{"id":1201,"date":"2017-05-22T11:15:50","date_gmt":"2017-05-22T16:15:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1201"},"modified":"2017-05-22T11:15:50","modified_gmt":"2017-05-22T16:15:50","slug":"no-hay-mejor-defensora-de-un-hijo-que-la-mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/no-hay-mejor-defensora-de-un-hijo-que-la-mama\/","title":{"rendered":"No hay mejor defensora de un hijo que la mam\u00e1"},"content":{"rendered":"<p>Decreto de Santuario Schoenstatt, Camino al Cielo &#8211; 21 de mayo de 2017<\/p>\n<p>Agradezco a los Padres que me hayan invitado a honrar a Jesucristo y a Mar\u00eda en este Santuario de Schoenstatt. Me da gusto darle la bienvenida al padre Guillermo que ser\u00e1 el Rector de este Santuario y que se incorpora al servicio en esta Iglesia de Monterrey.<\/p>\n<p>Cuando iba a la sacrist\u00eda le coment\u00e9 a los Padres que un Santuario en la monta\u00f1a tiene su belleza y su dificultad, como todas las cosas de Dios. Por eso dice el salmo &#8220;levanto mis ojos a los montes, \u00bfde d\u00f3nde me vendr\u00e1 el auxilio? el auxilio me viene del Se\u00f1or que hizo el cielo y la tierra&#8221;. Recuerdan ustedes la historia de la salvaci\u00f3n, toda est\u00e1 se\u00f1alada por montes donde Dios ha manifestado su gracia: en el monte Moria Abraham ofrec\u00eda a su hijo Isaac en sacrificio y Dios lo detuvo; en el Sina\u00ed el Se\u00f1or nos regala su Palabra, las Diez Palabras, su Ley; en le monte Carmelo el profeta El\u00edas defender\u00e1 a Dios como \u00fanico Se\u00f1or; en un monte Jes\u00fas predicar\u00e1 las bienaventuranzas; en el monte Tabor se transfigurar\u00e1 y en el monte Sion acontecen los misterios de nuestra salvaci\u00f3n, la muerte y la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Y en todo vemos estos dos lados de una misma medalla: lo bello y lo dif\u00edcil. \u00bfNo es acaso bello lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1a en el Evangelio? claro, pero qu\u00e9 dif\u00edcil es llevarlo a la vida; \u00bfno es bella la revelaci\u00f3n de los mandamientos? s\u00ed, pero qu\u00e9 dif\u00edcil llevarlos a la pr\u00e1ctica. Los montes nos recuerdan la belleza y dificultad. Ustedes vivir\u00e1n esos dos lados, y esperamos siempre que el primero sea el m\u00e1s importante, como toda vida cristiana siempre llena de gracias de Dios pero tambi\u00e9n dificultada por nuestros pecados y negligencias.<\/p>\n<p>En este domingo la Palabra de Dios nos habla de este doble aspecto que tiene la vida cristiana: nos habla de la belleza de la abogac\u00eda. Dice Jes\u00fas &#8220;yo les enviar\u00e9 otro abogado, otro consolador&#8221;. Esta promesa que se cumple en Pentecost\u00e9s es la cosa m\u00e1s bella que ha recibido la Iglesia: la abogac\u00eda, saber que alguien nos ha juzgado, pero en ese juicio aunque somos culpables nos declaran inocentes. Es esta misma experiencia la m\u00e1s bella de san Pablo, cuando descubre que siendo culpables nos ha declarado inocentes, es el mejor abogado, el Esp\u00edritu Santo en nuestro coraz\u00f3n; defienden la experiencia m\u00e1s grande que puede tener el ser humano: sentirse hijo de Dios. El Esp\u00edritu le habla a nuestro esp\u00edritu, de tal manera que nosotros podamos decirle a Dios &#8220;Pap\u00e1&#8221; y, \u00bfqu\u00e9 pap\u00e1 no se compadece de su hijo? Dios nos ha declarado inocentes, porque aun siendo juez es tambi\u00e9n pap\u00e1, \u00c9l es nuestro abogado, \u00c9l es nuestro consolador; pero f\u00edjense c\u00f3mo ese amor y esa abogac\u00eda se extiende a la Iglesia en Mar\u00eda. A ella, le decimos &#8220;abogada nuestra&#8221;, porque es nuestra mam\u00e1, y no hay mejor defensora de un hijo que la mam\u00e1. Nunca he escuchado a una mam\u00e1 que no le perdone algo a su hijo, siempre tendr\u00e1 la esperanza de que su hijo, si est\u00e1 equivocado, pueda cambiar y ser una buena persona.<\/p>\n<p>Esa es la tarea y misi\u00f3n de este Santuario: que brille la Abogada, la Madre de Dios y Madre nuestra, la que siempre intercede por nosotros y que la Iglesia le llama &#8220;la llena de gracia&#8221;, la llena de amor que nunca se agota, que siempre est\u00e1 lleno porque el amor de la Virgen Mar\u00eda es muy grande en consuelo y en protecci\u00f3n. Hoy dec\u00eda el ap\u00f3stol san Pedro &#8220;que sepamos dar raz\u00f3n de nuestra esperanza&#8221;, siempre que te pregunten sepas dar raz\u00f3n de la esperanza, y \u00e9sta es nuestra esperanza: el amor de Dios nuestro Padre, que en Cristo somos salvados y que el Esp\u00edritu Santo es nuestro consolador, el que ruega e intercede por nosotros, el que siempre trata de mover nuestro coraz\u00f3n para vivir la fe, la esperanza y la caridad.<\/p>\n<p>Que Dios permita que este Santuario contin\u00fae as\u00ed, que ustedes recurran aqu\u00ed para encontrarse con la gracia de Dios manifestada en la Virgen Mar\u00eda que siempre cuida de sus hijos; nadie que recurra a ella se sentir\u00e1 defraudado, el amor siempre llena el coraz\u00f3n, llena de ilusi\u00f3n y de esperanza. Que Dios les bendiga y que aunque sea dif\u00edcil llegar hasta ac\u00e1 no dejen de venir, porque aqu\u00ed hay belleza, aqu\u00ed se encuentra la mujer m\u00e1s bella de la historia. As\u00ed pues, este Santuario, aunque tenga esas dos caracter\u00edsticas, bello y dif\u00edcil de subir, puedan ustedes remontarse a las cosas m\u00e1s importantes de nuestra fe, porque las cosas bellas siempre son dif\u00edciles y nosotros, apoyados siempre en el amor de Dios manifestado en Cristo y fortalecido por el Esp\u00edritu Santo, seguimos en la b\u00fasqueda de la belleza a pesar de cualquier dificultad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Decreto de Santuario Schoenstatt, Camino al Cielo &#8211; 21 de mayo de 2017 Agradezco a los Padres que me hayan invitado a honrar a Jesucristo y<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1202,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1201"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1201"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1201\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1203,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1201\/revisions\/1203"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}