencia de todos ustedes en esta Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora Guadalupe para hacer memoria por el don que Dios regal\u00f3 a su Iglesia a trav\u00e9s de San Josemar\u00eda. Porque los santos son un regalo para la Iglesia.<\/p>\n<p>Dios suscita, a lo largo de la historia, hombres y mujeres que, siendo fieles al Evangelio, han respondido a su vocaci\u00f3n y han llevado adelante la misi\u00f3n encomendada por el Se\u00f1or. Hoy, pues, nos alegramos por el regalo de San Josemar\u00eda.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios que acabamos de escuchar nos pone en sinton\u00eda con aquellos pensamientos que fueron como las matrices de la ense\u00f1anza de San Josemar\u00eda: La santidad en el trabajo cotidiano. Todo hombre y toda mujer puede encontrarse con Dios en su trabajo de todos los d\u00edas. Nos hace mucho bien recordar este proyecto divino. Dios ha querido que el hombre y la mujer trabajen.\u00a0Siempre hay un riesgo: que el trabajo se viva como esclavitud. Lo ha dicho hoy San Pablo, &#8220;ustedes son hijos, no son esclavos&#8221;.\u00a0Hay personas que imaginan una situaci\u00f3n paradisiaca, sin trabajo. Pero ese no es el proyecto de Dios. Dios ha querido colaboradores suyos, el ha querido que seamos algo as\u00ed como sus vicarios en el mundo.<br \/>\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1634 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema2-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><br \/>\nLa Palabra de Dios nos habla de \u00a0dos oficios muy importantes a lo largo de la historia y que se convierten en indicativos de santidad.\u00a0El primero lo escuchamos en el libro del G\u00e9nesis. C\u00f3mo el Se\u00f1or quiso que el hombre y la mujer cultivaran la tierra, con un encargo: &#8220;cultiven y cuiden&#8221;; as\u00ed lo ha querido el Se\u00f1or. \u00c9l ha querido que los hombres cuiden y cultiven el regalo que es la Creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay otro oficio, del que nos habl\u00f3 el Santo Evangelio, la del pescador. Pareciera que el pescador no tiene nada que hacer, sino solo recolectar pescados, pero no es as\u00ed. Vive tambi\u00e9n la zozobra, viven tambi\u00e9n el riesgo de la vida. No tienen asegurado el pan de cada d\u00eda. Hay ocasiones que encuentra y hay ocasiones que no encuentra, y estos oficios se convierten en la imagen de la vocaci\u00f3n divina.\u00a0Cuando toco este tema me acuerdo de las palabras que Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles despu\u00e9s de aqu\u00e9l encuentro con la samaritana: &#8220;Yo trabajo y mi Padre siempre trabaja&#8221;. La grandeza de la vocaci\u00f3n humana est\u00e1 en el trabajo. La pereza y la ociosidad es contraria al proyecto divino.<br \/>\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1633 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema3-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><br \/>\nTodo trabajo nos regala tres cosas: nos permite vivir creativamente; aunque alguien podr\u00eda decir que hay trabajos rutinarios, trabajos que se hacen igual todos los d\u00edas. Pero a\u00fan en eso, que parece rutinario, porque la vida tiene siempre sus rutinas, siempre se requiere el \u00e1nimo, se requiere el cari\u00f1o y el amor.\u00a0Cuando alguien trabaja sin amor se siente esclavo, es esclavo. Solo el que ama y trabaja experimenta la libertad de ser persona.<\/p>\n<p>Lo segundo que nos regala el trabajo es colaborar en la obra de Dios. Cuando el Se\u00f1or cre\u00f3 a Ad\u00e1n y Eva, les di\u00f3 esta recomendaci\u00f3n, &#8220;crezcan y multipl\u00edquense&#8221;. Todo trabajo es siempre fecundo; el aut\u00e9ntico trabajo no destruye y no hace da\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero el m\u00e1s importante, es que el trabajo nos asemeja a Dios. El nos quiere a su imagen y semejanza.\u00a0Cuando uno se pregunta: \u00bfQu\u00e9 significado tienen las palabras que \u00a0Dios dijo en la Creaci\u00f3n, &#8220;hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza&#8221;? Somos imagen de Dios por nuestra inteligencia y la capacidad de amar. Pero hay algo que est\u00e1 impl\u00edcito en el relato de la Creaci\u00f3n, que somos imagen y semejanza de Dios cuando trabajamos. El hombre no es como el animal. El hombre implica en todo trabajo su vocaci\u00f3n y su identidad con Dios.<br \/>\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1632 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema4-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><br \/>\nPor eso en el pensamiento de San Josemar\u00eda estaba la insistencia en el trabajo. Ah\u00ed est\u00e1 la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n. Por eso presenta a San Jos\u00e9 como el ejemplo del hombre que cumple con su vocaci\u00f3n, el carpintero, el que trabaja todos los d\u00edas, el que con el sudor de su frente lleva la comida para su hogar. Qu\u00e9 grande es el regalo que Dios nos ha dado. Qu\u00e9 oportuna la insistencia de San Josemar\u00eda llamando a todos los cristianos a \u00a0colaborar en la obra creativa de Dios y en el misterio redentor de Cristo a trav\u00e9s del trabajo cotidiano.<br \/>\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1631 size-full\" src=\"https:\/\/arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5.png\" width=\"798\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5.png 798w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5-300x171.png 300w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5-768x439.png 768w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5-256x146.png 256w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5-50x29.png 50w, https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/SJosema5-131x75.png 131w\" sizes=\"(max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><br \/>\nVamos a pedirle hoy al Se\u00f1or que nos ayude a tener estos pensamientos sublimes. A entender nuestra vida como hombres y mujeres que trabajan, no como esclavos sino como vicarios de Dios. Porque esa es la cosa m\u00e1s bella del trabajo.\u00a0Con mucha raz\u00f3n dicen ustedes que el trabajo es una buena terapia, que el que no trabaja se aburre, que el que no trabaja envejece in\u00fatilmente. En cambio, el que trabaja seg\u00fan Dios, con amor, se engrandece, se realiza y, sobretodo, lo m\u00e1s importante, se santifica.<\/p>\n<p>Que esta memoria de San Josemar\u00eda nos ayude a recuperar nuestra vocaci\u00f3n y nuestra misi\u00f3n. Dios nos ha llamado a ser imagen y semejanza por nuestra inteligencia, por nuestra capacidad de amar y por el trabajo. &#8220;Mi Padre y yo siempre trabajamos&#8221;, nos ha dicho Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Que Dios los bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agradezco la presencia de todos ustedes en esta Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora Guadalupe para hacer memoria por el don que Dios regal\u00f3 a su Iglesia a<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1635,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1630"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1630"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1630\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1640,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1630\/revisions\/1640"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}