{"id":1208,"date":"2017-05-24T12:30:59","date_gmt":"2017-05-24T17:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1208"},"modified":"2017-05-24T12:30:59","modified_gmt":"2017-05-24T17:30:59","slug":"misa-exequial-pbro-juan-antonio-rivera-zamora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/misa-exequial-pbro-juan-antonio-rivera-zamora\/","title":{"rendered":"Misa Exequial Pbro. Juan Antonio Rivera Zamora"},"content":{"rendered":"<p>Misa Exequial Pbro. Juan Antonio Rivera Zamora<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos, estoy muy agradecido con ustedes los fieles de esta comunidad que manifiestan cari\u00f1o y solidaridad participando en esta Eucarist\u00eda. Tambi\u00e9n agradezco la presencia de los presb\u00edteros que de modo fraterno comparten con nosotros esta despedida, y a mis hermanos obispos que est\u00e9n con nosotros.<\/p>\n<p>Quiero primero decir una palabra de agradecimiento a Dios por la vida del Padre To\u00f1o. Los fieles, sus amigos, son testigos de las cualidades que Dios le regal\u00f3 como persona y como sacerdote, siempre disponible para servir, siempre poniendo en lo alto las cosas de Dios, como han sido testigos todos de que \u00e9l invitaba a que despu\u00e9s de la lectura del Evangelio se diera un aplauso y se cantara el gozo de o\u00edr la Palabra del Se\u00f1or. El Se\u00f1or le concedi\u00f3 estas virtudes y tambi\u00e9n gran obediencia pastoral y misionera, siempre disponible a servir a la Iglesia, a servir el Evangelio en cualquier lugar, siete a\u00f1os de su vida los pas\u00f3 en Cuba y el resto de sus a\u00f1os entre nosotros en la Arquidi\u00f3cesis de Monterrey. Esto habla muy bien de su respuesta a la vocaci\u00f3n que Dios le regal\u00f3; cuando vine aqu\u00ed a esta parroquia a acompa\u00f1arlo en una celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica me fui satisfecho de ver el eco espiritual que hay en esta comunidad. Primero agradecerle a Dios por el regalo de su vida, pero tambi\u00e9n una bendici\u00f3n, como lo dec\u00eda hoy san Pablo, a partir de la resurrecci\u00f3n de Cristo, todo es bendici\u00f3n, incluso nuestra muerte. Despedirse causa dolor, el mismo Jes\u00fas llor\u00f3 cuando muri\u00f3 su amigo L\u00e1zaro, es un sentimiento inevitable, no somos de piedra sino tenemos coraz\u00f3n sensible. Pero al mismo tiempo que se conmueve el coraz\u00f3n, en la fe sabemos que el Padre To\u00f1o ahora goza de una felicidad mayor, que todo su ministerio fue una profec\u00eda del futuro, todo lo que dec\u00eda y hac\u00eda \u00e9l sab\u00eda que era construir para la eternidad.<\/p>\n<p>El Evangelio nos invita a ver algo que caracteriza la vida de un sacerdote: la Eucarist\u00eda. El sacerdote es consagrado para la Eucarist\u00eda, si bien tenemos muchas tareas pastorales que desempe\u00f1amos, la Eucarist\u00eda es el punto central en nuestro ministerio, todo lo que hacemos, la catequesis, el acompa\u00f1amiento, la preocupaci\u00f3n por la superaci\u00f3n de la pobreza, todo va encaminado a vivir el misterio central de la Eucarist\u00eda &#8220;el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida entrena permanece en m\u00ed y yo permanezco en \u00e9l&#8221;, todo nuestro ministerio est\u00e1 en torno al altar. Eucarist\u00eda y sacerdocio entrelazados de modo inseparable, por eso, donde hay un sacerdote est\u00e1 la Eucarist\u00eda, donde est\u00e1 la Eucarist\u00eda est\u00e1 el ministerio sacerdotal. Creo que el Padre To\u00f1o siempre le dio su lugar central a la Eucarist\u00eda, lo vi concelebrar y lo vi en ustedes, el pueblo de Dios. Y no son palabras nuestras, es la misma promesa de Jesucristo: &#8220;el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna&#8221;, es un adelanto del futuro para cada uno, quien celebra la Eucarist\u00eda en la tierra celebra el banquete Pascual en el cielo.<\/p>\n<p>No dejen de pedir por el Padre To\u00f1o, todos somos pecadores, \u00e9l tambi\u00e9n comparti\u00f3 con nosotros la limitaci\u00f3n, nosotros pedimos para que Dios perdone sus pecados y que lo reciba gozoso en el cielo. Conserven su esp\u00edritu, no dejen de ser una comunidad unida en torno a la Palabra al Evangelio, una comunidad que pone en el centro la Eucarist\u00eda, y pido a los sacerdotes y obispos para que mantengamos en nuestro coraz\u00f3n las mejores virtudes que brillaron en el Padre To\u00f1o: su amor a la Palabra de Dios,\u00a0 a la Eucarist\u00eda, su amor y respeto a los m\u00e1s pobres y sobretodo la disponibilidad misionera, ir a donde sea necesario, llevar el fuego del amor a Jesucristo a donde sea necesario; la Iglesia es misionera, el sacerdote es Misionero. Que Dios bendiga a todos y que hoy el Se\u00f1or, por nuestras suplicas, le perdone al Padre To\u00f1o sus pecados; nosotros queremos mirar al cielo agradecidos con Dios, ver la muerte con fe, como una bendici\u00f3n de Dios. Y como ense\u00f1aba el Padre Ripalda en su catecismo &#8220;pensar en las postrimer\u00edas nos ha de santificar&#8221;. Vean que la vida pasa r\u00e1pido, que est\u00e1 la sorpresa de la muerte, pero que al mismo tiempo esta historia que nos regala el Se\u00f1or tiene que ser vivida en plenitud, no hay tiempo para odiar solo para amar, para agradecerle a Dios, para alabar a Dios. Que nada ni nadie nos quite el amor de Dios en nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa Exequial Pbro. 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