{"id":1112,"date":"2017-05-06T22:01:36","date_gmt":"2017-05-07T03:01:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/?p=1112"},"modified":"2017-05-07T15:39:59","modified_gmt":"2017-05-07T20:39:59","slug":"nadie-puede-viene-a-mi-si-el-padre-no-se-lo-concede","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/nadie-puede-viene-a-mi-si-el-padre-no-se-lo-concede\/","title":{"rendered":"Nadie puede venir a m\u00ed si el Padre no se lo concede"},"content":{"rendered":"<p>Sacramentos de iniciaci\u00f3n cristiana en Centro de Internamiento y Adaptaci\u00f3n para Adolescentes Infractores, Escobedo N.L. &#8211; 6 de mayo de 2017<\/p>\n<p>Quiero agradecer primero a los j\u00f3venes que han aceptado hoy recibir los sacramentos, los dos que se bautizan, todos los que se confirman y el que recibe la comuni\u00f3n sacramental.<\/p>\n<p>Hay una ense\u00f1anza del santo Evangelio que quiero compartirles, dijo el Se\u00f1or Jes\u00fas \u201cnadie puede venir a m\u00ed si el Padre no se lo concede\u201d. F\u00edjense muchachos, en la vida tenemos libertad de hacer algo o de no hacerlo, y depende de nosotros: yo acepto o no acepto. A lo largo de la vida cuando somos ni\u00f1os, adolescentes, j\u00f3venes, gente adulta y mayor, en la medida que vamos creciendo vamos ejerciendo esa libertad de modo distinto; cuando ustedes estaban peque\u00f1os sus pap\u00e1s les dec\u00edan \u201chaz esto\u201d y lo hac\u00edan, no les daban la oportunidad de opinar, si no quer\u00edan comer les dec\u00edan \u201ctienes que comer\u201d, si iban a ir a la escuela no era preguntarles si quer\u00edan, era \u201cte vas a la escuela\u201d, porque cuando uno es peque\u00f1o uno no sabe medir las consecuencias de lo que hace o lo que no hace. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si los pap\u00e1s dejaban que su hijo no comiera? perd\u00eda la condici\u00f3n y seguramente un problema, como hoy les pasa a algunas jovencitas que por miedo a subir de peso no comen, y luego padecen de lo que se llama anorexia, se les quita el apetito, tienen miedo de comer. Uno va creciendo y los m\u00e1rgenes de libertad son cada vez m\u00e1s grandes. Cuando son adolescentes, como es el caso de ustedes, o algunos ya j\u00f3venes, saben que la vida depende de lo que ustedes quieren hacer o no hacer, y cuando uno crece tiene la libertad total para decidir su propia vida. Pero hay cosas que misteriosamente ocurren en la vida de uno, las cosas de la fe. Es cierto, Dios ofrece su regalo y uno si bien lo acepta, pero no porque uno le ponga ganas va a creer, es el misterio de la fe, \u201cnadie puede venir a m\u00ed si el Padre no se lo concede\u201d.<\/p>\n<p>Hoy ustedes aceptaron el bautismo, la confirmaci\u00f3n y la comuni\u00f3n, deben ser conscientes que Dios es el que los invit\u00f3 y por eso tienen que agradecerle. La Iglesia nos ense\u00f1a que hay tres virtudes que regala Dios y que hay que pedirlas: la fe, la esperanza y la caridad; \u201cnadie puede venir a m\u00ed si el Padre no se lo concede\u201d. Los ap\u00f3stoles oyeron lo que Jes\u00fas les dec\u00eda \u201cel que no quiera seguirme que se vaya\u201d, y san Pedro le dice \u201c\u00bfa d\u00f3nde vamos a ir?, si s\u00f3lo t\u00fa tienes palabras de vida eterna\u201d, preferimos quedarnos contigo, estar contigo, aunque libremente podemos irnos, aunque libremente podemos cambiarnos, pero nosotros sabemos que t\u00fa tienes palabras de vida eterna. Puede ser que alguna vez sintamos el vac\u00edo, que no creemos, como que nada nos importa; Dios respeta ese silencio interior, Dios respeta esa noche oscura del alma, as\u00ed lo cuentan grandes santos como santa Teresa de \u00c1vila que en alguna ocasi\u00f3n se sintieron como secos interiormente, pero no obstante ese sentimiento permanecieron cerca de Jes\u00fas, como san Pedro, podemos irnos, aunque no sentimos nada, nos quedamos contigo, y es cuando le pedimos a Dios: conc\u00e9deme, no tengo ganas de creer, no tengo \u00e1nimos de amarte, pero voy a estar aqu\u00ed contigo y te pido que me concedas la fe.<\/p>\n<p>La fe hay que pedirla, pero tambi\u00e9n hay que insistir, Jes\u00fas dec\u00eda una comparaci\u00f3n sobre la insistencia: hab\u00eda una pobre viuda que el juez del pueblo no le quer\u00eda hacer justicia, pero ella iba todos los d\u00edas a decirle al juez \u201chazme justicia\u201d, hasta que fastidi\u00f3 al juez y \u00e9l ya no quiso que estuviera fastidi\u00e1ndolo y dijo \u201cvoy a arreglar su asunto\u201d, y le hizo justicia. Dice Jes\u00fas que as\u00ed tiene que ser cada persona, a Dios hay que insistirle, no porque \u00c9L se haga sordo, sino porque cuando insistimos m\u00e1s lo queremos, cuando a uno le importa algo lucha por ello, al que no le importa cruza de brazos y ya no lo hace m\u00e1s; la insistencia hace crecer el amor, como un novio que quiere a una muchacha, ella le dice que no, pero le vuelve a insistir, contesta de nuevo no, pasan los a\u00f1os y le dice que no; pero esa insistencia va siendo la posibilidad que ella vaya pensado \u201ceste s\u00ed me quiere\u201d, y comienza a cambiar su coraz\u00f3n hasta quererlo. Que importante es insistir, no cruzarse de brazos. Ustedes muchachos insistan al Se\u00f1or: que yo crea, que tenga esperanza, que tenga \u00e1nimo; cuando no tengo ganas de nada, cuando estoy bien ensa\u00f1ado, cuando parece que no hay futuro para m\u00ed, yo le digo al Se\u00f1or quiero seguir adelante, quiero cambiar mi vida. Si ustedes insisten Dios se los va a conceder, porque la insistencia hace crecer el amor, hace crecer el coraz\u00f3n. Es lo que dijo hoy el Se\u00f1or, \u201cnadie viene a m\u00ed si el Padre no se lo concede\u201d.<\/p>\n<p>En la primera lectura oyeron la curaci\u00f3n de un paralitico y la resurrecci\u00f3n de una mujer, Eneas se llamaba el paralitico, la mujer se llamaba Tabit\u00e1. En lo que hoy o\u00edmos de los Hechos aparece una palabra repetida, esa palabra si ustedes leen los evangelios aparece muchas veces, cuando cur\u00f3 o resucito a la adolescente hija de Jairo le dijo \u201clev\u00e1ntate\u201d, a Eneas le dice Pedro \u201clev\u00e1ntate\u201d, a Tabit\u00e1 que ya estaba muerta le dice \u201clev\u00e1ntate\u201d. Esa palabra tiene que resonar en nuestros o\u00eddos. Dios siempre nos dice \u201clev\u00e1ntate\u201d, el que se sienta y ya no quiere caminar, el que ya no quiere vivir, Dios le hace un milagro si obedece, \u201clev\u00e1ntate\u201d, mira al cielo; si ustedes muchachos y muchachas oyen en su coraz\u00f3n esta voz van a ver c\u00f3mo Dios hace grandes milagros, recuperar\u00e1n el gozo, recuperar\u00e1n la esperanza y tendr\u00e1n ganas de llevar una vida nueva.<\/p>\n<p>No pierdan esos dos pensamientos que escuchamos hoy, las lecturas son las mismas que se leyeron el d\u00eda de hoy en las Iglesias de todo el mundo. Quer\u00eda verlos, saludarlos y compartirles el pensamiento de Dios, as\u00ed es que no olviden: \u201cnadie viene a m\u00ed si el Padre Dios no se lo concede\u201d; y el segundo pensamiento \u201clev\u00e1ntate, lev\u00e1ntense\u201d, \u00e1nimo, hay que caminar, hay que seguir adelante con la gracia de Dios, pero tambi\u00e9n con la fuerza del coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sacramentos de iniciaci\u00f3n cristiana en Centro de Internamiento y Adaptaci\u00f3n para Adolescentes Infractores, Escobedo N.L. &#8211; 6 de mayo de 2017 Quiero agradecer primero a los<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1113,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1112"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1115,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112\/revisions\/1115"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquidiocesismty.org\/arquimty\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}