{"id":1178,"date":"2017-05-16T18:56:23","date_gmt":"2017-05-16T23:56:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1178"},"modified":"2017-05-16T18:56:23","modified_gmt":"2017-05-16T23:56:23","slug":"jesus-es-la-resurreccion-y-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/jesus-es-la-resurreccion-y-la-vida\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas es la Resurrecci\u00f3n y la Vida"},"content":{"rendered":"<p>Graduaci\u00f3n de la Escuela B\u00edblica de la Arquidi\u00f3cesis de Monterrey &#8211; 12 de mayo de 2017<\/p>\n<p>Me da mucho gusto celebrar esta Eucarist\u00eda precisamente en esta Catedral para agradecerle Dios este a\u00f1o escolar. Agradezco a ustedes, a mis hermanos sacerdotes, a todos los que de alguna manera colaboran en este proyecto formativo de la Escuela B\u00edblica.<\/p>\n<p>Ustedes, a lo largo del tiempo que participan en esta Escuela, Dios les ha ido abriendo sus ojos, su coraz\u00f3n, y su voluntad para comprender que toda la Escritura habla acerca de Cristo, \u00c9l es el tema de la Escritura, \u00c9l es la clave para entenderla. En una ocasi\u00f3n dec\u00eda Jes\u00fas a los fariseos &#8220;las Escrituras hablan de m\u00ed&#8221;, toda la Escritura desde el G\u00e9nesis hasta el Apocalipsis todo habla acerca de Cristo, \u00c9l es la clave, \u00c9l es el punto focal que nunca puede dejarse de mirar, porque acercarse a las Escrituras tiene tambi\u00e9n sus riesgos: el riesgo de reducirlo a una doctrina, es decir, a ideas bonitas que hay que saber; el riesgo de reducirlo a un sistema simplemente moral, esto va m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Hoy bellamente lo dice Jes\u00fas &#8220;Yo soy el camino, la verdad y la vida&#8221;, pero antes de decir estas palabras primero les dice a los disc\u00edpulos &#8220;no pierdan la paz&#8221;, s\u00f3lo en la paz, s\u00f3lo en un ambiente de cordialidad con el Se\u00f1or se puede conocerlo. Siempre que hay una vocaci\u00f3n, que el Se\u00f1or llama a alguien, le dice &#8220;no tengas miedo&#8221;, no teman; los profetas escucharon esta palabra, tambi\u00e9n la escucha la Virgen Mar\u00eda, san Jos\u00e9 y los ap\u00f3stoles,&#8221;no tengan miedo&#8221;, no pierdan la paz, porque la comunicaci\u00f3n, el entrar en cordialidad y afecto siempre puede producir un temor. Todas las relaciones humanas tienen siempre un pre\u00e1mbulo de temor e inquietud, por eso lo primero que les dice a ustedes cuando se acercan a las Escrituras es &#8220;no tengan miedo&#8221;, no pierdan la paz, qu\u00edtense la idea de que las Escrituras no se entienden, Dios no habl\u00f3 para que no le entendi\u00e9ramos, sino para entender. Es cierto, tenemos que ir conociendo su lenguaje, adapt\u00e1ndonos al modo de pensar de Dios, como se lo pidi\u00f3 a Nicodemo o a la samaritana y a los disc\u00edpulos que se encontraban con con \u00c9l. No tengan miedo, Dios los ama y quiere que su Palabra sea recibida, comprendida guardada y vivida. Por eso \u00c9l dice no pierdan la paz, en la casa de mi Padre hay mucho lugar, nadie est\u00e1 excluido.<\/p>\n<p>Por eso dice estas palabras de aliento &#8220;Yo soy el camino, la verdad y la vida&#8221;, tres palabras clave en todo el Evangelio y en toda la Escritura. Cada una evoca\u00a0 acontecimientos pascuales, de modo especial el hecho paradigm\u00e1tico de la revelaci\u00f3n: el camino de Egipto a la tierra prometida, &#8220;Yo soy el camino&#8221;, evoca el \u00c9xodo, Israel no hubiera podido cruzar el desierto si no fuera por la protecci\u00f3n divina. &#8220;Soy la verdad&#8221;, opuesto a esto es la mentira, lo que no existe, lo que no es, lo que es vano, lo que no tiene sentido, es decir: los \u00eddolos, siempre que se refieren a los \u00eddolos dicen son mentira, son soplo, no tienen consistencia, no existen, no son, el \u00fanico que existe, que tiene consistencia, que es, solamente Dios, y por ello revel\u00f3 su nombre &#8220;Yo Soy&#8221;, &#8220;Adonai&#8221;, el Apocalipsis lo dir\u00e1 &#8220;el que Era, el que Es y el que Ser\u00e1&#8221;, el que existe siempre, \u00c9l es la verdad, la verdad tiene que ver con la realidad, lo que existe, no es una cuesti\u00f3n creada; cuando Jes\u00fas se encuentra con Pilato, \u00e9l pregunta &#8220;\u00bfy qu\u00e9 es la verdad?&#8221; queda respondida ah\u00ed: Jes\u00fas es la verdad, por eso dir\u00e1n los c\u00e1nticos &#8220;\u00c9l merece la gloria&#8221;, y ustedes en su clase de Biblia\u00a0 aprendieron que &#8220;gloria&#8221; quiere decir &#8220;lo que pesa&#8221;, &#8220;lo que tiene consistencia&#8221;, cabot en hebreo. Lo m\u00e1s bello es que &#8220;es la Vida&#8221;, es la Resurrecci\u00f3n, le dijo en Betania a Marta y a Mar\u00eda, &#8220;Yo soy la Resurrecci\u00f3n y la Vida&#8221;, y \u00bfqu\u00e9 cosa repetimos cada domingo en el pr\u00f3logo de san Juan? &#8220;\u00c9l es la vida, la luz de los hombres&#8221;, esto es lo que ustedes encuentran al explorar la Palabra de Dios y cada vez que leen se quedan m\u00e1s maravillados de esa armon\u00eda que hay en toda la Escritura.<\/p>\n<p>Vean su estancia en la Escuela como un camino de santidad porque, si s\u00f3lo es para saber ser\u00eda muy limitado, tienen que adquirir la ciencia, pero sobretodo la sabidur\u00eda divina, y cuando nosotros leemos las Escrituras lo hacemos en un ambiente de oraci\u00f3n y de reconocimiento de que s\u00f3lo con el Esp\u00edritu Santo podemos sintonizar, podemos tener empat\u00eda con lo que dice el Se\u00f1or. Dios los bendiga, felicidades, esto nunca acaba hasta que Dios nos llame y en su bondad nos regale el cielo, ah\u00ed entenderemos plenamente lo que el Se\u00f1or nos dice en las Escrituras. Ustedes se preparan para extender el mensaje, la preparaci\u00f3n espiritual y el conocimiento que Dios les regala en las Escrituras es para comunicarlo y compartirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Graduaci\u00f3n de la Escuela B\u00edblica de la Arquidi\u00f3cesis de Monterrey &#8211; 12 de mayo de 2017 Me da mucho gusto celebrar esta Eucarist\u00eda precisamente en esta<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1179,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1178"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1180,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178\/revisions\/1180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}